JAVIER GETE
El consumo en los coches eléctricos se mide en kW/100 km
En realidad el gasto y consumo de los vehículos eléctricos se calcula de forma algo diferente a los vehículos térmicos actuales, aunque la base es la misma ya que se trata de expresar la energía consumida por la distancia que se recorre.
Es verdad que los usuarios de coches de combustión están ya muy acostumbrados a entender perfectamente lo que gastan sus coches mediante la expresión de la cantidad de litros consumidos (o necesarios) para desplazarse una distancia de 100 km (“X litros a los 100..”). Esta medida permite también con facilidad poder comparar los consumos de diversos modelos, pudiendo evaluar si un vehículo gasta mucho o poco.

Sin embargo, la irrupción de la electrificación de los vehículos está revolucionando tanto la mecánica y funcionalidad como los conceptos para entender la eficiencia y las formas de medida de los consumos y sus comparativas.
En los coches eléctricos la distancia de cálculo siguen siendo los 100 km, aunque los litros consumidos se sustituyen por la unidad de consumo energético empleada en la electromecánica que es el kilovatio- hora (kW/h).
Factores que influyen directamente en el consumo de los vehículos eléctricos
Para la mayoría de los usuarios el kW/h es una unidad de medida bien conocida ya que figura en las facturas habituales de la luz doméstica, siendo los kW la potencia contratada y los kW/h el consumo registrado en la instalación eléctrica a lo largo de un periodo de tiempo determinado.

Por supuesto en los vehículos eléctricos, el consumo es muy variable en función de múltiples factores, entre los que figuran la propia tecnología del fabricante, el peso del vehículo, la potencia de la batería, la aerodinámica, la orografía del terreno y, porque no, la forma de conducir de cada usuario.
Por supuesto, al igual que en los vehículos de combustión, lo eléctricos disponen de un baremo para poder evaluar un valor general de cuanto gastan.
Para ello hay que tener en cuenta la energía disponible en la batería en kW/h, que representa la cantidad de energía que la batería es capaz de aportar a la propulsión durante una hora.

Por supuesto, mejor autonomía a mayor capacidad de la batería
Un ejemplo muy didáctico seria:
- Motor eléctrico de 70 kW (equivalente a 94 CV)
- Batería de 70 kW/h de capacidad
- Consecuentemente este sistema podría entregar la electricidad necesaria para funcionar a pleno rendimiento durante una hora.
La analogía con los vehículos térmicos más clara es considerar que la capacidad de la batería equivale al tamaño del depósito de combustible, y sus kWh expresaría los litros disponibles en el depósito, siendo evidentemente que cuanto mayor es la capacidad de la batería, se obtendrá mayor autonomía (al igual que sucede con la gasolina en los vehículos térmicos).
De esta forma el consumo de los eléctricos de expresa en los kWh necesarios para recorrer 100 km, y como referencia en los modelos eléctricos más habituales el consumo homologado se mueve entre los 15 y los 25 kWh / 100 km.

Por supuesto es lógico conocer la autonomía teórica disponible de cada modelo, conociendo la capacidad de la batería y el consumo medio del motor, dividiendo dicha capacidad por el consumo medio del motor y multiplicando por 100. (ejemplo: batería de 58 kWh con un consumo de 15 kWh /100 km, autonomía = 58/15×100 = 386 km).
¿Cuánto cuesta llenar/recargar la batería?
Dar un dato preciso de cuanto puede costar recargar la batería de un vehículo eléctrico es complejo ya que las tarifas son muy diversas y oscilantes entre las diferentes compañías, dependiendo también del cargador utilizado, del momento del día en que se realice l carga y de las diferentes tarifas por franja horaria.
El cálculo es bastante simple ya que consiste en multiplicar la capacidad de la batería por el precio de la electricidad en el momento en que se recarga (Ejemplo: cargar al 100% una batería de 58 kW en una toma doméstica podría costar 58 x 0,184 €/kW = 10,70€).

Conociendo la autonomía del vehículo, con una simple regla de tres se puede deducir en el ejemplo que el coste medio de recorrer 100 km será 2,75€, que sigue siendo un precio muy inferior al coste de los derivados del petróleo a pesar del encarecimiento a que está sometida la electricidad actualmente, manteniéndose de momento por debajo de los 3 céntimos de euro por kilómetro recorrido.
A la hora de calcular el tiempo de amortización posible que se puede obtener con un vehículo eléctrico respecto a su comparable de motor térmico, además del precio del coche y el ahorro conseguible en consumos respecto a la gasolina o gasoil, es fundamental considerar también el coste del seguro comparativo y el valor del mantenimiento y postventa. Sin duda el valor real de amortización que se trata de un dato que sólo algunas marcas valoran de manera estratégica en la comercialización de vehículos electrificados.
