Ford Focus 2022 (Restyling)

22 octubre, 2021
J. ROBREDO
Más conectado que nunca

De cara al año que viene, Ford remoza su Focus con ligeros retoques cosméticos, mejoras mecánicas y conectividad ampliada.

Lanzado en 2018, nuestro ganador del «Coche del Año 2019» se beneficia de una potente puesta al día que sin duda le seguirá posicionando entre los 10 primeros compactos más vendidos en Europa. Dotado de una imagen atractiva, los ligeros cambios estéticos afectan al capó delantero, rediseñado con algo más de altura y con el óvalo con el logo de la marca ahora situado en el centro superior de la parrilla.

Los faros son de diodos en todas las versiones (y ahora llevan integrada también la función antiniebla) y en la zaga, los grupos ópticos tienen fondo oscuro y en los niveles altos, además de diodos estrenan un nuevo diseño interno con la sección central más oscura y la luz en forma de lazo.

Este “restyling” sigue la pauta del también recientemente actualizado Fiesta, con el frontal de pieza única (integra parrilla, parachoques y branquias laterales) y un poco distinto según el nivel de equipamiento. Los niveles Connected y Titanium llevan la rejilla superior con un marco cromado de lamas horizontales, combinado con rejillas de ventilación laterales que suben desde la parrilla inferior. La parrilla del nivel Titanium luce un acabado cromado en las lamas superiores, y el más deportivo ST-Line, lleva la parrilla superior trapezoidal negra en panal de abeja, junto a las rejillas de ventilación laterales más anchas y una parrilla inferior más profunda, además de detalles específicos como faldones laterales, difusor trasero y un discreto alerón.

Por último, el nivel campero Active lleva la rejilla superior más ancha con listones verticales, y la inferior más profunda, con las tomas laterales más altas para resaltar su mayor altura de carrocería y sus protecciones en negro. En algunos mercados habrá también un nivel de lujo Vignale (con tapicería de cuero), pero aún no se sabe si vendrá a España. El que sí vendrá es el Focus ST, el más deportivo de la gama actual, desarrollado por Ford Performance, con un nuevo y deportivo diseño exterior y de llantas de aleación, y el llamativo color Mean Green junto a nuevos asientos.

En términos de habitabilidad no hay cambios, aunque sí menores en lo relativo al maletero, que era uno de los más pequeños de su segmento. Ahora el Focus lo ve ligeramente incrementado con la presencia de un doble fondo. El de la berlina sube a 358 litros (antes 341) y el del familiar pasa de 575 a 593 litros (y hasta 1.653 litros con sólo dos plazas, pudiendo contar ahora con una zona para objetos mojados, alfombras y revestimientos laterales de fácil limpieza, y un divisor vertical para el mejor reparto del espacio de carga).

Con más tecnología embarcada

En lo relativo a conectividad, el Focus adopta el sistema SYNC 4 capaz de permitir la navegación conectada a la “nube” y el control de voz con comprensión del lenguaje natural. El mayor cambio interior es la nueva gran pantalla central apaisada de 13,2” (la mayor de su segmento) situada ahora sobre el salpicadero; el SYNC 4 ha sido mejorado, es más intuitivo y con mejor ergonomía, sin que haga falta en submenús para acceder a la función deseada. Aunque Ford apuesta por concentrar todas las funciones en la pantalla táctil, se simplifica el uso a los controles de la climatización (accesibles a través de accesos directos independientemente de la pantalla elegida). Y por supuesto, con compatibilidad inalámbrica con entornos Android Auto y Apple Car Play.

En cuanto a las ayudas a la conducción, se incluyen las ya conocidas como el aviso de presencia en el punto ciego (Blind Spot Assist, incluso con corrección del giro), y ahora también funcional en caso de llevar remolque (permite al conductor introducir la longitud y la anchura del remolque a arrastrar en la pantalla del SYNC 4, y el asistente compensará automáticamente sus medidas, advirtiendo al conductor si otro vehículo se encuentra en el punto ciego del remolque).

Otra nueva ayuda es la de Peligro Local (aviso al conductor de una situación de peligro en la carretera por delante, incluso si no se aprecia debido a curvas ú otros vehículos), y luego el control de crucero adaptativo con Stop & Go, lector de señales de limitación, de centrado de carril, el asistente de precolisión con frenado activo, para evitar o mitigar los choques con vehículos, peatones y ciclistas, el asistente de aparcamiento activo, el aviso de peligro de colisión en cruces (Intersection Assist), la alerta de presencia de ocupantes traseros (para que el conductor no deje por olvido niños o a mascotas en el vehículo), etc.

Es importante destacar los nuevos servicios ahora permitidos por el SYNC4; como la ‘app’ FordPass, que permite acceder a una serie de servicios conectados desde un teléfono móvil para comprobar el estado y posición del coche, verificar los niveles de combustible, aceite, etc, así como el sistema SecuriAlert que utiliza los sensores del vehículo para vigilar cualquier intento de acceso al mismo (incluso con llave) avisando al teléfono del usuario. Además, el SYNC 4 permite a estos nuevos Focus beneficiarse de una prueba gratuita a las suscripciones Connected Navigation y Ford Secure, con información directa sobre el tráfico, el tiempo y el aparcamiento, así como información de riesgos locales.

La suscripción Ford Secure incluye el servicio de Vehículos Robados (asistencia de guardia las 24 horas del día en caso de robo del vehículo, incluyendo su seguimiento y recuperación), alertas de proximidad (notificaciones de otros vehículos protegidos por SecuriAlert en su área) y de situación, así como actualizaciones inalámbricas Power-Up, mientras que la navegación conectada incluye información meteorológica y de tráfico en tiempo real.

Motores: ahora hibridados

En la mecánica, las novedades se ciñen a la oferta microhíbrida a 48 voltios (MHEV) en los EcoBoost 1.0 de 125 y 155 CV de gasolina ahora con cambio manual de 6 velocidades o el automático PowerShift por doble embrague y 7 relaciones, éste último con un mínimo consumo (desde 5,2 l/100 km WLTP y sólo 117 g/km de CO2), permitiendo ahora que el sistema Start & Stop funcione por debajo de 12 km/h.

Se mantiene la oferta del 1.0 EcoBoost de 100 CV (sin MHEV) con cambio manual de 6 velocidades ( 5,1 l/100 km de consumo y 116 g/km de CO2), dotado igualmente de distribución variable e inyección directa a alta presión. Y como topes de gama la conocida mecánica de gasolina EcoBoost de mayor potencia (200 CV) y hasta un 4 cilindros 2.3 de 280 CV (ST 280) con el cambio automático de 7 marchas, disponible en carrocería berlina o familiar Wagon.

Pero sin duda el mayor atractivo reside en los EcoBoost MHEV, donde su motor híbrido sustituye el alternador de serie por un generador/motor de arranque integrado accionado por correa (BISG), que permite recuperar la energía que se pierde al frenar para almacenarla en un paquete de baterías de ion-litio. El BISG también puede actuar como motor auxiliar, añadiendo un par motriz extra para aumentar el total disponible del motor de gasolina para una mayor aceleración o para reducir su esfuerzo y mejorar su consumo.

Al revés que en los Fiesta, Ford mantiene en esta gama la oferta diésel, con el 1.5 EcoBlue en 95 y 120 CV, ambos con cambio manual de 6 velocidades o automático, esta vez de 8 relaciones (en el 120 CV) y con un consumo reducido a 4 l/100 km (106 g/km de CO2) en el ciclo WLTP. Más adelante también se ofrecerá con el 2.0 EcoBlue, en potencias de 150 y 190 CV.

Con comercialización prevista para el primer trimestre de 2022, se ofrecerá en los conocidos niveles Titanium y ST-Line, además del deportivo ST y el campero Active, aunque aún es pronto para conocer sus precios.

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