Las nuevas etiquetas de los combustibles

3 noviembre, 2018
J. ROBREDO
Ya están en las gasolineras

El pasado 12 de octubre entró en vigor la nueva normativa europea de etiquetado para combustibles y también para vehículos, con la intención de unificar y ofrecer una información más completa a los conductores, ante la gran oferta de combustibles que hay actualmente.

Es importante aclarar que las denominaciones que actualmente utilizan los distribuidores en sus estaciones de servicio no van a ser modificadas (al menos por algún tiempo), sino complementadas con las nuevas etiquetas para una mejor familiarización. Es decir que, cuando como consumidores acudamos a una gasolinera a repostar con nuestro vehículo, seguiremos viendo las antiguas nomenclaturas (gasolina 95, gasolina 98 y diésel) en los surtidores, llevando debajo los correspondientes círculos (para gasolinas), cuadrados (para gasóleos) o rombos (para gas). Además, los vehículos nuevos ya llevan incorporadas en las tapas de los depósitos las nuevas pegatinas que identifican el tipo de combustible que deben utilizar.

Así, las etiquetas E5, E10 o E85 son las que identifican a la gasolina. La etiqueta en este caso es circular y con una ‘E’, que indica los biocomponentes específicos presentes en la gasolina . Es decir, la etiqueta E5 hace referencia a los vehículos que aceptan gasolina de 95 octanos con mezcla de 5% de etanol y 95% de gasolina. La etiqueta E10 está destinada a vehículos que aceptan 10% de etanol y 90% de gasolina, mientras que la E85 aceptan el 85% de etanol y el 15% de gasolina. Choca un poco que se hayan dado tanta prisa con este etiquetado cuando no hay todavía gasolinas E85 en nuestro país, y sin embargo no se haya precisado que los coches que por su compresión y rendimiento usan la actual gasolina de 98 octanos, funcionarán mejor con la E5 que con la E10.

Para los vehículos diésel, las etiquetas cuadradas B7, B10 o XTL son las que identifican el surtidor del gasóleo. La ‘B’ designa el porcentaje añadido de biodiésel presente en el gasóleo, por ejemplo si pone B7 va destinado a los vehículos diésel que aceptan un gasóleo mezclado con un 7% de biodiésel, mientras que en el caso de la etiqueta B10, el 10% de la mezcla es biodiésel. Y la etiqueta XTL hace referencia al diésel sintético (también inexistente por ahora en nuestro país). De nuevo la paradoja de que cuando la mayoría de los gasóleos comercializados en España son de origen mineral fósil, se marquen estos gasóleos “biodieselizados” de mínima distribución (sólo ahora empieza a repartirse un poco el B7, o sea el gasóleo con un 7% de gasóleo de origen vegetal (normalmente a partir de semillas de girasol o maíz).

Finalmente, los gases se identifican con la figura del rombo y con las siglas de su denominación en inglés, salvo con el hidrógeno, que mantiene su representación universal de H2 (por sus dos moléculas). Así, el gas licuado de petróleo (esencialmente butano y propano) lleva el rombo LPG (en vez de GLP), el en el caso del gas natural comprimido el rombo con CNG, y el del gas natural licuado, las letras LNG.