La evolución del nuevo V70 sigue la pauta del anterior, adoptando algunos rasgos del V50; el frontal sigue suavizando sus líneas, tanto en la parrilla como en los faros, y por detrás cambia la forma del portón, manteniendo los grupos ópticos repartidos entre aletas y montantes, pero ahora más horizontales, y con la parte superior de los mismos unida al portón, elevándose con éste al abrirlo. El portón va más encajado, para mejor protección, lo que supone un parachoques un poco más prominente.

Por dentro el salpicadero también evoca más el de los S40/V50, con la consola “al aire” (aunque menos), nuevos asientos y pequeñas mejoras en habitabilidad. Así, se ganan 5 cm más para las piernas de los ocupantes traseros y 2 cm más para las rodillas, otros 2 cm entre las dos filas y 3 cm más de ancho en los asientos delanteros. Los traseros se pliegan ahora en tres partes (40/20/40) y el maletero gana 55 litros más, pudiendo contar en opción con portón de apertura eléctrica y un plano de carga deslizante, que permite sacar parte del mismo al exterior para facilitar las operaciones de carga y descarga.
En cuanto a motores, además de los ya existentes de 5 cilindros, con los turbodiesel 2.4D (163 CV) y D5 (185 CV) como estrellas, Volvo añade ahora una nueva oferta en gasolina con el 6 cilindros ultracorto del S80, que montado transversalmente se ofrece en versión turboalimentada de tres litros de cilindrada (T6), con tracción total AWD y 285 CV de potencia, con cambio manual ó automático (Geartronic) de 6 velocidades. Este mismo 6 cilindros se ofrece también en la versión atmosférica 3.2 de 238 CV, como paso intermedio entre el T6 y el T5 (la 5 cilindros 2.5 turbo de 200 CV). El par máximo del nuevo T6 llega a superar los 40 mkg, situándose al mismo nivel del D5, mientras que el del 3.2, con 32,6 mkg se queda cerca de los 34,7 del 2.4D. Mas adelante habrá también versiones de 4 cilindros (un 2.2 de 136 CV) y sobre todo, un novedoso 4 cilindros Flexifuel, alimentado por una mezcla de gasolina con etanol (E85, con 85 % de bioetanol y 15% de gasolina), que da 145 CV de potencia.

Con numerosos avances en materia de seguridad pasiva (como no podía ser menos en Volvo), el nuevo V70 incorpora mayores airbags de cabeza, doble cojín plegable en asientos para facilitar el acomodo de niños, control de velocidad de crucero adaptable, asistente en frenado de emergencia, frontal «soft» para reducir lesiones en caso de atropello, etc.
También mejora su seguridad activa (DSTC -el ESP de Volvo– de serie), además de faros bi-xenon direccionales, navegador, sensor de ángulo muerto, sensor de colisión inminente, etc, si bien todos estos últimos por supuesto opcionales.
Anticipado ahora aunque no se comercializará hasta el próximo verano, el nuevo V70 saldrá a la venta en agosto con el objetivo de vender unas 75.000 unidades anuales (con Suecia como principal mercado). De ahí que más adelante, tras su presentación oficial en el Salón de Ginebra (marzo), Volvo dará más datos de su oferta motriz completa, capacidades y dimensiones y por supuesto, precios, que se esperan en línea con los del actual V70.

