La Clase E se hace eléctrica
La marca premium alemana anticipa su futura Clase E eléctrica con este nuevo Mercedes EQE presentado en el pasado Salón de Múnich y que configura ya al modelo final de serie, previsto para la segunda mitad de este inminente 2022.
Si el EQS venía a ser la versión 100% eléctrica de la Clase S, este EQE se sitúa un escalón por debajo, justo al nivel de la Clase E, igualmente 100% eléctrico pero con un mayor componente de funcionalidad para aumentar su clientela potencial, siempre dentro del segmento de las grandes berlinas y sedanes (no olvidemos que se trata de un coche grande como los E). Basado en la plataforma de Mercedes para coches eléctricos EVA2, mide 4,95 m de largo, por 1,96 m de ancho y 1,51 m de alto, sobre una plataforma de nada menos que 3,12 m de batalla, apenas 1 cm menos que la del EQS y 18 cm más que la del actual Clase E, lo que hace que este EQE presente unos voladizos sensiblemente más cortos.

Frente al EQS es 27 cm más corto, lo que junto a su gran batalla le hace parecer más compacto de lo que representa un coche de casi 5 m de largo. Aunque el diseño del EQE apunta bastante al del actual CLS, este nuevo integrante de la familia Mercedes-EQ, sigue las mismas pautas de diseño de sus hermanos cero emisiones ( EQA, EQB, EQS y EQV), en especial del EQS cuya continuidad estética mantiene, con su frontal con faros de diodos High Performance (en opción los de haz variable Digital Light) y su configuración interna en forma de flecha, junto a una gran parrilla ciega (“black panel”) con el logo de la estrella en el centro. Dominan las líneas curvas, con los pilares del parabrisas ascendentes siguiendo la línea del morro y formando un diseño curvo como el del EQS, con el techo que baja hasta la zaga, rematada por un pequeño alerón integrado en la tapa del maletero.
Siguiendo la moda, los pilotos traseros de diodos ofrecen un diseño minimalista y van unidos una fina banda luminosa horizontal, repitiendo el “seamlessdesign” del EQS, mientras que los trenes rodantes repiten las ruedas de gran diámetro del EQS con llantas carenadas de 19” a 21” de diámetro, según niveles de acabado. Destinado a conformar la versión eléctrica de los Clase E y CLS, su línea pretende resumir la de los dos, repitiendo pese a sus cortos voladizos el estilo de un coupé de 4 puertas con sus tiradores enrasados, de formas redondeadas sin aristas para mejorar su aerodinámica y con un techo en arco con el punto más alto en los pilares centrales mientras que marca una suave caída descendente hasta la zaga uniendo en uno solo elemento techo, luneta y tapa del maletero.

Interior hiperdigital
Y en el interior, encontramos un cuidado habitáculo bien rematado y de alta calidad percibida, con un salpicadero digital presidido por el sistema multimedia MBUX Hyperscreen que ya estrenó el EQS. Sobre él se agrupan tres pantalla unidas, formando una gran pantalla gigante, con la primera para el cuadro de instrumentación, de 13,2”, otra central de 17,7” para las funciones multimedia (de diodos orgánicos OLED, como en el Clase S) y finalmente una tercera de 12,3” (como la del cuadro) para un sistema de infoentretenimiento individual a disposición del acompañante delantero.
Como es lógico en un coche de su longitud y batalla, el espacio habitable interior es impresionante, en especial en el de los asientos traseros, muy cómodo para 3 plazas (por grandes que sean) o espectacular para sólo dos en las versiones de máxima exquisitez, con un espacio para piernas sin nada que envidiar al de los Clase S y al de su hermano eléctrico el EQS. La climatización posterior se controla desde la consola central, y para quienes les parezca que el extraordinario aislamiento de un sedán eléctrico se queda corto, se ofrece en opción un paquete especial (Acoustic Comfort Package) que todavía lo mejora más acústicamente.

El confort visual y táctil se ha cuidado al máximo, y abundan las molduras en madera y fibra de carbono, sin olvidar el revestimiento acolchado en piel de la mayoría de sus paneles. Destaca su volante un tanto “retro” pero con toda la tecnología de mandos táctiles agrupada en sus brazos (como en los Clase E).
Propulsores sobrados y con alta autonomía
Este nuevo modelo se ha presentado en Múnich con la versión EQE 350, con motor eléctrico de 215 kW (292 CV) y 54 mkg de par, situado sobre el eje trasero, con tracción a este eje lo que pese a su reducido tamaño implica un menor volumen de maletero (430 litros) del que se espera de un coche de casi 5 m de largo. Su consumo anunciado es de 19,9 a 15,7 kW/h cada 100 km, por lo que la autonomía mínima declarada es de 545 km en el peor de los casos, con una media de 660 km. Más adelante se sumarán otras versiones con distintas potencias y hasta tracción total 4Matic con un motor eléctrico sobre cada eje.

El uso de la plataforma EVA2 ha permitido como en el EQS concentrar los grupos de baterías bajo el piso entre los dos ejes, logrando con ello un numeroso conjunto con una capacidad útil de 90 kW/h que es la que le asegura esos 660 km de autonomía a este EQE 350, única versión mostrada hasta el momento, aunque habrá otras, tanto por arriba (con versiones AMG como los EQE 43 y 53, la primera con algo más de 400 CV y la segunda con 530 CV) como por abajo, con los EQE 250 y 300 con potencias menores de 200 kW y sobre todo baterías de menor capacidad (72 kW/h) y en consecuencia menor autonomía (los 545 km ya citados).
Las recargas de las baterías podrán efectuarse tanto con corriente continua como alterna. Con la primera puede aceptar hasta 170 kW en los postes de recarga de alta potencia, lo que supone poco más de media hora (32 minutos oficiales) para alcanzar el 80% de su carga (partiendo del 10%), lo que equivale a lograr 200 km de autonomía en sólo un cuarto de hora. Si lo enchufamos a la red doméstica de corriente alterna trifásica, la máxima potencia admisible son 22 kW, y eso con el cargador opcional para la misma (de serie sólo lleva uno de 11 kW), y eso con tiempos de recarga mucho más dilatados para una recarga completa (de 8,25 a 4,25 horas, según se trate del cargador de 11 kW o del de 22 kW). En todo caso, estos Mercedes EQE contarán con varios niveles de recuperación cinética de carga, a través de sus 4 modos de conducción (Comfort, Sport, Eco e Individual).

Ayudas sofisticadas y equipamientos
Y como es de suponer, las ayudas a la conducción de este Mercedes EQE están a la vanguardia de las que debe equipar una gran berlina como ésta, avanzando hacia la conducción autónoma: control de crucero adaptativo Distronic, guiado de dirección, frenada automática de emergencia, asistente en maniobra de evasión de obstáculos, lector de señales de tráfico… Y en cuanto al confort, lo mismo: depuración especial del aire del habitáculo (mediante el Energizing Air Control Plus), activación de funciones por reconocimiento de voz (incluidas las relativas a los servicios de navegación y las específicas de un coche eléctrico, con indicación de puntos de recarga en ruta, etc) y todo ello con actualizaciones OTA (Over The Air) que abarcan desde el sistema multimedia o de conducción en general, a las funciones a distancia desde el teléfono móvil, activables mediante micropagos o suscripciones.
En cuanto a niveles de acabado, habrá uno de acceso denominado Electric Art, y otro más completo y deportivo, el AMG Line; pero ambos podrán completarse con cuatro paquetes opcionales (Advanced, Advanced Plus, Premium y Premium Plus), lo que permite una suficiente gama de combinaciones. Y como casi siempre, habrá un nivel especial limitado a la fase de lanzamiento, que será el primero en llegar al mercado bajo el nombre de EQE Edition One, con un acabado y equipamiento específico.



















