J. Robredo
Un monovolumen por todo lo grande
Realmente este Hyundai Staria HEV con 9 plazas es una especie de minibús de turismo, dentro de la línea de vehículos multipropósito del Grupo Hyundai, bajo un diseño exterior de lo más rompedor, diferente a todo, su amplio interior y su completo equipamiento.
Pese a que la moda SUV parece haberlos relegado, los monovolúmenes de gran tamaño siguen teniendo su público propio que busca capacidad y volumen de carga, más allá de la habitual oferta 5+2 plazas de los SUV familiares. Y el rey de este segmento supercapaz es sin duda el Hyundai Staria HEV, que por menos de 60.000 euros ofrece uno de los mayores monovolúmenes con 9 plazas del mercado, capaz de rivalizar con los VW Multivan y también la Clase V de Mercedes.

| A FAVOR | EN CONTRA |
| Estética original | Tamaño y dimensiones |
| Amplitud interior 9 plazas reales | Tacto de la dirección |
| Equipamiento completo | Consumo mejorable |
| Modularidad | Ausencia asientos individuales |
| Etiqueta ECO | – |
Aunque se ofreció inicialmente con motor diesel y tracción delantera o total HTRAC (el 2.2 de 177 CV que ya equipa el Santa Fe), su gama española se ha remodelado con una sola mecánica híbrida de gasolina (1.6 TGDi HEV) que con 225 CV le permite un más que honesto rendimiento para un vehículo de su tamaño y peso (dos toneladas y cuarto en vacío). Es un híbrido no enchufable, que cuesta 550 euros menos que el Diesel de 177 CV al que ha sustituido anunciando un consumo medio menor.
A la venta desde poco más de 55.000 euros en el nivel Maxx (con ofertas desde la red Hyundai lo dejan al filo de los 50.000). Sube a 58.490 en el nivel Tecno intermedio que hemos probado, ya muy bien equipado y con una impresionante capacidad que le permite anunciar 9 plazas, algo realmente exclusivo en su segmento.

Hyundai Staria HEV: imagen única
El Hyundai Staria HEV presenta una estética muy original, sobre todo en su frontal, con un parabrisas enorme con la misma inclinación que la parte superior del capó, separado de la parte inferior por una tira de luz diurna que cruza el frontal de lado a lado, justo sobre el logo de Hyundai. Algo más abajo, tenemos una parrilla vertical que se confunde con la propia carrocería, por sus pequeñas aberturas horizontales con los grupos ópticos en sus extremos, de diodos de serie en los tres niveles de acabado (Maxx, Tecno y Style).
En los laterales choca su baja línea de cintura, con casi tanta superficie acristalada como de chapa, destacando la elegante forma de ocultar el raíl por donde deslizan las puertas traseras correderas, justo al inicio del cristal trasero.

Llama la atención los retrovisores muy grandes con llantas también grandes de 18” de diámetro, al nivel del coche de enormes dimensiones que es (5,25 m de largo por dos metros de ancho y alto sobre una plataforma de 3,27 m de batalla). Supera así en tamaño y longitud al Mercedes Clase V, el Lexus LM y el VW Multivan (sólo le gana el Proace Verso Largo de Toyota, 6 cm más largo). Son dimensiones de minibús o furgón grande, que ya suponen algún problema de acceso en algunos aparcamientos y garajes.
La zaga es menos llamativa, aunque choca su enorme portón vertical con la gran luneta rematada por arriba con un pequeño deflector tipo visera, y los pilotos muy estrechos en vertical para aumentar la anchura del umbral de carga, muy bajo por otra parte lo que supone un inconveniente si está aparcado cerca otro coche por detrás. Los grupos ópticos parecen más altos por su prolongación alta, puramente cosmética, con lámparas de diodos tipo Parametric Pixel Design como el Ioniq 5 o el Inster.

Hyundai Staria HEV: espacio para nueve
Por dentro, destaca su tremenda amplitud de habitáculo, con diversos detalles funcionales para los pasajeros y su gran capacidad de carga con una disposición bastante modular de los asientos. Con 9 plazas (3+3+3) aún le quedan 117 litros de maletero (medido hasta el nivel superior de los asientos de la tercera fila) pero como no lleva bandeja, roza los 200 si lo subimos medio metro más, sin tocar el techo.
Y con la tercera fila plegada, Hyundai anuncia 831 litros y a nosotros nos salen casi 900… La rueda de repuesto no roba sitio porque va en el exterior, bajo del piso del voladizo trasero, y ofrece un equipamiento muy completo, con materiales correctos aunque no lujosos, y ajustes de calidad, sin ruidos ni vibraciones. Hay cuatro colores de carrocería (Abyss Black, Creamy White, Shimmering Silver y Moonlight Cloud).

En el salpicadero tenemos un cuadro de instrumentos digital de 10,25”, sin visera, con detalles como la visión sobre el punto ciego al activar los intermitentes, que ya ofrecen otros modelos de Hyundai. En el centro tenemos la pantalla táctil del sistema multimedia, también de 10,25”, de las mayores de su categoría que incluye el navegador (Audio Video Navigation) y la cámara de visión trasera, con conectividad con Apple Car Play y Android Auto por cable y una clara estructura de menús.
Los mandos de control son táctiles y fáciles de usar, aunque sería preferible haber dejado algunos por botones. Pero tenemos conexión a internet y servicios “bluelink on line”. Dada su amplitud abundan los huecos portaobjetos; además de la guantera principal, hay dos en el salpicadero, dos sobre los parasoles y otros en la consola, junto a las conexiones y el soporte de carga inalámbrica, además de varios huecos grandes en las puertas. No hay palanca del cambio automático tradicional, sino botones, como en los Tucson y Kona.

Hyundai ha aprovechado varios elementos de otros modelos en este Staria (las pantallas por ejemplo, son las mismas del Tucson, aunque la del cuadro tiene pocas opciones de visualización, salvo el cambio de color según el modo de conducción). Pero todo está a mano y se lee bien, incluso a pleno sol. Se echa de menos la ausencia de más controles físicos que nos eviten pasar por la pantalla multimedia, con la consiguiente pérdida de atención al volante. Por no haber mandos directos, no los hay ni para la climatización…
Modularidad a tope
Pero lo más interesante de este Hyundai Staria HEV son los asientos y su disposición 3+3+3, con el central de la primera fila abatible formando cuando no se usa una especie de mesita multiuso. Están en una posición bastante alta y son bastante cómodos, con los ajustes necesarios en el del conductor para una posición ideal para cualquier talla.

El acceso al habitáculo tropieza con un piso bastante alto sobre el suelo. Afortunadamente, Hyundai ha previsto asideros en todas las puertas (salvo en la del conductor) y un pequeño escalón en los umbrales, para facilitar la entrada y salida del coche, sobre todo para los niños. Por lo demás, delante hay amplitud suficiente para tres plazas, aunque el asiento central es más estrecho (en realidad es tipo transportín) y el conductor no se siente apretujado cuando va ocupado (hay espacio de sobra, al no haber palanca de cambio; sólo se echa en falta un apoyacodos de puerta más utilizable, dado lo bajo de las ventanillas). Aun así, siempre viajarán mejor dos adultos que tres…
En la segunda fila también hay mucho espacio, incluso para adultos talla XXL… La anchura útil a nivel de hombros roza 1,70 m (delante hay 1,60 m) y casi los 90 cm de espacio para piernas en la posición más retrasada (se puede ajustar longitudinalmente la banqueta en hasta 11 cm, y variar la inclinación del respaldo). Vamos que hasta los más altos de 1,90 de estatura pueden alojarse cómodamente; sólo se echa de menos que no sean tres asientos independientes…

Y a la última fila -la tercera- se accede echando hacia delante los asientos de la segunda y abatiendo los respaldos hacia delante. Queda un hueco muy generoso para entrar y salir gracias a las dos puertas laterales correderas, motorizadas y de serie, que liberan un acceso muy amplio aunque a veces el mismo exija cierta ayuda con niños o adultos de escasa talla.
Pero como en la segunda fila caben perfectamente tres personas y como la banqueta también es desplazable se puede jugar con el espacio. La amplitud no es la típica de un 5+2, sino que hay anchura para tres plazas reales, que como las de la segunda fila disponen también de tomas USB, reposavasos, pequeños huecos para dejar objetos e incluso cortinillas retráctiles (algo poco habitual en las terceras filas de asientos), con ventanillas de apertura a compás.

Es de elogiar que dispongan de casi tantos elementos de confort como los de la segunda fila, como el ajuste longitudinal de banquetas y el de inclinación de respaldos, salidas de aire en el techo, luz de techo, botones de apertura automática de puertas, etc.
Buscando algo que criticar, quizá aparte de los asientos independientes y desmontables también se eche de menos la ausencia de mesitas plegables tipo avión en los respaldos (en la segunda fila al menos), aunque tampoco es indispensable, y los escasos anclajes Isofix de sillas infantiles (sólo tres, sin ninguno en la tercera fila, la más proclive a llevar niños).

El maletero es otro punto fuerte del Staria; Oficialmente anuncia 117 litros de volumen mínimo con 9 plazas y 831 de máximo (con 6 plazas) abatiendo los respaldos de la tercera fila sobre su banqueta, pero en realidad le cabe mucho más. Porque aunque no se puede retirar la tercera fila de asientos, se puede aumentar más el espacio del maletero plegando su banqueta tirando de una palanca en el medio y adelantar las dos filas al máximo, lo que permite alcanzar los 1.303 litros con 6 plaza.
En condiciones normales con 9 plazas queda 1,20 m de ancho por 80 cm de fondo, lo que triplica con holgura los 117 litros de volumen mínimo… Por lo demás, se sirve de la misma luz de techo de la tercera fila (de diodos) con detalles prácticos como perchas y anillas para fijar la carga.

El portón del maletero también tiene accionamiento eléctrico, y como el coche mide 2 metros de alto y el umbral de carga es muy bajo, necesita mucho espacio para poder abrirse (casi metro y medio) lo que obliga a que el siguiente coche aparcado en cordón deje suficiente espacio libre. Por eso convendría poder contar al menos en opción con puertas de doble hoja. Pero el acceso es impresionante; abierto, incluso adultos de buena talla (1,80 m) pueden acogerse debajo. A cambio hay que tener cuidado al abrirlo bajo techo, y con un plano de carga tan bajo, el paragolpes se reduce a la mínima expresión.
En cuanto a las ayudas a la conducción, el Hyundai Staria HEV viene bien provisto de serie, contando con la frenada automática de emergencia (con detector de peatones y ciclistas), asistente de giro (evita colisiones moviendo levemente la dirección), lector de señales de tráfico, sensor de presencia de vehículos en el ángulo muerto, aviso de mantenimiento de carril y control de crucero activo.

Y en equipamiento general, lleva de serie llantas de aleación de 18 pulgadas de diámetro (y 7” de ancho, algo escaso para neumáticos 235/55), climatizador automático bizona (una para la primera fila y otra para las otras dos), acceso y arranque sin llave, cámara de visión trasera, encendido automático de limpiaparabrisas, faros de diodos para todas y hasta una rueda de repuesto de igual medida que las otras cuatro.
Mecánica honesta
En cuanto a la mecánica, ya hemos comentado que hasta noviembre del año pasado el único motor disponible era un diesel de 177 CV, moderno y silencioso pero algo escaso para un coche de este tamaño y peso, y por ello tampoco muy sobrio. Por ello Hyundai lo reemplazó por este grupo híbrido con un motor turbo de gasolina 1.6 TGDi de 160 CV y otro eléctrico (54 kW, o sea 73 CV) con 225 CV de potencia conjunta, y con los que ya puede lucir la etiqueta Eco en vez de la C.

El motor de gasolina es el cuatro cilindros turboalimentado ya conocido en otros modelos del grupo Hyundai, montado en posición delantera transversal, con tracción delantera y bloque y culata de aleación ligera. De carrera larga (89 mm, por 75,6 de diámetro de pistones), cubica 1.598 cc y da 160 CV a 5.500 rpm con 27,2 mkg de par constante entre 1.500 y 3.500 rpm. Va unido a la salida del cigüeñal a un motor eléctrico de 54 kW (73 CV) y 10,4 mkg de par, alimentado por una batería de iones de litio de 1,49 kWh de capacidad.
Sin duda es un motor de combustión brillante bien asistido por los 73 CV del motor eléctrico auxiliar, que une sus 10,4 mkg a los casi 27 suyos, pero tampoco resulta excesivo para el impresionante tamaño y peso de este Hyundai Staria HEV, puesto que debe mover 2.275 kg en vacío, que a media carga son ya dos toneladas y media y a plena carga incluso supera las tres…

Hyundai anuncia una velocidad máxima de 167 km/h y 10,2 segundos para cubrir el 0-100 km/h, con un consumo medio WLTP de 7,6 l/100 km (mínimo de 6,5 y máximo de 9,2). En la práctica, en modo Eco y con una sola plaza es casi imposible bajar de 8,3 l/100 km, subiendo a 8,8 a media carga (4 plazas) y a más de 9 (9,3) con 7 plazas en uso mixto ciudad/autovía (1/3 urbano y 2/3 extraurbanos).
El consumo mínimo logrado en uso turístico (90/100 km/h) ha sido de 8,2 l/100 km, subiendo en autovía (120/130 km/h) a casi 9 l/100 km, misma cifra que en tráfico urbano. En todo caso, con un depósito de combustible de 65 litros (en realidad casi 70, es el mismo del Santa Fe) tenemos una amplia autonomía antes de tener que repostar en viajes largos, del orden de los 900 km, que nunca viene mal en un coche como éste. Ciertamente con el cambio se ha logrado pasar de la etiqueta medioambiental C a la Eco, pero creemos que con el 2.2 turbodiesel y una hibridación ligera “mild hybrid” se lograrían las mismas o mejores prestaciones con un consumo menor, optando igualmente a la deseada etiqueta Eco…

Con todo este Staria logra mantener cruceros de 120/130 km/h con solvencia, pese a su mala aerodinámica, sin que interese mucho sobrepasar los 140 km/h por razones obvias de consumo e inercias… Su velocidad punta real es de 160/162 km/h pero se acerca a los 11 segundos en el 0-100 km/h con 32,9 segundos en el km desde parado (siempre en vacío y en el modo más dinámico de conducción). Son prestaciones muy honestas, pero claramente por debajo de las que nos dio el Hyundai Santa Fe HEV con un conjunto motriz muy similar.
Pero no olvidemos que estamos ante un minibús de turismo, no una berlina convencional y ni siquiera ante un SUV grande de 7 plazas… Y respecto al cambio automático de 6 marchas por convertidor de par, cumple su función de forma correcta y suave, aunque algo lenta. No tiene modo manual, aunque tampoco se echa en falta en un coche como éste, y su único defecto (típico de los cambios automáticos por convertidor) es cierto patinado al acelerar a fondo desde bajo régimen.

Comportamiento cómodo y seguro
A la hora de enjuiciar el comportamiento del Hyundai Staria HEV, no podemos olvidar la clase de vehículo que es, así como su peso y dimensiones. En autovía el coche se mueve realmente bien, firme y aplomado, con una suspensión que absorbe bien los baches pese a no montar un tren rodante exagerado (o quizá por eso), con ruedas de 18” con neumáticos de 235/55. Se aprecia una inercia notable en curva cerrada, dado el peso, con un marcado balanceo pero con apoyos limpios y claros. También acusa una notable sensibilidad al viento lateral, lógica por su forma y altura.
Pero no hay muchos ruidos aerodinámicos (aparte el de los retrovisores), y algo más los de rodadura. Sí se echa en falta unos asientos de mayor sujeción lateral (sobre todo el del conductor, dado que al ir sentado más alto acusa más el balanceo en curvas y rotondas) así como un apoyabrazos más alto y mullido en las puertas.

En terreno virado no se defiende mal, gracias a su suspensión independiente en ambos ejes, sin cabecear mucho en los apoyos. Saca partido a su eje trasero multibrazo, un montaje poco habitual en coches de este tipo. Lo peor posiblemente sea la dirección, demasiado asistida y algo lenta (casi tres vueltas y media de volante de tope a tope), a cambio de doblar bastante en maniobra (importante en un coche de 5,25 m de largo y 3,27 m de batalla), lo que facilita su uso urbano.
Pese a su tamaño, en ciudad se conduce con relativa facilidad dada su posición alta de conducción y su buena visibilidad. Con la ayuda eléctrica puede mantener un consumo entre 9 y 9,5 litros de gasolina cada 100 km, siempre en conducción suave, dejando que el motor de gasolina actúe poco. Y a la hora de entrar en garajes y aparcamientos hay que tener presente sus dos metros de altura, que le penalizan (como su anchura) más de la cuenta.

Es evidente que por su formato y tamaño no es un coche que se encuentre demasiado a gusto en el tráfico urbano, exigiendo una permanente vigilancia por los espejos retrovisores, pero lo mismo les pasa a las furgonetas grandes, y además con peor visibilidad. Sin embargo en carreteras anchas y autovías se encuentra en su elemento, con una amortiguación suave y progresiva que le permite contener balanceos excesivos.
Pero no hay que engañarse, no es un coche que se preste en absoluto a una conducción deportiva, por sus reacciones lentas y su dirección poco propicia a trazadas precisas. Y pese a ello el Staria se tiene bien y permite una buena selección de trayectorias. Por último, los frenos (los mismos del Santa Fe, con sus 4 discos ventilados de 325 mm) tienen un tacto potente y progresivo, al nivel que exige un monovolumen de su peso y capacidad de carga, resistiendo bien el trato duro y sin exigir apenas calentamiento previo para rendir a tope.

En resumen: grande y competitivo
En definitiva, este Hyundai Staria HEV es un vehículo muy amplio y cómodo, no especialmente brillante por prestaciones y consumo aunque tampoco es ese su objetivo, permitiendo una conducción descansada a buen ritmo en vías rápidas. Su mayor defecto es su tamaño, aunque se ha aprovechado bien el mismo para ofrecer una habitabilidad XXL que no alcanzan otros monovolúmenes grandes.
Su única oferta motriz, hasta la llegada de la versión eléctrica, también le penaliza un poco (se echa de menos un diésel “mild hybrid” con etiqueta Eco). Pero por capacidad, respuesta dinámica y comportamiento cumple sobradamente con sus expectativas, añadiendo a eso un precio que con financiación y descuentos se puede raspar al filo de los 52.000 euros en este nivel medio Tecno, por debajo de sus rivales tanto “premium” como generalistas.

Hyundai Staria HEV: ficha técnica
| MOTOR: | |
| Posición | Delantero transversal |
| Nº de cilindros y disposición | 4 en línea |
| Cilindrada (cc.)-Diámetro x carrera (mm) | 1.598 – 75,6 x 89 |
| Combustible | Gasolina 95 NO |
| Distribución: | Doble árbol de levas en culata |
| Válvulas (número) | 16 |
| Alimentación | Inyección directa + Turbo GVT |
| Compresión | 10,5 a 1 |
| Potencia máxima (CV a rpm) | 160 a 5.500 |
| Par máximo (mkg a rpm) | 27 de 1.500 a 3.500 |
| MOTOR ELÉCTRICO: | |
| Posición | Delantero transversal, acoplado al motor térmico |
| Potencia y par | 54 kW (73 CV) y 10,4 mkg (102 Nm) |
| Batería (capacidad) | De ion-litio (1,49 kWh) |
| Tensión de trabajo | Corriente continua a 200 V |
| Potencia total conjunta | 227 CV (167 kW) |
| Par total conjunto | 37,4 mkg |
| TRANSMISIÓN: Tipo de tracción | A las ruedas delanteras |
| Embrague y cambio | Automático por convertidor de par |
| Numero de marchas | 6 |
| BASTIDOR: | |
| Suspensión delantera: | Independiente por eje pseudo MacPherson, muelles helicoidales, amortiguadores hidráulicos telescópicos de gas y barra estabilizadora. |
| Suspensión trasera: | Independiente por eje multibrazo, muelles helicoidales y amortiguadores hidráulicos telescópicos de gas y barra estabilizadora. |
| Frenos delanteros | Discos ventilados (325 mm) |
| Frenos traseros | Discos ventilados (325 mm) |
| DIRECCIÓN: | |
| Tipo (asistencia) | De cremallera (eléctrica) |
| Diámetro de giro –Vueltas de volante | 11,9 m – 3,4 |
| RUEDAS: | |
| Medida neumáticos (marca) | 235/55 VR18 (Nexen Roadian VR 104) |
| Llantas (medida en pulgadas) | Aleación (7 x 18) |
| CARROCERÍA: Tipo (nº de puertas) | Berlina monovolumen (5) |
| Longitud – anchura – altura | 5,25 – 2,00 – 1,99 m |
| Batalla – Vías delantera/trasera | 3,27 – 1,72 / 1,73 m |
| Peso en vacío | 2.275 Kg |
| Maletero – depósito combustible | 117/320 – 831/960 / 1.303 litros – 67 litros |
| RENDIMIENTOS OFICIALES | |
| Velocidad máxima | 167 km/h |
| Aceleración de 0 a 100 km/h | 10,2 |
| Consumo combinado (WLTP) | 7,6 l/100 km |
| Emisiones CO2 (WLTP) | 172 g/km |
| PRECIO: | 58.490 euros (sin descuentos) |
| GARANTÍA: | 5 años sin límite de km (8 años ó 160.000 km para la batería) |
