Revolución en la marca de la estrella
Un tanto ausente de este segmento del mercado, el de los SUV compactos, Mercedes presentó en el Salón de Shanghai su tan esperado GLA, si bien en formato “concept” aunque en realidad prácticamente al 90 por ciento de como será cuando llegue a Europa, en la primavera del año que viene, aunque antes –en mayo– ya podrá verse en el salón de Barcelona.
Ya había sido anunciado en todos los foros como el SUV de la nueva Clase A, un modelo radicalmente nuevo cuyas dimensiones y estampa van sin duda a canibalizar a su hermano el GLK, apenas 15 cm más largo y de aspecto más macizo y cuadrado. Sus medidas son bastante recortadas: 4,38 m de largo por 1,98 de ancho y 1,58 de alto, sobre la plataforma conocida del Clase A (2,70 m de batalla), y su mecánica recurre a un 4 cilindros turbo de gasolina, el dos litros (1.991 cc) potenciado a 211 CV, con la tracción integral de reparto automático variable 4Matic y el cambio robotizado de doble embrague 7G-DCT.

En todo caso cuando llegue al mercado contará con todos (o casi todos) los motores de la Clase A, por lo que no es éste un dato relevante, lo mismo que sus nuevos faros con proyectores láser, que pueden funcionar tanto como faros o como proyectores de imágenes. Un detalle muy “concept” que difícilmente veremos en el modelo se serie, pero que no deja de ser curioso. Lean atentamente…
Los faros frontales de este GLA además de asumir la función de alumbrado, pueden proyectar imágenes y vídeos en una pantalla o cualquier superficie plana que tengan delante, utilizando como fuente todos los formatos aceptados por el sistema “Comand Online” (fotos y películas del smartphone, de Internet, del disco duro, etc). También puede proyectar videos propios tomados desde el coche, ya que este GLA “concept” lleva dos cámaras instaladas en la parte delantera de las barras del techo, tanto para captar imágenes mientras se conduce como para extraerlas y acoplarlas, por ejemplo, a un casco para ciclismo de montaña. Cada cámara monta su faro adicional para asegurar su alumbrado en cualquier situación, y como alternativa a la proyección a través de los faros, también es posible ver los vídeos dentro del coche, en la pantalla del Comand Online.
Según Mercedes estos proyectores láser no son sólo un capricho de sus técnicos y diseñadores (que también) sino que su función (derivada de los “head up display”) podría incrementar la seguridad del tráfico (como por ejemplo, proyectando las instrucciones del navegador en forma de flechas sobre la calzada), lo que también avisaría a los demás usuarios de la vía de la dirección que va a tomar el conductor.
Pero de momento este no es más que un “gadget” típico de “concept”, incorporado a unos sofisticados faros de tono azulado (que además cuentan con un sistema de refrigeración con ventilador a la vista). Y si se activa la función «comming home», la luz azul parpadea indicando que el vehículo está esperando a su conductor. En luz de cruce se utiliza por primera vez un generador de rayos láser con lente reflectora, y para la luz diurna y los intermitentes se emplean diodos bajo diseño de antorcha. Los intermitentes están configurados para encenderse progresivamente como banda digital secuencial (algo de dudosa legalidad en Europa, aunque esté de moda en EE.UU.), de forma similar a la del Concept Style Coupé. Son detalles muy de “concept” para un coche destinado, según la marca, a decir adiós a la rutina.

Y esta ruptura rutinaria se plasma en varios detalles, desde los resaltes del capó a la poderosa parrilla frontal con la gran estrella en el medio sobre dos perfiles horizontales. Destacan los soportes sobresalientes de parrilla, perfiles laterales y salidas de escapes (una especie de tacos de aristas redondeadas que la marca llama “softcubes”) y las aletas de las barras de techo donde van las cámaras láser, junto a unos llamativos retrovisores exteriores montados sobre dos perfiles de apoyo con una protección en forma de rejilla, típico atributo (como la protección de bajos delantera) de los SUV. Por último, el color Alubeam mate de la carrocería acaba de rematar una imagen tan singular como lograda.
En los laterales, se aprecia un doble perfil (“dropping line”) que disimula su alta cintura y transmite un cierto toque dinámico, confirmado con los antinieblas delanteros más centrados, las estrechas manillas de puertas (enrasadas con la carrocería, que salen hacia fuera apretando un botón) y las ventanillas laterales sin marco. Una silueta rematada por las espectaculares llantas de 20” y cinco radios en diseño de turbina calzadas con neumáticos 255/45 R20, diseñadas específicamente para este GLA “concept”.
En la zaga, destacan los prominentes guardabarros, resaltados por el estrechamiento del montante C y que se prolongan hacia atrás sobre los grupos ópticos, aumentando la impresión de anchura. El conjunto es macizo, pero no pesado, impresión reforzada por la luneta trasera convexa y el listón curvo situado entre las luces traseras, que resalta la marcada forma de “C” de las mismas. Menos acertado parece el exagerado deflector de techo que prolonga el panel posterior del mismo, albergando además la tercera luz de freno. Luego en el parachoques encontramos más referencias SUV (como la protección del borde de carga o la de los bajos) rematadas por el toque deportivo de la doble salida cuadrangular de escapes. El portón trasero incluye apertura y cierre eléctricos, y cuando se levanta el portón, junto con los grupos ópticos traseros de una pieza, quedan a la vista las luces extra para señalizar la presencia del vehículo a portón abierto. Además, hay también luces adicionales en el travesaño trasero de las barras de techo.

Por dentro el habitáculo, configurado sólo para 4 plazas, cambia bastante, aunque mantenga los rasgos de familia de los nuevos compactos de Mercedes (A y B), con un predominio del cuero y el aluminio oscuro, a contraste. Los cuatro asientos individuales y los paneles de puertas van en cuero natural de color marrón (en un tono que recuerda el de las sillas de montar a caballo). Abundan los pespuntes cosidos a mano (más de 20 m) que unen los rebordes de la piel, y en la zona central se incluyen insertos textiles y cuero repujado, evocando de nuevo el tema de la silla de montar. Los apoyacabezas integrados cuentan con perfiles iluminados en su abertura y la parte trasera de los asientos y de otros elementos va revestida en cuero gris de textura granulada, con los apoyacodos y los paneles centrales de puertas presentados como estructura visible.
El cuadro se presenta en capas, apoyado sobre la superficie de piel en una estructura portante de aluminio mate pulido con todos los instrumentos y con tornillos a la vista. La retroiluminación acentúa la sensación de capas superpuestas, extendida a los difusores de ventilación integrados en el salpicadero y quizá un tanto excesivos (con un diseño circular en estrella muy “concept”). El color de la luz varía según la temperatura elegida en el sistema de climatización (en blanco a 22º, en azul por debajo de esta temperatura, y en rojo, por encima).
El maletero lleva iluminación interior por fibra óptica (desde el tablero de instrumentos hasta los asientos traseros) y una banda luminosa rectangular sobre su piso para acentuar la superficie plana del mismo, donde, para facilitar la sujeción del equipaje se incorpora un cierre de cuatro puntos por resorte, similar al que se utiliza en los helicópteros. Por último, los respaldos de los asientos traseros de este GLA se abaten hacia adelante por medio de una palanca, con lo que se obtiene una superficie de carga completamente plana.
Si eliminamos algunos detalles experimentales (cámaras láser incluidas), es fácil suponer este GLA “concept” como coche formal de calle, bajo su mismo formato y diseño, con las mecánicas ya conocidas de 4 cilindros y para 5 plazas, y con tracción 4Matic total o sólo delantera. Algo que será una realidad para la primavera de 2014.






























