En las ITV aplazadas, los plazos contarán desde la revisión

2 octubre, 2020
J. ROBREDO
Consecuencia del Estado de Alarma

Tal y como denunció en su día MOTOR MUNDIAL, el acortamiento de los plazos de vigencia de la ITV que suponía el hecho de que su renovación tras el periodo de confinamiento forzoso del 14 de marzo al 22 de abril no tuviera en cuenta el retraso y se aplicara sobre la fecha original de la revisión, ha sido declarado ilegal por el Tribunal Supremo, que se ha acogido a la normativa de la EU en este aspecto, ante las quejas de usuarios, ciudadanos y profesionales del transporte, suspendiendo cautelarmente la orden que reducía dichos plazos.

De este modo, los conductores que se vieron obligados a aplazar la revisión técnica de su vehículo no tendrán que pagar de nuevo la ITV antes del plazo que les corresponda. Hay que recordar que la declaración de Estado de Alarma provocó la suspensión y aplazamiento de muchos trámites, y las ITV no fueron una excepción quienes tenían que llevar su coche a pasarla durante el confinamiento no pudieron hacerlo, y se establecieron para ellos unos : plazos especiales para poder abordar ese examen.

Sin embargo, el retraso no se aplicó al periodo de vigencia, que computaba la fecha original, aunque la inspección se llevase a cabo mucho después, una anomalía que denunciamos en nuestro medio y que también fue señalada por otras instituciones, desde la OCU hasta AEA. El Gobierno impuso (con la aquiescencia a favor de la patronal de las ITV) el cálculo del período de vigencia de la inspección a partir de la fecha original en la que tenía que haberla pasado el vehículo, y no a partir de la fecha prorrogada. Lo que acortaba en la práctica, la duración de la misma.

Teniendo en cuenta las prórrogas, podía darse el caso de que un vehículo de inspección anual, cuya ITV debiera haber sido practicada en junio de 2020, se revisara en marzo de 2021… y tres meses más tarde tuviera que pasar la revisión correspondiente a 2021, volviendo a tener que pasar por caja… Un agravio injustificado pensado para compensar a las empresas de ITV por la pérdida forzosa de clientes durante el confinamiento, y que perjudicaba sobre todo a los propietarios de turismos de más de 10 años (revisión anual) y a los profesionales del transporte, vehículos VTC y taxis, coches de alquiler, etc (revisión semestral).

Pero el Gobierno hizo oídos sordos a las quejas de los usuarios: AEA reclamó ante la Comisión Europea, la OCU presentó una reclamación ante el Ministerio de Industria, y hasta el Defensor del Pueblo formuló una recomendación a la Secretaría General de Industria para que el plazo de validez de las ITV se contabilizara a partir de la inspección efectivamente realizada, sin descontar el periodo de prórroga.

Ahora, la justicia ha zanjado el asunto, y en respuesta a la petición de FENADISMER (la patronal de las asociaciones de transporte de España), el Tribunal Supremo ha suspendido cautelarmente la norma que establecía el plazo de validez de las ITV aplazadas por el estado de alarma, con lo que los plazos se mantienen como antes y solo contabilizarán a partir de la inspección realizada. De momento, la pelota vuelve a estar en el tejado del Gobierno, quien debe pronunciarse a través del Ministerio de Industria sobre los criterios a seguir y si la suspensión debe tener carácter retroactivo, como debe ser si no se quiere perjudicar a los automovilistas que hubieren pasado ya la ITV sin descontar el plazo de confinamiento.