Modelo de producción…limitadísima
El impresionante prototipo del Aston Martin V12 Vantage que el carrocero italiano Zagato mostró hace ahora un año en el concurso de elegancia de Villa d’Este (Motor Mundial, junio 2011), será finalmente una realidad comercial para finales de año, en serie limitada y a un precio que rondará los 350.000 euros. El Aston más caro.
La marca británica de Gaydon sigue sin soltar prenda acerca del precio, aunque teniendo en cuenta el del nuevo Vantage V8 y el del Vantage S (entre los 110.000 y los 130.000 €) así como el del Vantage V12 (200.000 €), no bajará desde luego de los 350.000 € (la cifra que más se maneja es la de 360.000 €), lo que le convierte en el Aston Martin más caro hasta la fecha.
Aston Martin tampoco ha dicho si lo fabricará más adelante en versión cabrio, como sucedió con su predecesor de 2003, pero sí que se tratará como los anteriores Aston realizados en colaboración con Zagato de una edición limitada (lógico, ya que será Zagato el que se encargue de la carrocería) a 150 unidades, o sea 50 más que los 100 que se produjeron del DB7 Zagato de 2003 (de los que se vendieron sólo 99, ya que la última se la quedó la marca para su museo).
El motor será el mismo del prototipo expuesto el año pasado, o sea el V12 6.0 de los Vantage V12 y DBS, con sus 517 CV a 6.500 rpm y sus 58 mkg a 5.750 rpm, anunciando 305 km/h de velocidad punta y 4,2 segundos de 0 a 100 km/h. El cambio será automático robotizado, con embrague bidisco (pero no de doble embrague) y 6 marchas, mandando la tracción al eje posterior dotado como en los Vantage con diferencial de deslizamiento limitado (LSD). La suspensión repite el esquema de dobles triángulos superpuestos, con amortiguadores de ajuste automático variable (Multimatic), y las llantas se mantendrán probablemente de 20”, con opción a las de 21, con distinto ancho y medida de neumático (mayor) en las traseras. Luego, los frenos repiten los del V12 Vantage, con discos ventilados de más de 35 cm en ambos ejes (con pinzas de 6 bombines delante y 4 detrás).
Su principal característica es el diseño más italiano que nunca ha tenido antes un Aston Martin, lo que unido al color rojo del prototipo inicial hizo hablar cuando se le mostró hace un año de un Aston “ferrarizado”, en especial por el diseño posterior con pilotos circulares (típicos por otra parte de Zagato). En la unidad final de calle (que se montará como todos, de forma artesanal) hay algunos cambios, en especial en el capó frontal (se mantienen sólo las “branquias” principales centrales) y en los laterales (desaparecen las salidas de aire tras las aletas delanteras), y se mantiene la gran boca frontal que es menos tipo “Aston” que en los Vantage (casi cuadrangular con los bordes redondeados, iniciando tímidamente sólo las esquinas superiores el típico mordiente de la marca).
Aunque la carrocería es de aluminio ahora hay más insertos en fibra de carbono (carcasas de pilotos, retrovisores, montantes de parabrisas, alerón trasero…). También, además del rojo, se ofrecen ahora nuevos colores de carrocería (verde inglés, azul celeste, gris oscuro y negro). El alerón es independiente de la carrocería y distinto al del Vantage V12, y procura 50 kg extras de “down force” a 250 km/h, y los escapes se concentran en dos grandes bocas de salida en los extremos del escudo trasero.
Sin variación oficial de peso (1.600 kg) y ya con lista de espera (este es sin duda un coche de coleccionista, cuyo valor de inversión aumentará de manera indudable en cuanto se haya vendido la última unidad del centenar y medio que anuncia la marca), el Aston Martin V12 Zagato se mostrará en su versión definitiva en el próximo Salón de París, donde ya tendrá sin duda precio definitivo, que aunque pueda duplicar el del Vantage V12, tampoco disuadirá a sus potenciales compradores de conseguir un modelo que es tanto un valor de disfrute como de inversión. No en vano con él celebra Aston Martin el medio siglo de colaboración entre ella y Zagato…






















