El MLC, tras los pasos del BMW X6
Se le conoce por MLC y ha sido la gran novedad de Mercedes en el Salón de Pekín, aunque siga siendo un “concept”. Pero esta vez ya lo bastante maduro como para ver claro como será el SUV más deportivo de la marca de la estrella, que apunta las formas del futuro 4×4 deportivo rival directo del BMW X6.
Con una plataforma nueva pero en línea con la de los ML, y un tamaño y un diseño por encima del GLA y desde luego más atractivo que el de los pesados GL, este “concept” es un recuerdo del proyecto (del que incluso llegó a haber una foto, aunque no hubo “concept”) del anuncio de un SUV coupé (3 puertas) hecho en 2011, que se fabricaría para 2015 en la planta norteamericana de Mercedes en Alabama (Tuscaloosa). Desde entonces no se volvió a hablar del tema, hasta que, de pasada y como quien no quiere la cosa, Dieter Zetsche dejó ver una imagen de este “Sporty” en la pantalla gigante expuesta durante la asamblea de la junta general de accionistas del grupo. No volvió sobre él, pero las preguntas de la prensa y de los accionistas más curiosos al patrón de Daimler le hicieron reconocer que se trataba de un “concept” avanzado de SUV deportivo que se presentaría como novedad en China, durante el salón de Pekín, como así ha sido. Desde ese momento se dispararon todas las alarmas, hasta llegar a hablarse del nuevo MLC.

Con casi 5 m de largo (4,94 m) y 2,92 m de batalla, este Concept Coupé SUV se presenta sensual y atractivo, con su acabado metalizado en honor a las “flechas de plata” de los años 30 y 50, faros integrales de diodos y un afilado diseño cuya zaga apunta al elegante diseño de la trasera de los Clase S Coupé y que repetirán en mayor o menor medida los coupés Mercedes del futuro. Como buen “concept”, este “Sporty” SUV presenta numerosos rasgos que difícilmente veremos en el futuro coche de calle, como los intermitentes que lucen en forma direccional (marcando sentido), la imponente parrilla cromada central o las exageradas llantas de aleación de 22” (con neumáticos de 305/45 R22). Ya sus medidas son de por sí bastante imponentes (dos metros de ancho por 1,75 de alto para casi 5 de largo), pero en cualquier caso se corresponden con su vocación de coupé 4 puertas gran turismo de alta gama.
De su estilo hay dos rasgos bien marcados que veremos en el futuro MLC: la gran toma frontal inferior de aire, bajo la parrilla, que enlaza las laterales con una entrada horizontal más estrecha, bajo la que se insertan tres pequeñas “bocas” perfiladas que bien podrían alojar los sensores de radar para los múltiples servicios y funciones de su electrónica embarcada. Y en segundo lugar, la marcada caída del techo de la luneta posterior, muy inclinada, con un lateral con unas pequeñas lunas de custodia triangulares y unos grupos ópticos traseros (por diodos, por supuesto) a modo de banda horizontal continua de aleta a aleta, para rebajar su sensación de altura (y que recuerdan un tanto a la zaga del Porsche Cayenne).

Como SUV “top premium” este Concept Coupé lleva de serie suspensión neumática Airmatic (con altura variable al suelo, que en tierra puede superar los 20 cm, pero siempre constante según el modo elegido) y transmisión 4×4 con reparto automático de par (la 4Matic). Eso sí, estrena un nuevo cambio automático 9G-Tronic Plus, con 9 marchas (por fin una más que BMW) con 4 modos de transmisión (Confort, Piso deslizante, Sport, Sport+) más la específica de configuración individual a gusto del conductor. El motor (aunque como “concept” no sea totalmente representativo, ya que habrá más) es un V6 biturbo de tres litros y 24 válvulas, con 333 CV y 49 mkg de par, por inyección directa de gasolina con inyectores piezoeléctricos. Pero no se descarta un V8, ni mucho menos, especulándose incluso con una versión AMG (con el V8 63 de 530 CV) y otra híbrida (Blue Tec, con el 300 CDI más los eléctricos).
Pero no dejan de ser especulaciones; de momento es sólo un “concept” cuya posible comercialización (seguramente como Clase MLC) no llegará hasta el año que viene (aunque quizá se muestre este otoño, en el Salón de París, ya como modelo definitivo).
Por ahora sólo sabemos que se fabricará en Tuscaloosa, junto a los ML y GL, y que no está pensado para reemplazar al GLK (cuya continuidad se ha puesto en entredicho, aunque al parecer su futura generación, más grande y deportiva, está también contemplada) sino que se sitúa claramente por encima de él y como variante superdeportiva del ML. Más adelante, cuando se defina más su posible realización comercial, sabremos más detalles, en especial los relativos a peso y materiales, así como prestaciones y consumos.















