Gerardo Romero-Requejo M.
Necesaria una revisión preventiva
Las altas temperaturas incrementan el desgaste de los principales sistemas del vehículo. Revisar el coche y tener la ITV en vigor reduce el riesgo de sufrir averías en el coche en verano durante los desplazamientos vacacionales.
Las altas temperaturas del verano no solo afectan al bienestar de los conductores, también representan un importante desafío para el estado mecánico de los vehículos. Durante los meses de julio y agosto, cuando millones de personas se desplazan por carretera para disfrutar de sus vacaciones, el riesgo de sufrir una avería aumenta debido al esfuerzo adicional que soportan algunos de los componentes más importantes del automóvil.
Expertos en inspección técnica de vehículos (AECA-ITV) advierten de que el calor acelera el desgaste de elementos esenciales como los neumáticos, el sistema de frenos, la batería y el circuito de refrigeración del motor. Una revisión preventiva antes de iniciar un viaje puede marcar la diferencia entre unas vacaciones tranquilas y una incidencia en plena carretera.

Neumáticos: el calor multiplica los riesgos
Los neumáticos son uno de los elementos que más sufren durante una ola de calor. El aumento de la temperatura del asfalto incrementa la presión interna de las ruedas y acelera el envejecimiento del caucho, favoreciendo la aparición de deformaciones, grietas o incluso reventones si el neumático presenta desgaste previo.
Antes de emprender un desplazamiento largo conviene comprobar la presión cuando las ruedas están frías, revisar la profundidad del dibujo y asegurarse de que no existen daños visibles. Además, un desgaste irregular puede indicar problemas de alineación o suspensión que también deberían solucionarse antes del viaje.

La batería también se deteriora con las altas temperaturas
Aunque muchas personas relacionan los problemas de batería con el invierno, es con el calor intenso del verano cuando más sufren y también se reduce su rendimiento. Las temperaturas elevadas aceleran el deterioro de sus componentes internos y favorecen la evaporación del electrolito, reduciendo su vida útil.
En los vehículos actuales, donde numerosos sistemas electrónicos dependen de una alimentación estable, una batería en mal estado puede provocar desde dificultades para arrancar hasta fallos en distintos dispositivos del automóvil. Revisar su estado antes de salir de vacaciones ayuda a prevenir inesperadas averías en el coche en verano.

Frenos en condiciones: una prioridad para viajar seguros
El sistema de frenado soporta una carga de trabajo especialmente elevada durante los desplazamientos estivales, sobre todo cuando el vehículo circula completamente cargado, atraviesa puertos de montaña o remolca una caravana.
El calor puede disminuir la eficacia del líquido de frenos, provoca el peligroso «fading» y acelerar el desgaste de discos y pastillas. Por ello, es recomendable comprobar el nivel y estado del líquido, así como verificar que todos los componentes del sistema funcionan correctamente antes de recorrer largas distancias.

El sistema de refrigeración evita graves averías en el coche en verano
Uno de los problemas más frecuentes en verano es el sobrecalentamiento del motor. Cuando el circuito de refrigeración presenta fugas, un nivel insuficiente de refrigerante o componentes deteriorados, la temperatura del motor puede elevarse rápidamente y provocar una avería de gran coste.
Este riesgo es especialmente elevado en vehículos que permanecen varios meses sin utilizarse y solo se ponen en marcha durante las vacaciones. Revisar manguitos, radiador, termostato y nivel del líquido refrigerante resulta fundamental para garantizar un funcionamiento seguro.

Evitar la sobrecarga en el maletero, mejora la seguridad
Otro error habitual antes de comenzar las vacaciones consiste en llenar el maletero por encima de la capacidad recomendada. Un exceso de peso incrementa la distancia de frenado, afecta a la estabilidad del vehículo y exige un mayor esfuerzo a neumáticos, suspensión y frenos.
Distribuir correctamente el equipaje y respetar la carga máxima autorizada ayuda a mantener un comportamiento más seguro del automóvil, especialmente en maniobras de emergencia.

ITV en vigor: imprescindible antes de viajar
Durante el verano también aumenta el número de vehículos que circulan con la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) caducada. Mantener esta revisión al día no solo evita sanciones económicas (200€ o 500€, dependiendo del caso), sino que garantiza que los principales sistemas relacionados con la seguridad y las emisiones han sido verificados.
Además, la normativa permite realizar la inspección hasta un mes antes de la fecha de vencimiento sin perder días de validez en la siguiente ITV, por lo que no es necesario esperar al último momento.

Revisar el coche antes de viajar reduce el riesgo de averías
Las altas temperaturas, los trayectos largos y el incremento del tráfico convierten al verano en una de las épocas más exigentes para cualquier vehículo. Una sencilla revisión preventiva puede detectar pequeños problemas antes de que se transformen en averías costosas o situaciones de riesgo.
Comprobar neumáticos, frenos, batería, sistema de refrigeración y vigencia de la ITV son medidas sencillas que contribuyen a mejorar la seguridad vial y permiten afrontar los desplazamientos vacacionales con mayor tranquilidad. Preparar el vehículo con antelación sigue siendo la mejor forma de disfrutar del viaje sin sobresaltos, evitando averías en el coche en verano.
