JORGE FERNANDEZ
635 CV de deportividad absoluta
El nuevo BMW M5 CS no solo representa el pináculo de la deportividad de la Serie 5, sino que además se sienta en lo más alto de la gama actual del constructor bávaro, junto por encima de los BMW M2 CS, BMW M3 CS y BMW M4 CS.
Para la marca alemana especializada en deportivos, nunca es tarde para lanzar versiones especiales de sus emblemáticos modelos M, acometiendo ahora una serie de modificaciones y mejoras sobre su M5 Competition que lo encumbran a la categoría máxima de la marca. Siendo como es el modelo más potente jamás construido en la historia de BMW M, esta serie especial Competition Sport resulta bastante discreta a nivel de diseño, encontrando como detalles propios de esta versión la insignia “M5 CS” en la parrilla, las branquias situadas en las aletas delanteras y el portón trasero.

También nos encontramos varios elementos que han ayudado a aligerar el peso del BMW M5 CS en 70 kg respecto de la versión BMW M5 Competition de la que deriva, ya que están fabricados en plástico reforzado con fibra de carbono (PRFC), como el difusor frontal, el capó, las carcasas de los retrovisores, el alerón M ,el difusor trasero o la cubierta del motor, pintados casi todos en color Gold Bronze. Algunas de estas piezas están pintadas en el color de la carrocería, mientras otras dejan la fibra de carbono a la vista, alertando de su condición extrema.
El aligeramiento del peso total del vehículo ha supuesto un reajuste del control electrónico de la amortiguación (ofrece los modos de conducción COMFORT, SPORT y SPORT+) y los rodamientos de los cojinetes en los trenes delantero y trasero, mejorando aún más su rendimiento. Con todo, se ha reducido en 7 mm la altura de los amortiguadores en comparación con los del BMW M8 Gran Coupé. La adopción de neumáticos de circuito Pirelli P Zero Corsa de serie con dimensiones 275/35 R 20 delante y 285/35 R20 detrás, contribuyen también a este mejor rendimiento de esta versión potenciada.

Y entre el equipo de serie del M5 CS no podría faltar el sistema de escape deportivo de acero inoxidable con cuatro colas, a través del cual se emite una impactante banda sonora específica M, que se incrementa a medida que suben las revoluciones y con ellas la adrenalina del piloto y de los tres ocupantes.
Otros detalles exclusivos del BMW M5 CS son unas llantas de 20” realizados en acabado Gold Bronze (lo mismo que el contorno de la parrilla), frenos M carbocerámicos con pinzas en color rojo (opcional en acabado Gold), parrilla de doble riñón con marcas en Gold Bronze y faros láser oscurecidos con luz diurna amarilla, capó de PRFC.

Detalles exclusivos en su interior
Como no podría ser de otra manera su interior recoge los detalles exclusivos de esta versión potenciada. Tras observar en los umbrales de las puertas las molduras iluminadas con el emblema “M5 CS”, encontramos acabados que nos acercan al mundo de la competición como son el volante tapizado en M Alcantara con molduras en acabado Black Chrome en los radios y levas de fibra de carbono, cuatro asientos individuales M Carbon tapizados en cuero Merino negro, costuras decorativas y reposacabezas integrados.
Una ligera cubierta fija en la consola central reemplaza al habitual reposabrazos con tapa de apertura. Su cuero negro Merino se complementa con una doble costura roja. El color rojo se utiliza de nuevo para el distintivo «CS» del salpicadero y entre los asientos tipo bucket de la parte posterior. Y como detalle añadido, los cinturones de seguridad M incorporan costuras en contraste rojas y azules, los colores de BMW M.

Un propulsor extremo
Pero lo que determina a este auténtico purasangre bávaro es su propulsor, ya que a partir del conocido motor V8 de 4.4 litros bi-turbo del M5 Competition, este nuevo BMW M5 CS da un giro de tuerca más incrementando su potencia de 600 a 635 CV a 6.000 rpm (par máximo de 750 Nm entre 1.800 y 5.950 rpm), resultando ser el modelo más potente construido por BMW M en su historia y, todavía, sin ningún tipo de hibridación. Su prestacional propulsor va siempre asociado a un cambio automático M Steptronic de ocho relaciones con Drivelogic, además del sistema de tracción integral M xDrive con el modo de propulsión trasera pura 2WD.
Desde el botón M Mode, el conductor puede cambiar con rapidez entre los modos ROAD y SPORT, y como sucede en el BMW M5 Competition, si se mantiene pulsado el selector de los modos de conducción, se activa el modo TRACK. Cuando se activa el modo SPORT, aparece el cuadro de instrumentos de 12,3″ como en el Head Up Display la información relevante para la conducción deportiva (velocidad, revoluciones y luces que indican el cambio de marcha. Además, desde los dos botones M1 y M2 de color rojo emplazados en el volante, junto a las levas, el conductor puede memorizar las preferencias entre los diferentes ajustes para el motor, la suspensión, la dirección y el sistema M xDrive.

Con todo, el BMW M5 CS tiene unas prestaciones de auténtico supercoche. acelerando de 0 a 100 km/h en solo 3 segundos, y pasando de 0 a 200 km/h en 10,4 segundos. La velocidad máxima se ha limitado electrónicamente a los 305 km/h.
El poderoso BMW M5 CS se pone desde hoy la venta en España en la red de concesionarios oficial de BMW M, a un precio desde 207.300 euros (más de 50.000 euros de diferencia con el M5 Competition), estando disponible únicamente con las pinturas especiales Brands Hatch Grey, Frozen Hatch Grey Metalizado y Frozen Deep Green.




















