Una docena de fabricantes chinos lanzados a la conquista de Europa
Los fabricantes chinos de automóviles, tanto de turismos como de vehículos comerciales, preparan ya su asalto a gran escala a Europa, lo que se demuestra con algunos hechos que, como ejemplo, ya se están sucediendo de manera muy clarificadora:
● La empresa china GWM (Great Wall Motors), una de las más grandes del país asiático, es actualmente la favorita para adquirir la fábrica japonesa de Nissan de Barcelona tras el conflicto creado al comunicar la marca su abandono.
● Hay ya una docena de fabricantes chinos que ya están trabajando en Europa o que han comunicado su decisión de hacerlo en breve.
● MG, actualmente propiedad de accionistas chinos (“SAIC”), está ya completando su implantación territorial en toda Europa, España incluida
● La industria china ha conseguido abaratar los vehículos eléctricos en algunos casos hasta en un 50%, mientras que en Europa el precio de los mismos sigue disparado.

Es precisamente GWM la empresa china de mayor proyección y dimensión, la que especula con la adquisición de la fábrica y terrenos que Nissan dejará libres a partir de Diciembre de este mismo año 2021, y está muy bien posicionada para dicha adquisición, con la intención de utilizar dichas instalaciones para su producción normalizada en el viejo continente.
Por ello GWM inició ya desde el pasado Salón del Automóvil de Munich su expansión comercial con sus marcas “WEY” de posicionamiento Premium y “ORA” que plantea una estrategia urbana y completamente eléctrica.

Siempre ha sido la calidad real y percibida el mayor escollo de estas marcas chinas para su introducción en un mercado realmente exigente como es el Europeo, cosa que actualmente parece haber sido ya prácticamente superado gracias a las “join venture” que vienen realizando hace ya años con empresas occidentales para conseguir saltar los importantes aranceles chinos a las empresas occidentales en caso contrario.

Y por ello, los fabricantes chinos han coleccionado tecnología y aprendido mucho en estos proyectos de fabricación conjuntos con productores occidentales, habiendo además desarrollado una gran industria de fabricación de coches eléctricos para abastecer a su inmenso mercado local que se ha visto impulsado por incentivos gubernamentales verdaderamente ingentes.
Si a todo esto se le añade el liderazgo en el conocimiento de la tecnología de baterías que ejerce ya China a nivel mundial gracias al impresionante desarrollo de la producción de electrónica de consumo, nos encontramos con una inmensa presión para encontrar nuevos mercados donde dar salida a su sobrecapacidad industrial con una gran posibilidad de producir vehículos eléctricos incluso asequibles.

Por otro lado, los fabricantes europeos se han centrado en estos últimos años en producir y desarrollar coches más rentables aunque también más caros, lo que está produciendo una gran dificultad para expulsar de la Unión Europa los coches con motores térmicos tradicionales de cara al 2040, que es el límite interpuesto para su total eliminación comercial, mientras que los fabricantes chinos han conseguido producir con gran éxito y a muy buen nivel cualitativo, modelos eléctricos de bajo coste con tecnología bien diseñada y con gran capacidad comercial para los clientes europeos.
Como consecuencia de este auge, todos los servicios vinculados al automóvil, como es el caso de los seguros, apuesta ya de manera muy directa en sus especificaciones hacia los vehículos de este tipo, con aseguradoras que pueden acreditar disponer de seguros específicos para coches eléctricos, adaptados a sus características y necesidades, con el fin de ofrecer la mejor opción a los usuarios.
Del mismo modo es ya muy complejo que las marcas europeas que cuentan con fábricas para producir modelos de segmentos superiores, giren hacia una producción de eléctricos accesibles de cara a una demanda que se acerca cada vez más a esta filosofía, cosa que explica por ejemplo, el hecho de que la marca Smart (la urbana de Daimler) empiece a producir sus modelos en China con un giro totalmente eléctrico.

Por su parte, la gran compañía estatal china SAIC, empieza apoyándose en marcas históricas europeas como la británica “MG” que compró en el año 2007, y sobre la que lleva trabajando desde entonces para conseguir completar su implantación territorial y comercial en toda Europa en el año 2022, apoyando su acción comercial en modelos eléctricos de nueva confección como el Marvel R y el ZS, además de nuevos modelos híbridos enchufables que serán producidos al 100% en China.
Además SAIC está realizado la implantación actualmente de sus modelos “Maxus” centrada en vehículos comerciales y “LEVC” (London Electric Vehicle Company) que es el mítico fabricante de los taxis londinenses que compro hace ya algunos años, implantado ya concesionarios por toda Europa para comercializar todos sus productos.

Entre tanto la importadora “Invicta Motors” ya ha puesto en el mercado en 2020 su SUV eléctrico coupé DFSK F5 y su vehículo urbano eléctrico D2S, utilizando inicialmente redes de concesionarios ajenas aunque desarrollando ya las suyas propias.
Por su parte “Lynk & Co” perteneciente al consorcio “Geely” (que es también propietario de VOLVO actualmente), propone una venta 100% digital (sólo opera por internet) que se enfoca hacia un público más joven para la adquisición de su primer vehículo con su modelo Link & Co 01, que se produce en Liqiao y está disponible por 35.000€, apostando por un modelo de suscripción en el que con una cuota de 500€ el usuario puede disfrutar del coche con un recorrido máximo al mes de 1.250 km.

“Xpeng”, “Li Auto” y “Nio”, que son las marcas fundamentalmente premium Chinas, apuestan por modelos eléctricos de alta tecnología con importantes sistemas de ayuda a la conducción y grandes pantalla informativas. No en vano se las denomina las “Tesla chinas”.
De hecho “Nio” ha iniciado sus operaciones desde Noruega con la puesta en marcha de un novedoso sistema de intercambio de baterías que intenta terminar con el gran inconveniente de encontrar tomas de carga, despertando incluso el alago por parte de Elon Musk (CEO de Tesla) a una gestión creativa y que trabaja netamente hacia un futuro innovador.

Por otro lado, algunas compañías chinas, como ya hemos visto, han optado por la adquisición de acciones en marcas europeas, como fue la adquisición de Volvo por parte del consorcio “Geely” en 2010 que supuso la mayor operación de una empresa automovilística china en el extranjero.
“Donfeng” ha tomado posiciones en el accionariado del grupo Stellantis, con la adquisición del 4,5% de este grupo que ha incorporado al grupo Fiat, al grupo PSA (Peugeot Citroën) y parte de Daimler.

También la China “BAIC” ha adquirido el 5% de la matriz de Mercedes de la que por su parte el 9,7% es propiedad de Li Shufu que es el fundador y presidente del compendio “Geely”.

Con todo lo explicado, y seguramente otras operaciones que a fecha de hoy siguen aún ocultas a la información pública, se sobreentiende que el desembarco de las marcas chinas en Europa es ya inminente y que en un futuro ya muy cercano viviremos una interesante revolución en nuestros mercados con coches eléctricos de origen chino en un importante porcentaje.