Mercedes-Benz GLC 2023

28 junio, 2022

J. ROBREDO

Hibridación total

Como SUV medio, el Mercedes-Benz GLC 2023 se renueva por completo en esta nueva generación, segunda de sus siglas, que siguiendo la tendencia dominante es algo más grande que la anterior de 2015, más lujosa con una nueva oferta de motores todos hibridados, bien de forma ligera a 48V, bien como híbridos enchufables.

De estilo continuista, este nuevo Mercedes GLC busca dar la réplica adecuada a los Audi Q5 y BMW X3 lo que significa mejoras en habitabilidad y equipamiento, sin grandes estridencias de diseño, con una ingeniería de vanguardia que cubra las apetencias de una clientela que además de dejarse seducir por las marcas “premium” alemanas, tampoco le hacen ascos a otras como Volvo (XC60), Alfa Romeo (Stelvio) o Jaguar (F-Pace).

Estéticamente, mantiene una estampa similar a la de su antecesor, pero algo más perfilada y con mejor aerodinámica (Cx de 0,29 en la versión más favorable por 0,31 antes), con la novedad de unos faros que se estrechan hacia dentro hasta unirse con la parrilla. Por supuesto, son de diodos de serie, y en opción los especiales de diodos de iluminación digital con distribución variable del haz de luz, y la posibilidad de proyectar información directamente sobre la calzada (para indicar la presencia de un peatón o avisar de un giro equivocado).

La luz diurna adicional tiene forma de elipse (con un nuevo embellecedor en azul), y la parrilla luce un marco cromado, con un diseño más deportivo (y desde el nivel AMG Line, con la estrella central en 3D cromada en alto brillo. Lleva un protector metalizado delantero de bajos para reforzar su aspecto todo terreno, y cuenta con protectores laterales en los pasos de rueda (en negro o en color carrocería, según nivel de acabado).

En la zaga tenemos unos grupos ópticos más alargados en dos secciones que recuerdan tanto a los del nuevo Clase C como a los de los modelos eléctricos EQ de la marca, ( Mercedes EQA o el EQS SUV). Construido como el Clase C sobre la plataforma MRA, se beneficia con ello de las últimas asistencias en materia seguridad, incluida la dirección a las 4 ruedas, además de una arquitectura mixta de tracción que facilita tanto la oferta de modelos híbridos como la de eléctricos puros, por no hablar de los sistemas de conducción autónoma. Las novedades de la zaga se extienden a la unión entre los pilotos traseros en 3D mediante una fina banda luminosa, y al escudo difusor inferior metalizado, que incorpora las salidas simuladas de los tubos de escape, rematando el conjunto un generoso tren rodante con llantas de aleación de 18” a 20” de diámetro.

Sus dimensiones no cambian mucho, dentro de que aumentan, con 6 cm más de largo (hasta los 4,72 m), 1,89 m de ancho y 1,64 de alto (medio cm menos). La batalla se va a los 2,89 m (sólo un cm y medio más que antes), por lo que los 6 cm extra de largo se reparten en su mayoría en los voladizos (1,5 cm más delante y 3 cm más detrás), lo que apenas se nota. Sin embargo, el maletero ha sido muy bien calculado para aprovechar al máximo su volumen, que alcanza ya los 620 litros.

En el peso no hay grandes novedades, ya que se mantiene desde casi dos toneladas (1.915 kg de la versión más ligera el 200 4Matic de gasolina y 204 CV) hasta casi las dos toneladas y media (2.415 kg del diésel 300 DE 4Matic PHEV). A nivel de chasis, la suspensión delantera es la misma de 4 brazos del último Clase C, con la trasera multibrazo del mismo, pero a diferencia de éste puede montar la suspensión neumática Airmatic opcional con control de amortiguación variable (de serie en los modelos PHEV).

Tecnología al servicio del conductor

En el interior, tenemos el mismo salpicadero de la última Clase C, con el cuadro digital de 31 cm (12,3”) orientado 6º al conductor y su pantalla multimedia táctil vertical de 30,2 cm (11,9”) en la consola central. Dispone de “head-up display” opcional a color y el sistema multimedia MBUX (Mercedes Benz User Experience) de segunda generación, más eficaz respecto al asistente de voz. Entre la mejora de las ayudas a la conducción hay algunas inéditas, como el control de crucero que ahora es capaz de reaccionar a vehículos detenidos en la vía circulando hasta 100 km/h.

Los datos del cuadro digital pueden configurarse en tres modos (navegación, asistencia y servicio) mientras que su presentación puede darse en otros tres (clásico, deportivo y discreto). Hay también un modo especial “off road” con ilustraciones específicas todo terreno (brújula, pendiente, inclinación, ángulo de giro… y hasta la función de “capó transparente” en combinación con la cámara opcional de visión perimétrica a 360º.

Mercedes ha dispuesto para este GLC algunas ayudas específicas como SUV, como el asistente de mantenimiento de carril activo hasta los 210 km/h, un lector de señales que ahora es capaz de leer las señales luminosas de los pórticos de autopista y la mayoría de las provisionales de obras, y una ayuda especial a la hora de arrastrar un remolque, con un programador de rutas que las calcula en función del remolque a llevar (teniendo en cuenta la anchura del carril de las vías, altura de puentes y túneles, etc) siendo además capaz de efectuar maniobras semiautónomas hasta 5 km/h.

Bienvenido a la hibridación total

Respecto a su mecánica, Mercedes sólo ofrece en este nuevo GLC motores de 4 cilindros y dos litros de cubicaje (turbo en los gasolina y biturbo en los diésel), todos unidos al cambio automático 9G-Tronic de 9 relaciones y a la tracción total 4Matic. Hay seis variantes, tres MHEV hibridadas a 48 voltios (de ellas una diésel) y otras tres híbridas enchufables PHEV, dos de gasolina y una diésel con más de 100 km de autonomía eléctrica. Los GLC microhíbridos a 48V son los 200 4Matic, 300 4Matic y 220D 4Matic, los tres con un motor de arranque/alternador eléctrico a 48V integrado en el cambio, capaz de proporcionar una potencia auxiliar de 17 kW (23 CV) y 20,4 mkg de par.

Así, el GLC 200 4Matic MHEV anuncia 204 CV y 32,6 mkg de par, que le permiten 221 km/h de velocidad punta y cubrir el 0-100 km/h en 7,8 segundos, con un consumo medio de 7,3 a 8,2 l/100 km. Por su parte el 300 4Matic MHEV sube su potencia total conjunta a los 258 CV con 40,8 mkg de par, lo que eleva su velocidad máxima a 240 km/h y baja a 6,2 segundos la aceleración de 0 a 100 km/h, con el mismo consumo medio de 7,3 a 8,2 lts/100 km. Y finalmente el 220D 4Matic MHEV con su motor diésel biturbo 2.0 entrega 197 CV y casi 45 mkg de par (44,9), con una velocidad máxima oficial de 219 km/h y 8 segundos justos para cubrir el 0-100 km/h, descendiendo su consumo medio hasta 5,2 a 5,9 litros de gasóleo a los 100 km.

En cuanto a las tres versiones híbridas enchufables, las tres cuentan con un motor eléctrico de 100 kW (136 CV) y 44,9 mkg alimentado por una batería de 31,2 kW/h, que les permite una autonomía en modo eléctrico superior a 100 km (WLTP) y hasta 140 km/h de velocidad punta “cero emisiones”. Estos GLC PHEV son los 300E 4Matic, 400E 4Matic y 300DE 4Matic. El primero añade a la potencia ya conocida del motor de gasolina del 200 (204 CV) los 136 CV extra de su motor eléctrico, con lo que obtiene una potencia total conjunta de 313 CV y 56 mkg de par, suficientes para anunciar 218 km/h de velocidad máxima en modo híbrido y 140 km/h en eléctrico, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 6,7 segundos y una autonomía eléctrica máxima de 120 km.

A continuación, el 400E 4Matic al sumar a los 252 CV de su 2.0 turbo de gasolina los 136 CV eléctricos alcanza los 381 CV (y 66,3 mkg), una potencia ya muy respetable que le permite bajar el crono de 0-100 km/h a sólo 5,6 segundos, subiendo su velocidad máxima a 237 km/h, y repitiendo la autonomía eléctrica conocida de 120 km/h, aunque si se aprovechan sus mejores prestaciones puede bajar a 104 km… Y el GLC 300 DE 4Matic es quizá el GLC PHEV más atractivo, ya que a los 197 CV del 2.0 diesel biturbo y sus casi 45 mkg añade los 136 CV eléctricos, lo que sube su potencia total conjunta a 335 CV con el mayor par de todos (76,5 mkg), lo que se traduce en 6,4 segundos de 0 a 100 km/h y 217 km/h de velocidad punta (que como en sus hermanos PHEV se queda en 140 km/h en modo eléctrico).

La autonomía en modo eléctrico se mantiene por encima de los 100 km, entre 102 a 117 km. Y en cuanto a consumos, los oficiales WLTP lo cifran de medio litro a 0,8 en los tres, pero claro partiendo de un uso eléctrico máximo con batería al 100% (con un consumo eléctrico de 24 a 27 kW/100 km). En todo caso, con su generosa potencia eléctrica no será difícil lograr consumos reales de 1,5 a 3 l/100 km en estos GLC PHEV…

Motores aparte, Mercedes ha mejorado el cambio 9G-Tronic con una nueva bomba de aceite auxiliar eléctrica que reduce un 30% el volumen de suministro de la bomba mecánica en comparación con su predecesora. Igualmente la tracción 4Matic ha visto reducir el tamaño de todos sus componentes, más pequeños y ligeros para mejorar su rendimiento, con un nuevo reparto electrónico que permite enviar más par al eje delantero, en caso necesario.

Y en cuanto a los tiempos de recarga de la batería de los PHEV, incluso totalmente agotada se puede efectuar una recarga completa en media hora con el cargador opcional de 60 kW de corriente continua. Para la carga trifásica en una Wallbox conectada a la red doméstica de corriente alterna se ofrece un cargador de 11 kW, éste ya de serie. Y queda por supuesto la opción de la recarga en una toma doméstica, aunque dada la capacidad de la batería, ya es una operación de varias horas… El cable de carga estándar se recoge en un hueco específico al piso, tras el portón trasero.

Para terminar, los GLC PHEV permiten graduar la recuperación dinámica de energía en tres niveles mediante las levas al volante (en todos los modos de conducción, salvo el Sport), con un modo D donde el conductor puede llegar a conducir con un solo pedal (al levantar el pie del acelerador, el vehículo se frena solo hasta el punto de poder prescindir del freno hidráulico convencional). Aún el GLC tiene dos modos de conducción específica eléctrica: Battery Hold, con prioridad en la conservación del nivel de carga de la batería (para planificar la conducción urbana o por una zona de bajas emisiones más adelante), y el Eléctrico, que mantiene la conducción eléctrica hasta los 140 km/h, con recuperación ajustable de sobrecarga y entrada del motor de combustión según la presión sobre el acelerador.

El nuevo Mercedes-Benz GLC 2023 legará al mercado en este otoño, a un precio algo superior al de los actuales GLC (a la venta desde 52.850 euros), todavía por fijar.

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