M.M.
El SUV más versátil de Audi
Mientras se prepara la tercera generación Q5, Audi refuerza su ofensiva comercial en esta gama sobre la actual segunda generación, actualizada en 2020 con una muy atractiva oferta que reúne una mayor variedad de variantes híbridas (incluidas las “mild hybrid” MHEV y las enchufables PHEV) y un acabado más tecnológico y conectado.
Fabricado para todo el mundo en la planta mexicana del grupo VW en San José Chiapa, el Audi Q5 se ofrece en el mercado español a precios muy competitivos desde su nivel de acceso por debajo de los 50.000 euros, con la ventaja de contar con dos carrocerías, la normal SUV y otra de tipo crossover coupé de 5 puertas (Sportback). Esta última combinación está resultando muy acertada para la marca de los 4 aros, que también la tiene en los Audi Q3, Q4 e-tron y Q8 e-tron.

Ofrecido en cuatro niveles de equipamiento (Básico, Advanced, S line y Black line), el Audi Q5 ofrece una estampa elegante y deportiva a la vez, con su frontal con la parrilla “single frame” más ancha y de marco más fino, tomas más grandes de aire en las esquinas y distintos paragolpes, sin pasarse de medidas al mantener su longitud total en 4,68 m.
En el caso del Sportback las diferencias no son nada acusadas (ambos utilizan la misma plataforma conocida de 2,82 m de batalla), siendo apenas 1 cm más largo (4,69 m), sobre la misma plataforma de 2,82 m de batalla, y repitiendo el mismo ancho -1,89 m- y casi el mismo alto -1,66- ), pero con una zaga distinta con una caída del techo más pronunciada, rematada por un discreto alerón superior, mientras que delante luce la nueva parrilla “singleframe” con rejilla de rombos y nuevas tomas de aire a los lados.

La estrella de las gamas SUV
El Audi Q5 es un SUV “crossover” elegante y funcional, que se ha convertido en la estrella de las gamas Q de la marca de Ingolstadt, con la ventaja de ser un modelo global, ya que al no ser un producto diseñado para un mercado específico, ha logrado una gran aceptación comercial tanto en Europa como en China o Norteamérica. Pese a que el Q7 fue la primera propuesta de Audi en el segmento SUV, el Q5 se ha convertido en el pilar esencial del éxito de la marca de los 4 aros en esta categoría de vehículos, con casi 300.000 unidades vendidas en todo el mundo en 2021, siendo ese año el Audi más vendido a nivel mundial en el ranking de ventas de la compañía de la marca alemana.
También ayuda a este éxito una estética familiar pero no demasiado maciza, con unos faros más estilizados, de diodos de serie y en opción los sofisticados Matrix LED (de serie en los niveles S line y Black line), mientras que detrás también cambia la configuración de grupos ópticos que ahora pueden ser de diodos orgánicos (OLED) en opción, una técnica que permite recurrir a secciones luminosas muy finas, facilitando la creación de “firmas luminosas” a gusto del cliente, con sensores que permiten, por ejemplo, aumentar su intensidad si otro vehículo se aproxima mucho por detrás.

Con la llegada del Q5 Sportback, Audi aumentó la oferta de colores de carrocería (12), dos de ellos nuevos (Verde Distrito y Azul Ultra). El aspecto exterior repite el de los niveles Advanced y S line del Q5 normal, con 12 colores de carrocería y varios elementos de personalización, (pack en negro, detalles a contraste, etc). El descenso de la línea del techo no rebaja mucho su cintura, pero sí favorece la aerodinámica (Cx de 0,30), mientras que ambos comparten su gran variedad de trenes rodantes, con llantas de 18” a 21” de diámetro.
En el exterior se aprecia un mayor rebaje en los estribos laterales que aumenta la sensación de altura libre al suelo (que no varía salvo en la medida en que influyan las llantas de mayor o menor diámetro según los niveles de acabado). En el interior se han puesto al día las posibilidades de conectividad (tanto en entornos Android Auto como Apple CarPlay), sin mayores cambios en el habitáculo, que cuenta con prácticos detalles de funcionalidad como el ajuste longitudinal de asientos traseros.

La capacidad del maletero sigue siendo muy notable (550 litros en el SUV normal y 510 en el Sportback), que sigue ofreciendo un volumen más que suficiente, además de poder ganar 30 litros extra con sus 5 plazas jugando con la posición más vertical del respaldo de los asientos traseros, que como el SUV berlina pueden traer en opción ajuste longitudinal variable -banqueta Plus-, en cuyo caso con ella adelantada al máximo el maletero sube hasta los 570 litros, 60 más). Y si se abaten los asientos, el volumen total con dos plazas sube a 1.480 litros…
El portón trasero trae apertura eléctrica de serie en ambos y en opción apertura “manos libres” (con el típico gesto de pasar el pie bajo el paragolpes). En general, la habitabilidad es muy similar con las dos carrocerías, sin que se resienta demasiado en el Audi Q5 Sportback, que sólo pierde entre 1 y 2 cm de altura útil al techo en las cabezas de los ocupantes traseros. Admite muy cómodamente 4 adultos de hasta 1,90 m de estatura y también cinco, aunque el quinto en medio de la banqueta trasera no irá tan cómodo debido al abultado túnel central de la transmisión.

Sin diferencias en los chasis
A nivel de chasis tampoco hay diferencias entre los dos, con sus 4 tipos de suspensión, la normal de serie, la deportiva opcional (ligeramente rebajada y con amortiguadores más duros), la suspensión con amortiguación variable, y finalmente la neumática (con tres grados de firmeza: confort, normal y deportivo). Monta la tracción total quattro Ultra específica de motor delantero transversal, con tracción delantera habitual y cuando el sistema acusa pérdida de adherencia, también trasera mediante el envío de parte del par motriz al eje posterior, al tiempo que mantiene el pack off-road para facilitar su uso fuera del asfalto.
En el caso del Audi Q5 Sportback trae de serie la suspensión deportiva, con ajustes específicos en muelles y amortiguadores frente a los del Q5 normal, y en Europa y para los niveles superiores de equipamiento el Q5 Sportback también trae de serie amortiguación variable, y en opción la suspensión neumática regulable, que con un juego de 6 cm puede subir en 4,5 cm la altura libre al suelo al rodar sobre tierra o malos caminos, o rebajarla 1,5 cm al rodar en autovía a alta velocidad para mejorar estabilidad y aerodinámica. Con 21 cm de altura libre al suelo con suspensión normal y hasta 23 cm con la neumática, el Audi Q5 es uno de los SUV con mayor altura libre del mercado.

Esta suspensión neumática es todo un avance en este segmento, ya que además rebaja en 5,5 cm la altura trasera (apretando un botón) al abrir el maletero para facilitar la carga y descarga del mismo. Y cuenta también en opción con la dirección dinámica (que modifica su desmultiplicación, ángulo y asistencia en función de la velocidad). Más directa y asistida a baja velocidad y en maniobra, con menos vueltas de volante entre topes, y menos directa a alta velocidad, con menor asistencia para favorecer una mayor estabilidad direccional.
No se han descuidado las posibilidades “off road”, con asistente de descenso en cuesta que regula automáticamente la velocidad de descenso (hasta 30 km/h) y permite al conductor concentrarse más en la dirección, con datos en pantalla como inclinación de carrocería, brújula y grados de giro de volante.

Y ya que hablamos de datos, debemos subrayar la eficiente pantalla multimedia táctil de alta definición y 10,1”(25,6 cm) que antes era sólo de 8,3”, con un procesador diez veces más potente, junto al hueco portaobjetos con tapa y el soporte de recarga inalámbrica de móviles delante del apoyacodos central delantero. La pantalla se lee bien bajo cualquier iluminación, y aunque haya que pasar por ella y sus menús para la mayoría de selección de funciones, Audi ha mantenido los mandos directos para actuar sobre la climatización, lo que es de agradecer.
El cuadro de instrumentación es digital de serie, una pantalla de 12,3” desdoblada en dos niveles (Virtual Cockpit, y Virtual Cockpit Plus), el primero con pocas posibilidades de configuración y limitado al acabado básico, y el segundo más avanzado, pudiendo seleccionar su información a gusto del conductor. También cuenta con “Head-up display” opcional, mientras que el navegador MMI Plus es de serie en todos los niveles menos el básico, e incluye el servicio Audi Connect, con funciones como cálculo de rutas en función del estado del tráfico, previsión meteorológica en itinerario y destino, etc.

En las ayudas a la conducción, se incluye algunas como la frenada automática de emergencia con detección de peatones y ciclistas, el control de crucero adaptativo, el asistente de aparcamiento, el asistente de descenso, la alerta de tráfico trasero cruzado o el detector de ángulo muerto, etc… Estas ayudas se agrupan en dos paquetes, uno más bien urbano (City) y otro de carretera (Tour). Un segundo sistema muy avanzado es el asistente predictivo de eficiencia, que ayuda al conductor a conducir de forma eficaz evaluando los datos del navegador y del lector de señales de tráfico, y que combinado con el control de crucero inteligente, ajusta de forma automática la velocidad a la vía y situación del tráfico. Y en el caso del Audi Pre Sense City, que forma parte del equipamiento de serie, ayuda a evitar colisiones frontales o a mitigar sus consecuencias.
Los motores, hibridados
En cuanto a motorizaciones, lo más interesante es la variedad que ofrece Audi en este Q5, con versiones de gasolina y diésel dotadas ahora de microhibridación MHEV a 12 voltios (y 48 en el caso de SQ5), algo especialmente interesante en el caso del diésel 2.0 TDI (Q5 40 TDI), con el conocido bloque de 4 cilindros y dos litros de cubicaje y 204 CV.

Esta mecánica dotada de una transmisión S tronic de 7 marchas y tracción total quattro, funciona ahora hibridada con un sistema MHEV a 12 voltios, con un generador eléctrico que actúa también como motor de arranque, movido por correa y alimentado por una pequeña batería de ion-litio a 12V, la misma tensión de la batería convencional, con la ventaja que ello implica de no tener que duplicar la red eléctrica.
La hibridación MHEV (Mild Hybrid) les permite lucir la etiqueta ECO de la DGT, estando también homologado el diésel bajo la normativa Euro 6dl-FCM o EU 6 AP, gracias a su doble reducción de óxidos de nitrógeno (NOx) mediante un sistema SCR dual con doble inyección de urea (Adblue), que inyecta el aditivo de urea en el flujo de los gases de escape en cada uno de los dos catalizadores SCR (el primero cerca del colector de escape y el otro a continuación, más lejos del motor).

Sin duda, el Q5 2.0 TDI MHEV 40 es una de las ofertas turbodiésel más refinadas del mercado y de las pocas con etiqueta ECO, con diversas mejoras como el aligerado del motor diésel con un cárter de aluminio, bloque de aleación y cigüeñal más ligeros (22 kg menos en total), lo que viene a compensar el peso extra de la nueva batería de ion-litio, que además de recargarse por el motor diésel y arrancarlo cuando hace falta, le permite circular “a vela”, con el motor de combustión apagado. El sistema “start-stop” tiene ahora un funcionamiento más suave, que se activa desde una velocidad residual de 22 km/h.
En el caso del Sportback, su tracción total quattro Ultra le permite remolcar hasta 2,4 toneladas (en remolque con frenos y en pendientes de hasta el 12%) con control de descensos para garantizar la seguridad al bajar pendientes pronunciadas en tierra. En cuanto a prestaciones, este Q5 40 TDI es francamente brillante, con 7,6 segundos para acelerar de 0 a 100 km/h y una velocidad punta de 222 km/h, y ello dentro de un muy contenido consumo WLTP de 5,3 l/100 km.

Esta oferta MHEV en diésel del Q5 también se aplica a un nivel menor sobre la misma motorización, el Q5 35 TDI con 163 CV y en los tres niveles (Advanced, S line y Black line), mientras que el Q5 40 TDI sólo se ofrece en nivel S line y Black line. Y eso que dejamos aparte el poderoso 3.0 TDI también MHEV, que con sus 341 CV se convierte en el Q5 “S” (SQ5 TDI) en diésel…
Y luego tenemos la oferta TFSI MHEV, o sea el Q5 con hibridación ligera en gasolina, centrada por ahora en el Q5 45 TFSI con 265 CV y ofrecida en los tres niveles de acabado. Y todo ello sin olvidar la oferta de la variante híbrida enchufable PHEV, compuesta por los Q5 50 TFSIe con 299 CV (en nivel Advanced, S line o Black line), al que se añade el Q5 55 TFSIe con el mismo motor pero 367 CV totales (en S line o Black line), ambas dotados con una batería de iones de litio con 14,4 kWh netos con los que son capaces de recorrer entre 56 y 62 km en modo totalmente eléctrico.

Hay que tener presente que todos los Q5, a excepción del 35 TDI, cuentan con tracción total quattro Ultra de reparto automático variable del par motriz, que les permite rodar con tracción delantera en condiciones normales y si pierde adherencia el eje tractor, manda parte del par motriz al eje posterior.
La única excepción es el SQ5 TDI, que monta la tracción total quattro de tipo permanente con reparto 40/60. En cuanto a la transmisión, todos traen el cambio automático S tronic por doble embrague y 7 relaciones, con la excepción también del SQ5 TDI, en que es por convertidor de par y 8 marchas.
Entre sus cualidades dinámicas, destaca la excelente iluminación nocturna de los faros de diodos, en especial los Matrix LED (de serie en los niveles S line y Black line) con su encendido selectivo para circular en luces largas de forma permanente sin deslumbrar a los demás conductores.

Un SUV muy funcional
Dispone de dos variantes de carrocería y con diferentes posibilidades de personalización, entre las que destaca en el Q5 Sportback la opción de los nuevos grupos ópticos traseros de diodos orgánicos (OLED) de acción interactiva. Cada uno con tres diodos orgánicos luminosos, y cada uno de ellos dividido en seis segmentos. Los diodos rojos ofrecen una luz homogénea, pero la segmentación permite su control individual. Así, el usuario puede elegir entre tres firmas de luz para la parte posterior, cada una con un patrón de iluminación dinámico en la apertura (“coming-home”) y cierre (“leaving-home”) del vehículo.
A este refinamiento se suman otros (también opcionales) como los cristales laminados de las puertas delanteras que reducen aún más el nivel de ruido exterior percibido. Pero el nivel de equipamiento de serie del Audi Q5 es francamente alto, dado que en nuestro mercado el nivel Advanced es ya el básico, contando de serie con detalles como los sensores de aparcamiento (delante y detrás), llantas de aleación (18” como mínimo) portón de maletero de accionamiento eléctrico, control de crucero con programador de velocidad, etc.

El resultado es el SUV “premium” compacto más atractivo del mercado, con una alta capacidad “off road” gracias a su tracción quattro, unas prestaciones francamente brillantes, consumos muy contenidos y la ventaja de su etiqueta medioambiental ECO como mínimo. Y ello a un precio sumamente competitivo frente al de sus rivales germanos y nipones. En definitiva, las señas de identidad del SUV más versátil y funcional de Audi.
Audi Q5 2023: gama y precios
|
Versión |
|
Advanced |
S line |
Black line |
|
45 TFSI quattro |
67.450 € |
69.950 € |
73.330 € |
|
|
50 TFSIe quattro |
66.670 € |
69.170 € |
72.290 € |
|
|
55 TFSIe quattro |
– |
73.390 € |
76.510 € |
|
|
35 TDI |
55.400 € |
57.900 € |
61.150 € |
|
|
40 TDI quattro |
60.030 € |
62.530 € |
65.910 € |
|
|
SQ5 TDI quattro |
83.810 € |
Nota: la carrocería Sportback tiene un sobrecoste de 3.000 euros.






























