SEAT no ha querido mantenerse más tiempo al margen de los vehículos de todo camino o SUV, dotados de tracción a las 4 ruedas. Así pues, el primer 4×4 de la historia de Seat se ha diseñado y desarrollado en Martorell, donde también se fabrica, aprovechando toda la base del Altea XL. Externamente el Freetrack se diferencia del Altea XL, por las molduras protectoras de plástico negro, sus ruedas de mayor tamaño (llantas exclusivas de aleación de 17 pulgadas, con neumáticos de 225/50 R 17) y por su mayor altura libre al suelo (+ 40 mm), lo que además le permite más aptitudes todo terreno.
En el interior bitono, se combina el negro tipico de la familia Altea con el marrón en el salpicadero, puertas y volante. La habitabilidad y flexibilidad son excepcionales, tanto en las plazas delanteras como en las traseras, ya que estas últimas pueden desplazarse longitudinalmente hasta 16 cm, quedando espacio libre para las piernas de los que viajan en las plazas traseras y, manteniendo una capacidad de maletero más que destacable de 490 litros, que puede llegar hasta 593 sin tener que renunciar a las 5 plazas, gracias al desplazamiento longitudinal de los asientos traseros hacia adelante. Además, abatiendo los asientos traseros, la capacidad de carga llega hasta 1.562 litros.
Inicialmente se ofrecen dos potentes motores de 4 cilindros y 16 válvulas: el 2.0 TSI de gasolina de inyección directa con turbo y distribución variable continua en admisión, que tiene una potencia de 200 CV a sólo 5.100 rpm, con un par máximo de 28,6 mkg entre 1.800 y 5.000 rpm, es uno de los motores de más alto rendimiento de la categoría. El segundo es el diesel 2.0 TDI de inyección directa, con turbo, intercooler y filtro de particulas DPF, que en su máxima expresión desarrolla una potencia de 170 CV a 4.200 rpm, con un par máximo de 35,7 mkg a sólo 1.800rpm. Ambos van asociados a cajas de cambio manuales de 6 marchas.
El Freetrack no es un todo camino sólo en apariencia sino que dispone de tracción a las 4 ruedas variable a través de un sistema de conexión hidroneumática y mando electrónico del embrague Haldex, que garantiza un reparto de par de manera progresiva y precisa. En condiciones de uso normal, el par se transmite totalmente a las ruedas delanteras, mientras que el reparto pasa a ser hasta del 50% al tren trasero cuando las circunstancias lo requieren. La gran ventaja del embrague Haldex multidisco viene de las posibilidades de regulación electrónica que ofrece, eligiendo así un reparto óptimo entre infinitas posibilidades en razón de las condiciones dinámicas del vehículo en cada momento, todo ello automáticamente sin intervención del conductor y no tiene ni el desgaste ni el consumo que conlleva al utilizar de forma permanente las cuatro ruedas motrices.
Además, el Freetrtack ofrece de serie el TCS (control de tracción), el ESP de última generación que se combina con el sistema DSR (Driving Stering Recomendation) que detecta la calidad de la frena-da, cuenta también con la ayuda del EBA (Emergency Brake Asistance) para frenadas de emergencia.
Finalmente el ESP cuenta con el sistema TSP (Tractor Estability Program) para garantizar una mayor estabilidad cuando se circula con remolque. Probamos ambos Freetrack mostrando un comportamiento dinámico en carretera excelente, dando la sensación de que se conduce una berlina compacta normal en vez de un todo camino.
Ello se consigue gracias al famoso «chasis ágil» de Seat, con suspensión independiente en ambos ejes en combinación con los tarados de muelles y amortiguadores específicos, «silenblocks » bastante rigidos y una dirección electromecánica de asistencia variable, lo cual se traduce en más control y agilidad de reacciones. Así, y pese a una carrocería relativamente alta, posee una rapidez de giro asombrosa y un mínimo balanceo lateral al apoyarse en curvas, otorgándole una gran estabilidad en cualquier situación, desde repentinos cambios de carga hasta frenadas en curvas. Circulado sobre caminos de tierra, se ha mostrado muy eficaz, sin llegar a perder motricidad en ningun momento y traccionando las cuatro ruedas a la perfección y sin que las transferencias del reparto de par en ambos ejes se deje notar en el habitáculo, gracias a la progresividad del sistema Haldex.
Las suspensiones con el «chasis ágil» resultan firmes, con lo que son un tanto inconfortables cuando circulamos por un terreno algo escabroso. En cuanto a los frenos, los delanteros de discos ventilados de 312 mm de y los traseros de 286 mm, son eficaces para detener unos coches que pesan 1.571 y 1.568 kg, pero alargan un poco la frenada.
Ofrecido en un solo y muy completo nivel de equipamiento, destaca un sistema multimedia compuesto por una pantalla TFT de 7 pulgadas, en el techo del habitáculo que permite conectar reproductores DVD, consolas de videojuegos, ordenadores portatiles y reproductor MP3. También dispone de cortinillas desplegables en las ventanillas de las plazas traseras, doble climatizador, sensores de lluvia/luces/aparcamiento, control de velocidad de crucero, ordenador de a bordo, sistema de audio con mandos en el volante, 6 airbags, testigo de presión de neumáticos y un largo etc.
Ya a la venta, tienen un precio único de 29.900 euros. Después del verano se iniciara la comercialización del Freetrack sólo con tracción delantera y motor 2.0 TDI de 140 CV y, eso puede ser interesante para familias con presupuestos más moderados al tener un precio final de 26.500 euros