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Ferrari Luce, el primer Cavallino eléctrico

Ferrari Luce, el primer Cavallino eléctrico

28 mayo, 2026
Gerardo Romero-Requejo M.

Controvertido hasta en su precio

El Ferrari Luce pasará a la historia por ser el primer modelo eléctrico de la marca y el menos Ferrari de todos, un «hyper car» de más de 1.000 CV, con cuatro motores eléctricos de alto rendimiento, dirección a las cuatro ruedas y un habitáculo tecnológico concebido, por primera vez, para cinco ocupantes.

La historia de la marca está ligada indiscutiblemente a la gasolina, las vibraciones de un motor con el inconfundible sonido agudo registrado, las sensaciones extremas al volante que te erizan el bello al subir descontroladamente de revoluciones y tratar de dominar una máquina que puede matarte si cometes un error. Y ese riesgo, adrenalina pura, es Ferrari.

Ferrari Luce, el primer Cavallino eléctrico

No hablamos de eficiencia ni ecología. Hablamos de máquinas de competición matriculables para rodar por carreteras abiertas, con la necesidad de controlar el pedal del acelerador frente a la emoción del «cuore», aunque el mayor partido se saque en un circuito.

Ferrari Luce: el nuevo capítulo, omitible, de la marca

Si Ferrari hubiera presentado el Luce el 1 de abril (April fool`s Day), no se la hubiera colado a nadie, pero no ha sido a sí. No es una inocentada, es real. Es el primer Ferrari eléctrico. Sin embargo, si lo piensas bien, todo encaja. El Ferrari menos Ferrari en su historia, es su primer modelo totalmente eléctrico. No han querido ni disimular.

Sus líneas minimalistas han sido realizadas por Ferrari Design Studio en colaboración con la agencia de diseño LoveFrom, fundada por los diseñadores industriales Sir Jony Ive (responsable del diseño del iPhone original) y Marc Newson (diseñador multidisciplinar que participó en el diseño del Apple Watch, con su obra culmen retratada en un diván aerodinámico). Y lo peor es que ambos son aficionados a los Ferrari clásicos…

Y el resultado ha sido lo previsible: un iPhone vitaminado con ruedas, justificado por la necesidad de que la solución estuviera en consonancia con los objetivos funcionales de Ferrari, las limitaciones arquitectónicas y los requisitos de homologación de un deportivo de producción en serie. En fin, cualquier cosa…

La herencia de Pininfarina, Bertone, Touring, Vignale y más recientemente Centro Stile Ferrari, corresponsable del diseño del Luce, no han servido de inspiración a LoveFrom, el colectivo creativo que colabora estrechamente con OpenAI. Sí, una inteligencia artificial, que pareciera ser la responsable de este despropósito tecnológico digitalizado, validado por alguien que no siente la marca, o al menos no lo hace como los comunes mortales con sangre en las venas.

LoveFrom se justifica alegando que «se unió al proyecto con la misión de aportar una perspectiva multidisciplinar y poco convencional (lo han conseguido), así como su experiencia en el sector del lujo, para fomentar la colaboración y generar nuevos lenguajes de diseño».

Sin los emblemas del Cavallino Rampante, el Luce pasaría por cualquier modelo eléctrico chino, con los cuatro pilotos traseros redondos como la única seña de identidad (impostada) de la marca. Quizá los multimillonarios chinos, a los que probablemente vaya dirigido este potentísimo ejercicio de diseño electrificado de nada menos que 550.000 euros (parece otra broma), admitan esta aberración, definida a partir de una «glass house» o cabina acristalada donde prima la habitabilidad, rodeada de una silueta aerodinámica.

Y como impostura máxima, para el sonido de su sistema motriz eléctrico tenemos nada menos que un amplificador externo conectable desde el e-Manettino que emula, en dos niveles, un sonido procedente de las vibraciones que producen los ejes eléctricos, definido por la marca como «una composición armónica reconocible y distintiva frente a un motor de combustión interna». Tras cinco años de desarrollo y unos 40.000 km de pruebas, no podíamos esperar otra cosa. ¡Cuánto trabajo desperdiciado!

Entre las opiniones incendiarias de personalidades del mundo del automóvil y aficionados, hay que destacar las realizadas por el expresidente de Ferrari, Luca Cordero di Montezemolo, confesando sentir «muchísima pena» por el rumbo de la marca y aseguró que «si dijera todo lo que pienso de verdad, haría daño a Ferrari«.

Montezemolo concluyó las breves pero contundentes declaraciones, arrancadas improvisadamente por los periodistas cuando accedía a la asamblea de Confindustria: «la compañía se arriesga a la destrucción de un mito», esperando que le quitasen el Cavallino Rampante al coche, y asegurando que al menos «es una máquina que los chinos no nos van a copiar, no tendrán necesidad«. La caída de casi 9 puntos en la bolsa de Wall Street a los dos días de su presentación oficial (4.800 millones de capitalización bursátil), certifican la incomprensión general del proyecto.

Ferrari Luce, el primer Cavallino eléctrico

Diseño exterior futurista

Sin duda, uno de los aspectos más revolucionarios del Ferrari Luce es su controvertido diseño. Con un lenguaje visual radicalmente distinto, apuesta por una silueta extremadamente limpia, aerodinámica y escultórica, marcada por una gran superficie acristalada continua que envuelve el habitáculo como si fuese una única pieza.

Dotado de una cabina adelantada, la carrocería adopta una forma “tipo concha” que se extiende por debajo de la línea de cintura, generando una percepción visual minimalista y aerodinámica. Todo el vehículo ha sido concebido para reducir interrupciones en el flujo de aire, eliminando elementos superfluos y priorizando superficies suaves y continuas.

Los alerones delanteros y traseros flotantes no solo aportan identidad visual, sino que optimizan el flujo de aire y mejoran la carga aerodinámica a alta velocidad. Y en cuanto a las llamativas rejillas de ventilación de las puertas delanteras, canalizan el aire desde los pasos de rueda delanteros, mientras que los pasos de rueda traseros ventilan la parte posterior.

Además, el modelo incorpora por primera vez en la historia de Ferrari unas rejillas aerodinámicas activas capaces de gestionar automáticamente la refrigeración y la resistencia aerodinámica según las necesidades mecánicas y térmicas del vehículo. Con todo, el coeficiente aerodinámico de 0,254 Cx es el mejor nunca antes logrado en un Ferrari de producción.

En la zaga, los pilotos tipo halo reinterpretan el legado visual del Ferrari 360 Modena y del Ferrari 458 Italia, mientras que las ópticas delanteras y traseras transparentes permanecen prácticamente ocultas cuando están apagadas, preservando la pureza estética del conjunto.

Para terminar, el Luce monta las llantas más grandes jamás instaladas en un Ferrari de producción en serie. Alcanzan 23 pulgadas en el eje delantero y 24 pulgadas en el eje trasero, siendo aerodinámicas y capaces de refrigerar los frenos carbocerámicos de alto rendimiento (delanteros de 390×34 mm con una nueva banda de frenado y traseros de 372×34 mm).

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Los neumáticos se han creado junto a Pirelli, Michelin y Bridgestone, ofreciendo una gama completa que incluye dos neumáticos para seco, dos de invierno y uno run-flat, optimizados para trabajar en armonía con la tracción eléctrica integral y la vectorización del par, siempre en medidas 265/35 R23 J9,5 y 315/30 R24 J11, para los trenes delantero y trasero respectivamente.

Un interior tecnológico, minimalista y con cinco plazas

El Ferrari Luce rompe definitivamente con las limitaciones tradicionales de habitabilidad de la marca italiana. Gracias a su nueva arquitectura eléctrica, Ferrari ha logrado integrar cinco plazas reales, un maletero de 597 litros (ampliables abatiendo los respaldos traseros en proporción 40/20/40) y cuatro puertas independientes (las traseras de apertura suicida), algo completamente inédito en un modelo de Maranello, aunque lógico en una arquitectura eléctrica.

Ferrari Luce, el primer Cavallino eléctrico

Con una distancia entre ejes de 2.961 mm, un capó corto y la ausencia de túnel de transmisión central, permite ofercer un habitáculo mucho más espacioso y abierto visualmente. El diseño interior sigue la misma filosofía minimalista del exterior, apostando por superficies limpias, materiales nobles y una fuerte integración tecnológica.

El salpicadero incluye cuatro llamativas toberas de ventilación, combinando aluminio anodizado reciclado, cuero premium y superficies en Corning Gorilla Glass, elevando la percepción de calidad y sofisticación. La interfaz hombre-máquina ha sido diseñada bajo un principio funcional muy claro: toda la información relevante se sitúa directamente frente al conductor, tras el pequeño volante de aro fino que recuerda a los Ferrari clásicos, mientras que de la pantalla central salen controles físicos en forma de teclas.

Ferrari Luce, el primer Cavallino eléctrico

Ferrari mezcla botones mecánicos, diales metálicos y mandos táctiles con pantallas digitales multifunción desarrolladas junto a Samsung Display. La pantalla central táctil mide algo más de 10 pulgadas y pivota manualmente hacia los lados mediante un asa metálica, mientras que la de instrumentación es de 12,9 pulgadas, incorporando un sistema OLED multicapa con profundidad visual, inspirado en relojes analógicos clásicos de Ferrari.

Y en cuanto al sistema de sonido, también alcanza un nivel excepcional, con 21 altavoces, amplificación de 24 canales con 3.000 W de potencia firmado por la Tecnología Ferrari Audio Signature. El sistema incorpora perfiles acústicos personalizados y compensación dinámica para adaptar el sonido según las condiciones de conducción.

Ferrari Luce, el primer Cavallino eléctrico

Ferrari Luce, con arquitectura eléctrica de nueva generación

Desde el punto de vista técnico, el Ferrari Luce utiliza una plataforma completamente nueva, desarrollada específicamente para vehículos eléctricos de altas prestaciones. La estructura integra un chasis avanzado de aluminio reciclado de aleación secundaria, una batería estructural, una suspensión de doble horquilla activa en ambos ejes (eliminan la necesidad de barras estabilizadoras convencionales) derivada del Ferrari F80, dirección independiente en las cuatro ruedas y, por primera vez, un subchasis trasero con montaje elástico para mejorar los ruidos, vibraciones y asperezas), del cual se fijan los brazos inferiores de la suspensión y el módulo del motor trasero.

Ferrari ha trabajado intensamente en la reducción de peso pese a las dimensiones y complejidad del vehículo. El peso total homologado se sitúa en 2.260 kg, una cifra especialmente competitiva para un modelo eléctrico de 5,03 m de largo, dos metros de ancho y 1,54 m de alto.

Ferrari Luce, el primer Cavallino eléctrico

La batería forma parte activa de la estructura del coche, aumentando un 25 % la rigidez a la flexión y un 35 % la rigidez torsional respecto al Purosangue, el otro modelo de la marca con cuatro puertas.

Cuatro motores eléctricos y 1.050 CV de potencia

Este auténtico hiperdeportivo emplea una configuración de cuatro motores eléctricos independientes, uno para cada rueda. Esta solución permite gestionar el par motor de forma totalmente individualizada y maximizar tanto el rendimiento como la precisión dinámica.

Los motores síncronos de imanes permanentes derivan directamente de la tecnología utilizada en el Ferrari F80 y funcionan con flujo radial, los traseros de 310 kW y 355 Nm, y los delanteros de 105 kW y 140 Nm. Erogan en su conjunto nada menos que 1.050 CV y 990 Nm, girando a un máximo de 30.000 rpm los delanteros y 25.500 rpm los traseros, proporcionando lógicamente una tracción integral eléctrica con vectorización total del par.

Gracias a esta configuración, el Luce logra unas prestaciones espectaculares, haciendo el 0-100 km/h en 2,5 segundos, el 0-200 km/h en 6,8 segundos y alcanzando una vertiginosa velocidad máxima de más de 310 km/h. Las brutales cifras de aceleración se logran gracias al modo Launch Control, con el que se pueden transferir al suelo hasta 7.750 Nm, resultado de los 355 Nm de cada motor trasero amplificados por la relación de reducción.

Batería de 122 kWh y más de 530 km de autonomía

La batería de alto voltaje refrigerada ha sido diseñada, validada y fabricada íntegramente en Maranello, reforzando la estrategia de Ferrari de controlar internamente todos los componentes críticos del vehículo.

El paquete eléctrico emplea 210 celdas conectadas en serie con una capacidad total de 122 kWh brutos. Gracias a su sistema de gestión térmica avanzada y a la optimización aerodinámica, Ferrari anuncia una autonomía superior a 530 km, mientras que su arquitectura de 800 V habilita cargas rápidas en corriente continua de hasta 350 kW (es posible recuperar hasta 70 kWh en 20 minutos). En corriente alterna lo hace a 22 kW.

Además, el vehículo integra funciones inteligentes de preacondicionamiento de batería, gestión térmica predictiva, optimización de carga rápida y control remoto del climatizador y de la batería.

Experiencia de conducción novedosa en Ferrari

Más allá de las cifras, Ferrari asegura que el Luce ha sido concebido para ofrecer sensaciones auténticas al volante, con un reparto del peso 47 % delante y 53 % detrás. El sistema de control dinámico coordina la suspensión activa, la vectorización del par con con un reparto instantáneo de la potencia, la frenada regenerativa y una dirección trasera independiente.

Todo ello se gestiona mediante la nueva VCU (Vehicle Control Unit), capaz de actualizar parámetros dinámicos hasta 200 veces por segundo. El conductor puede interactuar con el vehículo mediante el nuevo e-Manettino (a la izquierda del volante, modula la potencia y la autonomía), además del clásico Manettino de cinco posiciones (a la derecha del volante) que regula la dinámica de conducción, tracción y estabilidad.

Ferrari Luce, el primer Cavallino eléctrico

Ferrari también ha desarrollado un innovador sistema de gestión del par para evitar la sensación brusca típica de algunos eléctricos de altas prestaciones. Mediante las levas del volante, el conductor puede modular tanto la entrega de potencia como el nivel de regeneración energética.

Ferrari Luce: el inicio de una nueva generación de superdeportivos eléctricos

Según la marca, el Ferrari Luce no es simplemente la entrada de Ferrari en la movilidad eléctrica. Es un manifiesto tecnológico que redefine cómo debe sentirse, sonar y comportarse un Ferrari en la era eléctrica. La electrificación, según Ferrari, no pretende sustituir los motores térmicos tradicionales, sino ampliar las posibilidades de diseño, rendimiento y experiencia de conducción.

Con un diseño disruptivo, una ingeniería extremadamente sofisticada y unas prestaciones de auténtico hiperdeportivo, el Luce se posiciona como el punto de inflexión en la historia de la marca. ¿Podrá sobrevivir a la furia de los aficionados y clientes más puristas o demostrará que la electrificación no puede convivir con el ADN histórico de Maranello?

Con toda probabilidad, el Ferrari Luce se convertirá, con el paso del tiempo, en una rara avis abatida por la depreciación, cuando el resto de sus hermanos térmicos alcancen el estatus de objetos de deseo en un mundo cada vez más electrificado.

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