Toyota Mirai 2021

31 diciembre, 2020
J. ROBREDO
El coche de hidrógeno más cerca

Toyota muestra la versión de producción de la segunda generación del Toyota Mirai su berlina eléctrica por pila de combustible de hidrógeno que saldrá a la venta en la segunda mitad de 2021. Su precio aproximado rondará los 64.000 euros.

Sin apenas unidades rodando de la primera generación Mirai por España, esta vez la apuesta de Toyota por esta tecnología de tracción eléctrica es mucho más seria, apuntando ya a un mercado más amplio que el experimental de flotas al que hasta ahora se había limitado el Mirai, principalmente hidrogeneras, dada la escasez de estaciones de recarga de hidrógeno, de ahí su ausencia en nuestro país. Basado en el “concept” Mirai Sedan de finales de 2019, ofrece un aspecto más elegante, casi de coupé de 4 puertas, con unas líneas más suaves que las del primer Mirai de 2014, con sus aristas y trazos geométricos. Cuenta con un nuevo frontal con unos estilizados faros con una fina banda de diodos adicional por debajo y una gran parrilla inferior, que le confiere una presencia rotunda e imponente.

Este nuevo Toyota Mirai 2021 estrena nueva plataforma modular (la GA-L), que ya utilizan en Japón los Toyota Crown o el Lexus LS, con una considerable batalla -2,92 m, 14 cm más-, lo que se plasma en un coche grande con 4,97 m de largo (crece 8 cm en total y gana 9 cm más de voladizo trasero), por 1,88m de ancho y 1,47 m de alto. Con un peso de 1.975 kg (frente a 1.850 kg su antecesor), no es precisamente ligero y tampoco destaca por su aerodinámica (Cx de 0,29, peor que el de su hermano el Prius), pese a ser 6,5 cm más bajo, aunque en peso le ganan los coches grandes con motor eléctrico de baterías (caso del Tesla S, que supera las dos toneladas y cuarto).

Toyota Mirai 2021: interior optimizado

La nueva plataforma ha permitido recolocar la pila de combustible y la transmisión de forma que se aproveche mejor el espacio interior, ahora más espacioso para sus 5 plazas, pudiendo alojar un tercer depósito de hidrógeno a alta presión, aumentando en un kilo la capacidad total de los tres (5,6 kg) con un peso conjunto de los mismos de unos 100 kg, lo que da idea de su blindaje. La autonomía mejora en un 30% (alrededor de 650 km) y la recarga de los depósitos de hidrógeno no debería de suponer más de 5 minutos.

La nueva disposición más equilibrada del sistema de propulsión ha desplazado la pila de combustible desde la parte inferior delantera del habitáculo al vano motor, y junto a la nueva batalla consigue un interior más amplio, con más espacio para piernas en las plazas traseras.

Los depósitos se han dispuesto en forma de «T» bajo el piso, con dos bajo los asientos traseros y el maletero y el tercero en el medio, lo que permite no solo mantener un buen espacio en el maletero, sino también rebajar el centro de gravedad del coche con un exquisito reparto del peso al 50/50, muy conveniente ahora que el coche pasa a tener propulsión trasera.

Toyota Mirai 2021: pila de combustible mejorada

El grupo de pila de hidrógeno y su conversor eléctrico se han desarrollado expresamente para la plataforma G-AL, con todos sus componentes unidos (bombas hidráulicas, intercambiador de calor, de climatización, compresores de aire y la bomba de recirculación de hidrógeno). Todos ellos son ahora más pequeños y ligeros, y a la vez más eficientes. Con todo ello se ha rebajado el peso del grupo a la mitad y a la vez aumentado su potencia de 155 a 174 CV, teniendo limitada su velocidad máxima a 175 km/h.

Se ha cambiado la posición del colector, la forma del conducto de gas y aplicado nuevos materiales superconductores en los electrodos, mientras que las células de la batería (ahora de ion-litio y no Ni-MH) son más ligeras y pequeñas. Pese a ser más pequeña (84 celdas), tiene mayor densidad energética, con un voltaje nominal de 310,8 V y 6,5 Ah de capacidad (antes 244,8 V y 4,0 Ah) del modelo actual. El peso total ha disminuido de 46,9 a 44,6 kg y la potencia sube de 25,5 kW x 10 segundos a 31,5 kW x 10 segundos. También se ha mejorado el circuito de refrigeración por aire, con unas discretas entradas a ambos lados de los asientos traseros.

La pila de combustible emplea un polímero sólido como en el Mirai actual, pero más pequeño y con menos celdas (330 en vez de 370) alcanzando una densidad energética específica de 5,4 kW/l (antes 3,5 kW/l) que es lo que ha permitido aumentar la potencia de 114 kW (155 CV) a 128 kW (174 CV). Asimismo mejora su rendimiento en frío (ahora se puede arrancar a temperaturas de hasta -30˚C) y al concentrar conexiones y componentes dentro de la carcasa, se eliminan elementos ahorrando espacio y peso. El convertidor CC – CC de la pila de combustible (FDC) y sus componentes modulares de alto voltaje también pesan un 21% menos que los actuales (casi 3 kg menos, hasta los 25,5) y por primera vez Toyota utiliza un material semiconductor de carburo de silicio de nueva generación en el módulo de alimentación inteligente (IPM), con el que logra más potencia con menor consumo de gas.

A nivel de chasis, con la pila de combustible bajo el piso del vano motor y la batería y el motor eléctrico por detrás, se ha conseguido una distribución ideal del peso: 50:50 entre ambos ejes, con un bastidor más rígido gracias al uso de soportes y refuerzos estratégicos, junto a la aplicación generalizada de adhesivos en la carrocería y el uso de soldadura láser en la tornillería. La nueva plataforma incorpora nuevas suspensiones independientes en los dos ejes, sustituyendo el eje anterior MacPherson delantero y el torsional trasero por una configuración multibrazo en los dos, en beneficio de la estabilidad y el confort, junto con el uso de barras estabilizadoras, la ubicación óptima de las juntas esféricas superiores e inferiores y la mayor rigidez global de la suspensión, a fin de obtener una mejor respuesta y una mayor estabilidad.

Toyota Mirai 2021: por el escape, solo agua

Por último, este nuevo Toyota no sólo no contamina al rodar, sino que encima limpia el aire. El escape por el que sólo emite agua, utiliza un tubo de resina diseñado para permitir la máxima descarga de aire y agua, mientras que su mayor silenciador disminuye más el ruido interior. En conjunto, todo el sistema de aire es casi un 30% más pequeño que en el Mirai actual, y pesa un 34,4 % menos.

Su beneficioso impacto sobre el medio ambiente va más allá de la ausencia de emisiones, ya que en la práctica, el vehículo limpia el aire al circular, gracias a su filtro catalizador textil, una innovación de Toyota. Por la que al entrar el aire en el vehículo para alimentar la pila de combustible, la carga eléctrica del filtro textil apelmazado (“non woven”) captura las partículas contaminantes de dióxido de azufre (SO2), óxidos de nitrógeno (NOx) y otras partículas de más de dos micras y media, además del 90% de las de menos de 2,5. Vamos que además de no contaminar, limpia el aire cuando rueda: el no va más sobre ruedas…

Este nuevo Toyota Mirai sí que lo veremos rodando por España, ya que Toyota planea comercializarlo en la segunda mitad de 2021, aunque seguramente limitado a flotas de leasing y renting de empresa que puedan asegurar la disposición de la obligada infraestructura de recarga de hidrógeno. Todo con el objetivo de multiplicar por 10 sus ventas en cuestión de pocos años, apoyado en esta tecnología con la que pretende conseguir Toyota una profunda evolución del modelo en atractivo, rendimiento y precio (hasta un 20% inferior al actual que costaba unos 80.000 euros), que compense la ausencia de una infraestructura de repostaje de hidrógeno (que se irá poco a poco implementando, pero hoy por hoy inexistente) en estaciones de servicio y otros puntos de suministro.

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