Gerardo Romero-Requejo M.
El chino eléctrico ‘low-cost’
El Geely E2 responde a la fórmula de éxito de poder ofrecer en un formato compacto, un modelo totalmente eléctrico de carácter urbano, bien aprovechado interiormente, con tecnología de primer nivel que le permite rozar los 500 km autonomía máxima, a un precio muy asequible.
Con su tercer modelo tras los Starray EM-i y E5, el fabricante chino Geely pretende repetir en Europa el logro de ser el automóvil más vendido tanto en China como a nivel mundial en el segmento B al que pertenece. Argumentos no le faltan.

Y es que este eléctrico de consumo energético ajustado tiene todas las cualidades, tanto funcionales como tecnológicas para triunfar en un mercado como el español, de electrificación creciente, sobre todo en el segmento polivalente donde milita, bajo un diseño discreto aunque atractivo a un precio realmente asequible, desde 13.990 euros, ayudas incluidas.
En cualquier caso, el segmento ya está muy concurrido, con dignos rivales como los BYD Dolphin Surf, Cupra Raval, Dongfeng Box, Citroën ë-C3, Ford Puma Gen-E, Kia EV2, Renault 5 E-Tech o el Volkswagen ID. Polo.

Geely E2: de diseño amigable y habitáculo optimizado
Mide 4,13 m de longitud, 1,80 m de anchura y 1,58 m de altura, lo que le confiere un tamaño ideal para desenvolverse con soltura tanto en ambientes urbanos como interurbanos, pudiendo realizar con confianza algún viaje de largo recorrido gracias a su carga en corriente continua de hasta 80 kW.
El modelo ha sido diseñado por el croata Goran Ozbolt (ex-McLaren), vicepresidente de Diseño de Geely y máximo responsable de su Centro de Diseño e Innovación de Milán, calificando su creación como «de imagen amable y con personalidad propia».

La idea principal gira en torno a garantizar el máximo espacio posible, refrendado por un 85% de aprovechamiento del habitáculo, dotándolo además de más personalidad y más confort para un mayor disfrute en el día a día.
Interior cómodo y tecnológico
El E2 presenta un interior con buenos acabados aparentes en el salpicadero, aunque emplea plásticos duros. Lo preside una generosa pantalla multimedia central de 14,6 pulgadas que aúna todas las funciones del vehículo. A nivel dinámico, el vehículo permite múltiples ajustes del modo de conducción (Eco, Normal, Sport y Nieve), cuatro de intensidad de frenada regenerativa (uno de ellos automático, en función de la distancia del vehículo precedente) y dos de asistencia de la dirección, dificultando en cualquier caso, su operatividad en marcha por parte del conductor.

Sin embargo, disponemos de algunos botones de acceso directo al climatizador en la consola central y también del sistema Flyme Auto, que permite personalizar los accesos rápidos a las funciones principales en la pantalla y también dar órdenes por voz y aplicar algún gesto táctil. El equipamiento de serie incluye además conectividad Apple CarPlay y Android Auto, Bluetooth y conexión 4G, disfrutando también de actualizaciones OTA.
Le acompaña una pantalla LCD para la instrumentación de 8,8 pulgadas, que peca de mostrar la información con una escala algo pequeña, dificultando su visualización. En todo caso, se pueden mostrar entre otros, los datos de autonomía, nivel de carga de la batería o el modo de conducción, no disponiendo de los de consumo.

El habitáculo está pensado para que cuatro adultos viajen con comodidad, si bien la homologación de cinco plazas le hace contar con tres cinturones de seguridad con sus respectivos apoyacabezas en las plazas traseras, resultando la plaza central más adecuada para un uso ocasional por niños, a pesar de contar con una delas mejores anchuras de su segmento.
Estas plazas disponen de una banqueta corrida situada a buena altura, sin embargo, el suelo plano está ligeramente elevado lo que obliga a las tallas altas a sentarse con las piernas ligeramente flexionadas, aunque ofreciendo un óptimo espacio para las rodillas. Además, como detalle de segmento superior, incluye dos salidas de aire y una toma USB.

Y si nos fijamos en el puesto de conducción, dispone de asientos amplios y confortables de mullido sin pecar de ser demasiado blandos, aunque de limitada sujeción lateral. Estos vienen tapizados de serie en cuero sintético perforado y su regulación es eléctrica desde el nivel de acceso.
El volante multifunción, posee regulación en altura y profundidad y cuenta -a la izquierda- con un botón que da acceso directo al menú de las ayudas a la conducción (algunas intrusivas y otras sonoras, algo molestas) para poder configurar, si se desea, su rápida desactivación tras el arranque.

En cuanto a la capacidad de carga, el Gelly E2 cuenta con un generoso maletero de 375 litros hasta la bandeja rígida, ampliables a 1.320 litros abatiendo los respaldos traseros. Aunque no dispone de nivel inferior, ya que bajo el mismo se ubica el motor, sí que tenemos como complemento, un amplísimo «frunk» delantero de 70 litros donde cabe hasta una maleta de tipo cabina de avión.
El interior se completa con huecos portaobjetos en puertas y consola central, incluido una guantera tipo cajón de 10 litros (para abrirlo del todo hay que echar el asiento del copiloto hacia atrás) y hasta una cajonera bajo los asientos traseros de 28 litros, solución muy práctica que comparte con sus hermanos mayores.

Con dos motores y dos capacidades de batería
Desarrollado a partir de la plataforma GEA que comparte con sus hermanos mayores Starray y E5, este Geely E2 ofrece un motor de acceso de 60 kW (80 CV) asociado a una batería de LFP de 35 kWh con la que homologa 252 km (368 km en ciclo urbano). Esta versión acelera de 0 a 100 km/h en 14,2 segundos, mientras que el consumo en ciclo combinado WLTP es de 15,9 kWh/100 km (12,2 kWh/100 km en ciclo urbano).
Por encima y siendo 75 kg más pesada (1.365 kg), se ofrece una versión más potente de 85 kW (115 CV) y con batería de misma química pero ya con 47 kWh de capacidad. Lógicamente, homologa una mayor autonomía de 345 km, asegurando la marca que pueden subir a 497 km si realizamos una conducción exclusivamente urbana. El consumo en ciclo combinado es de 15,5 kWh/100 km (12,8 kWh/100 km en ciclo urbano) y su aceleración de 0 a 100 km/h baja a 11,5 segundos, limitando su velocidad máxima a 130 km/h.

Con la batería de acceso, el modelo anuncia una capacidad de carga en corriente alterna de 6,6 kW (con función V2L integrada), con la que podremos pasar del 25% – 100% del SOC en 5,3 horas. En continua puede hacerlo a 60 kW, necesitando 25 minutos para poder recargar del 30% – 80% de la capacidad.
La batería de mayor capacidad necesita 7,1 horas para cargar en alterna, mientras que la potencia de carga en continua aumenta a 80 kW para igualar el tiempo de carga de 25 minutos (SOC 30% – 80%) de la versión inferior.

Dinámica de conducción
Nuestra amplia toma de contacto transcurrió enteramente por la ciudad de Madrid, con tráfico denso y con la versión tope de gama MAX+ con motor de 115 CV. El dinamismo de esta versión es manifiesto, contando con una aceleración rápida y progresiva, aunque sin llegar a ser contundente. Al mismo tiempo, los desplazamientos se realizan con total comodidad, ayudados por unas llantas de 16 pulgadas con neumáticos de perfil generoso (205/60), a pesar de contar con suspensiones más tendentes a la firmeza.

Puede suceder que en alguna ocasión nos pasemos con el acelerador en las arrancadas; entonces notaremos un leve patinaje de las ruedas traseras, evidenciando su necesidad de dosificar mejor este aspecto. Su concepción con propulsión posterior y un eje trasero multibrazo le permite presumir de una mayor agilidad en carretera y además, un mayor giro de la dirección, logrando un radio de giro de solo 4,95 m que facilita las maniobras en ciudad y los aparcamientos.
A través de la pantalla principal podemos seleccionar cuatro modos de conducción: Eco, Confort, Sport y Nieve. El modo Eco ofrece un empuje sobrado para mover con soltura al vehículo, además de obtener un menor consumo energético, que en nuestra despreocupada prueba ciudadana se situó en 9,3 kWh/100 km. En cuanto a los frenos, resultaron fácilmente dosificables y de buen tacto (como la dirección), recurriendo a discos ventilados delante y macizos detrás.

Gama española del Geely E2
El nuevo modelo se ofrece en España en tres versiones que combinan diferentes niveles de autonomía, potencia y equipamiento. El E2 PRO es la opción de acceso, orientada principalmente al uso urbano, con motor de 60 kW y batería de 35 kWh, además de una completa dotación tecnológica y de seguridad que incluye lunas traseras tintadas, volante de cuero, cuatro elevalunas eléctricos con función de un toque, acceso y arranque sin llave, anclajes ISOFIX en los asientos traseros, sensores de aparcamiento traseros o las llantas de acero de 16″.
El E2 PRO+ posee el mismo nivel de equipamiento del PRO, pero viene asociado al motor de 85 kW y la batería a 47 kWh, resultando más adecuado para quienes realizan desplazamientos interurbanos con frecuencia. Por último, el E2 MAX+ mantiene el sistema de propulsión y la batería del PRO+, pero añade el equipamiento más completo de la gama.

Entre sus equipamiento exclusivo destacan el portón trasero eléctrico, sensor de lluvia, indicador de la presión de los neumáticos (TPMS), volante y asientos delanteros calefactados, asientos traseros abatibles 60:40, iluminación ambiental de 256 colores, cargador inalámbrico, equipo de sonido de 6 altavoces, cámara panorámica de 540 grados, llantas de aleación de 16″, embellecedor metálico en los estribos laterales y techo en color negro (acabado bitono).
| Versión | P.V.P. | Precio con Campañas Comerciales (incluye Plan Auto+) | Precio con Campañas Comerciales y Financiación (incluye Plan Auto+) |
|---|---|---|---|
| Geely E2 PRO | 20.990 € | 16.405 € | 14.490 € |
| Geely E2 PRO+ | 24.990 € | 20.405 € | 17.985 € |
| Geely E2 MAX+ | 27.490 € | 22.905 € | 20.485 € |
