El futuro de Alpine es… eléctrico

8 noviembre, 2021
J. ROBREDO
Lanzará tres nuevos modelos

En una reciente entrevista con los medios especializados franceses, Laurent Rossi, director general de la marca Alpine, ha expuesto las líneas estratégicas generales de la misma de cara a la presente década, en las que deja bastante claro que en el actual contexto, la futura Alpine será eléctrica o no será.

Las nuevas normas anticontaminación para después de 2025 cierran la puerta a ulteriores evoluciones del motor de combustión, una posición que no comparten todos (ahí está el caso de Porsche y BMW), sea cual sea el combustible utilizado.

La apuesta eléctrica de Alpìne ya se hizo patente el pasado verano. Su compromiso por la movilidad sostenible implica convertirse en una firma 100% eléctrica, algo nada fácil para una marca de vocación deportiva. Pero ahora, en medio de la crisis postpandemia, con los problemas de suministro de semiconductores (chips) que están paralizando a la industria del automóvil y bajo un clima de incertidumbre sobre las opciones motrices del futuro que retraen cada vez más a la demanda, el éxito de esta opción 100% eléctrica sigue siendo una incógnita. El propio Luca de Meo, nuevo patrón de Renault, la ha cuestionado al reclamar más apoyos para la venta de coches híbridos y de combustión, hasta que de forma paulatina el usuario se vaya decantando por la alternativa eléctrica.

Por su parte Rossi apuesta tanto por el coche eléctrico como por el electrificado (o sea hibridado). Pero se muestra pesimista respecto al futuro del actual A110, que aunque no tiene prevista su próxima jubilación, no superará la nueva frontera de 2025. Tampoco habrá un A110 PHEV, para eso seguramente habrá que esperar al A120 que llegará al año que viene (si no es que es un Alpine Coupé 100% eléctrico).

Tres nuevos modelos

Y mientras, la gama Alpine del futuro se articulará en torno a tres modelos deportivos eléctricos para tres distintos segmentos; un nuevo deportivo biplaza puro, un turismo compacto (o incluso polivalente) y un “crossover” en forma de SUV coupé deportivo.

Hasta ahora el proyecto más avanzado es el del “crossover” (PZ110 de nombre de código). Se ha concebido como un modelo del segmento B, que compartirá la plataforma CMF-EV y arquitectura motriz eléctrica del Nissan Ariya y que podría llegar al mercado en 2024. Con una autonomía mayor que la del coche urbano, será un SUV eléctrico de altas prestaciones (365 CV por lo menos) y a un precio no tan alto como para poder competir ventajosamente con sus rivales eléctricos germanos (desde luego por debajo de los 100.000 euros).

El siguiente paso será el famoso turismo deportivo de 4 plazas (sobre la base de la plataforma eléctrica CMF-B) que se inspirará en un diseño “neo retro” del legendario R-5, y que será también un modelo del segmento B con no menos de 400 km de autonomía, y que ofrecerá bastante más potencia que los anunciados 150 CV del futuro R-5 eléctrico, aunque no tanta como el “crossover”.

El tercer modelo, el coupé deportivo biplaza Alpine será el desarrollo conjunto eléctrico junto a la británica Lotus, que no llegará hasta 2025, con una nueva plataforma y cuando las normativas antipolución hagan inviable la producción del actual A110, aunque su venta se apurará hasta el último momento (hasta 2024 por lo menos).