Renault Twizy

28 junio, 2011
G. ROMERO-REQUEJO M.

El nuevo concepto de movilidad urbana

El Renault Twizy es un vehículo de 4 ruedas pero estrecho y pequeño, lo justo para un biplaza en tándem, motor eléctrico “cero emisiones”, con versión con y sin carné de conducir, y con un peso de menos de media tonelada lo que permite 100 km de autonomía. Así es el Renault Twizy, un “crossover” de coche, scooter y utilitario eléctrico, que con un precio de sólo 6.990 euros (más el alquiler de las baterías de tracción, 45 € al mes) representa el nuevo modelo de movilidad urbana sostenible al mejor precio.

RENAULT TWIZY

Tras el Fluence Z.E. y la Kangoo Z.E., el Twizy es el tercer Renault “cero emisiones que lanza al mercado la marca del rombo, y el primero concebido como vehículo estrictamente urbano. Comercializado en dos modalidades de potencia, una como cuadriciclo urbano sin necesidad de exigir el permiso de conducir para su manejo (45 km/h de velocidad máxima), y otra bajo esta exigencia pero ya con prestaciones próximas a las de un utilitario urbano (motor de 20 KW de potencia -20 CV- y 57 Nm de par -5,8 mkg-) y capaz de rodar a 80 km/h, el Renault Twizy se podrá adquirir desde finales de año bajo una tarifa asequible, similar a la de un “scooter” de 3 ruedas, pudiendo reservarse ya sus pedidos a través de Internet, en la web “www.renault-ze.com”.

Para entender lo que representa el Renault Twizy, deberíamos pensar en un vehículo biplaza que fuera el resultado de mezclar en la coctelera un Smart Forttwo, un “scooter” de tres ruedas tipo Piaggio MP3, y una motocicleta de carenado cerrado del estilo de la BMW C1. Al resultado le añadimos un motor de tracción exclusivamente eléctrico y lo que nos sale es lo más parecido a este Twizy eléctrico de curiosa y chocante imagen, de mínimo peso pero con la seguridad y protección de sus 4 ruedas y una carrocería de plástico a la que, en caso de necesidad podemos eliminar sus puertas.

El Twizy se fabrica en Valladolid y emplea una plataforma de sólo 1,68 m de batalla, por unas vías de poco más de un metro, capaces de alojar sobre ella dos cómodas plazas en tándem, o sea una detrás de otra. Su longitud total es de 2,32 m, por 1,19 de ancho y 1,46 de alto. O sea más pequeño que un Smart, del que le separa casi medio metro de largo (2,7 m) y casi 40 cm de ancho… Un minivehículo urbano que sin embargo reúne a la mínima escala posible la estructura esencial que caracteriza a un automóvil: un chasis de 4 ruedas, puesto de conducción con volante y pedales, y carrocería envolvente capaz de acoger dos plazas.

Renault TWIZY salpicadero

Nacido para la ciudad, ágil y práctico, el Renault Twizy busca seducir no sólo a los conductores urbanos ya motorizados, deseosos de un vehículo específico para mejorar su movilidad urbana, sino también para los más jóvenes que se lanzan a su primera experiencia de conducción, gracias a su versión de cuadriciclo sin carné de conducir. Su mínima plataforma acoge el motor eléctrico de tracción sobre el eje trasero, y el conjunto de baterías de ion-litio que lo alimentan (100 kg de peso) sobre el delantero, lo que arroja un reparto de pesos en vacío del orden de 60/40. Con sólo 450 kg totales sus prestaciones incluso con la versión de 45 km/h son muy brillantes, ya que la aceleración de 0 a 40 km/h es fulgurante (el par máximo de casi 6 mkg es el mismo en los dos motores, y en los dos parte desde cero). Para hacerse una idea, este par motriz viene a ser del orden del cuádruple de una “scooter” de tres ruedas de 125 cc, o del doble de una moto de 250 cc. Mejor aún, su par es aún medio mkg superior al que daba el legendario Seat 600, para un peso total final 150 kg mayor…

Su maniobrabilidad urbana está fuera de toda duda: con 2,32 m de largo puede aparcar en batería allí donde los demás coches lo hacen en cordón, algo que el actual Smart de 2,7 m ya no puede hacer tan bien (pensemos que la señalización de los huecos en la calle suele marcar un máximo de 2,2 m de ancho). Y con apenas 1,2 de ancho entra en las plazas que se reservan a las motos en nuestras ciudades.

Renault TWIZY cuadro digital

En definitiva, su tamaño mínimo le permite aparcar en huecos igualmente mínimos, allí donde otros microcoches urbanos terminan por abandonar. Del mismo modo, con 3,4 m de radio de giro (menos de 7 m de diámetro total), el Renault Twizy se revuelve en una calle estrecha de doble sentido, algo en lo que no sólo supera al Smart sino a otros utilitarios mínimos históricos de ruedas pequeñas como el primer Fiat 500 ó el Honda N360. Como coche “cero emisiones” (Z.E.) el Renault Twizy es un vehículo exclusivamente eléctrico. Lleva un motor asíncrono simple de 8 KW de potencia continua (10 CV) y 15 KW de entrega máxima (20 CV), en la versión para permiso de conducir, que baja a 4 KW (5 CV) de entrega continua y 7 de máxima (9,5 CV) en la versión como cuadriciclo sin carné.

En ambas las baterías de tracción son iguales, con la misma capacidad de entrega ( 7 KW/h), claramente holgada para la versión de 10 CV. Como el conjunto de baterías de tracción es menor que en otros polivalentes urbanos eléctricos, el tiempo de recarga también lo es: sólo tres horas y media (a través de una toma doméstica), lo que le permite no sólo la clásica recarga nocturna, sino también una diurna de vuelta (tras agotar la nocturna de ida) desde el punto de destino, que suponiendo sea el lugar de trabajo, da tiempo sobrado a lo largo de la jornada laboral. Con lo que los 100 km de su autonomía dan bastante más de sí que en otros vehículos… La recarga se efectúa mediante un cable en espiral alojado bajo una tapa en el frontal del coche, donde va el cargador integrado. El cable es compatible con los postes de recarga homologados para la vía pública, disponiendo de un adaptador para conectarlo a una toma doméstica de 220V (10ª) del tipo que sea.

En cuanto a capacidad para llevar bultos, el Renault Twizy ofrece más posibilidades de lo normal para su tamaño, y desde luego más que con una moto. Bajo el asiento del pasajero posterior hay un hueco de 31 litros dotado de cierre con llave, donde caben una cartera de trabajo y hasta alguna bolsa de la compra. Tras el respaldo hay un hueco con otros 15 litros, que se puede comunicar con el primero girando el asiento, con lo que se obtiene un volumen total de unos 55 litros. Delante, en los extremos del mínimo salpicadero tenemos otras dos miniguanteras a ambos lados del volante, con 10 litros adicionales más (de ellos 6,5 con posibilidad de cierre con llave).
No son grandes huecos, pero suficientes para la pequeña impedimenta cotidiana.

Renault TWIZY trasera

Las puertas laterales, desmontables, se reducen a la mínima expresión protegiendo sólo la parte baja, por lo que hay un plástico transparente previsto para la lluvia y hasta una manta impermeable (como las de algunas motos) para los ocupantes, aunque la versión definitiva de calle ofrecerá unas puertas totales en policarbonato transparente y apertura en élitros, aunque eso sí, opcionales, lo mismo que un techo también transparente. De todos modos, los asientos están pensados para aguantar la intemperie, como en una moto.

Por detrás, la columna general actúa como pilar integral de la carrocería, sin luneta dada la estrechez general del conjunto. En su lugar van los grupos ópticos horizontales, en un bloque único a cierta altura, con los intermitentes por abajo. Sentados ante el volante, vemos el selector de marcha a la izquierda del volante (D, N ó R, correspondiente a marcha adelante, punto muerto ó marcha atrás) y junto a él el botón del “warning”, para activar los intermitentes de emergencia. Bajo el salpicadero va el freno de mano (por tirador) y el cuadro de instrumentos se resume en una pantalla en donde además de la velocidad, podemos leer el estado de carga de la batería, con el indicador de autonomía de marcha y el de recuperación de energía.

Con una transmisión monomarcha (lógicamente sin embrague), 4 frenos de disco sin ABS (porque dado su peso no lo necesita) ni servodirección (por lo mismo), la sencillez conceptual del Twizy es la mejor garantía de su fiabilidad. Con ruedas de 13” (con neumáticos de 125 delante y 145 detrás) que actúan junto a las barras de refuerzo lateral del chasis como bastidor de protección, junto a un airbag de conductor y un cinturón delantero de seguridad de 4 puntos y otro trasero de 3, los ocupantes del Twizy van bien seguros y sujetos en él, sin necesidad de otros elementos adicionales (casco, cazadoras reforzadas, botas…).

Y su bajo centro de gravedad (con las baterías y el motor al nivel de las ruedas) le autoriza una estabilidad sorprendente para su longitud y altura. Concebido como opción básica de movilidad urbana, su equipamiento está a este nivel básico (sin aire acondicionado, lógico siendo tan pequeño), aunque sin excluir lujos tales (en opción) como sensores de aparcamiento, conexión Bluetooth, toma USB en equipo de audio, etc. En suma, el Renault Twizy es hoy por hoy el nuevo símbolo de la movilidad urbana más sostenible… y barata.

Versiones del modelo: 'Twizy'

Renault
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Tno. 91 374 22 00
Garantía: 2 ó 3 años &oacu