Si en Ginebra el i40 SW ya llamó poderosamente la atención por su excelente acabado, con un formato parecido al del Toyota Avensis pero más logrado, el nuevo i40 Sedán mantiene el mismo acertado diseño y presencia interior, ahora con una zaga clásica, bastante alta y tendida, con una mínima tercera luna lateral de custodia y un estilo muy europeo (se ha diseñado en el centro de I+D de Hyundai en Russelsheim, Alemania). Mide 4,74 m de largo (3 cm menos sobre los 4,77 del i40 SW), 1,82 de ancho y 1,47 de alto, sobre una nueva plataforma de nada menos que 2,77 m de batalla.
La capacidad del habitáculo está al mismo nivel de las excelentes cotas del i40 familiar, y su aspecto repite el estilo de escultura “fluida” de los últimos Hyundai, con un frontal que se reparte entre la parrilla central y la gran toma de aire del paragolpes, los faros triangulares estirados hacia las aletas y los antiniebla también triangulares por abajo, en las esquinas. Por dentro anuncia la mayor altura de su clase en espacio para cabezas (1,03 m), anchura (1,46 m a la altura de los hombros) y espacio para piernas (1,17 m), cotas que se salen de las habituales del segmento D para entrar en las que dominan en las grandes berlinas de lujo del segmento H. El maletero anuncia 503 litros de volumen útil, que sin llegar a los 553 comunicados en el i40 familiar, es un buen tamaño para un coche medio/grande y está en línea con las capacidades habituales del segmento.
Frenos y suspensiones son las mismas ya mostradas en el i40 SW, con ambos ejes independientes, el delantero por columnas MacPherson y el posterior multibrazo, con generosos frenos de discos ventilados de 320 mm delante y 300 detrás (macizos). Los trenes rodantes se basan en llantas de 16” de diámetro como mínimo, que ascienden según versiones a 17” y hasta 18” (con sendos neumáticos de 205/60 R16, 215/50 R17 y 225/45 R18). Hyundai ha puesto el acento esta vez en una sensible reducción de ruidos y vibraciones, que se ha plasmado en un 20% menos de sonoridad interior y en la casi imposibilidad de detectar en el exterior si el motor está o no en marcha cuando gira al ralentí.
Y ya que hablamos de motores, hay que decir de entrada que el i40 se ofrecerá de entrada con cuatro, dos gasolina y dos diesel, todos cumplidores de la norma Euro 5 y marcando nuevos hitos en disminución de consumo y emisiones. En gasolina se parte de un bloque común de 4 cilindros, el nuevo GDI de inyección directa, desdoblado en dos cilindradas, el 1.6 GDI (1.591 cc) con 135 CV a 6.300 rpm y 16,8 mkg a 4.850 rpm, y el 2.0 GDI (1.999 cc) que da 177 CV (a 6.500 rpm) y 21,2 mkg a 4.700 rpm. Con el primero el i40 Sedán anuncia 6 lts/100 km de consumo oficial combinado (en versión Blue Drive con ISG, el “stop & start” de Hyundai) y 195 km/h de velocidad punta (11,6 segundos de 0 a 100 km/h), y con el segundo (igualmente en “Blue Drive”) 6,8 lts/100 km en el promedio combinado de consumo y 210 km/h de velocidad máxima con 9,7 segundos de 0 a 100 km/h en las prestaciones (que bajan a 203 km/h y 10,5 segundos respectivamente en la versión automática, cuya potencia se reduce a 166 CV).
En diesel también hay novedad, a cargo del nuevo 1.7 CRDI, turbodiesel de inyección directa “common rail”, que extrae dos potencias a sus 1.685 cc, una primera de 115 CV (a 4.000 rpm) y 26,5 mkg de par (constante entre 1.250 y 2.750 rpm), y otra más potente que eleva su rendimiento a 136 CV (igualmente a 4.000 rpm) con 32 mkg de par entre 2.000 y 2.500 rpm. Los consumos oficiales combinados (aún provisionales) están en 4,3 y 4,5 lts/100 respectivamente, con unas emisiones de CO2 de 122 y 124 g/km (113 y 119 con el paquete ISG). Las prestaciones son también muy brillantes, con 190 km/h de velocidad máxima y 12,9 segundos de 0 a 100 km/h en el 1.7 CRDI 115 CV, y unos muy respetables 198 km/h de punta y 10,6 segundos en el 0-100 km/h para el 1.7 CRDI de 136 CV, que “moja” ampliamente a su hermano de igual potencia en gasolina, al que rebasa en 3 km/h de velocidad punta y un segundo en la aceleración de 0 a 100 km7h.
Con la triple garantía de 5 años (garantía + asistencia + mantenimiento) de Hyundai, ahora también extendida a nuevos modelos como el Elantra y el Veloster, el i40 saldrá definitivamente a la venta este otoño en sus dos versiones (sedan y familiar) y ambas con la posibilidad de montar el pack Blue Drive (con el “stop & start” ISG, gestión inteligente de la recarga del alternador -AMS- y neumáticos de baja resistencia a la rodadura). De serie contará con un muy completo equipamiento en lo relativo a seguridad activa y pasiva (ESP con gestión inteligente de la estabilidad VSM, ABS+EBD, sujeción automática del freno al arrancar en rampa, asistente de frenada de emergencia con aviso, hasta 9 airbags de serie incluido el de rodillas del conductor, etc). Con ello Hyundai confía en que el i40 logrará con holgura la máxima calificación (5 estrellas) en las pruebas de choque Euro NCAP.
Y en cuanto a confort y comodidad de conducción, el i40 tampoco va mal servido. Además de la casi obligada luz de cruce diurna, dispone de panel LCD con tecnología TFT en el cuadro de mandos, freno de estacionamiento eléctrico, asientos delanteros ventilados y traseros reclinables y calefactados, volante también calefactado, retrovisor electrocrómico, desempañado automático de parabrisas y luneta, etc… En opción (o de serie en los niveles altos de acabado) quedan los faros bi-xenon, la alerta por cambio involuntario de carril, ayuda al estacionamiento, conexión Bluetooth con reconocimiento de voz, cámara de visión trasera, navegador GPS, etc… Y respecto a precios y versiones, habrá que esperar a que se especifiquen las mismas para España, lo que en todo caso no sucederá antes del verano.




























