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Mini Paceman Concept

3 abril, 2011
J. C. BERGER

Este “concept” Paceman concebido bajo la grata denominación para BMW de SAC (Sports Activity Coupé) es un típico “crossover”, combinando el dinamismo de un pequeño coupé, con dos grandes puertas laterales, con el aire de un SUV “todo camino”. Con 4,11m de largo y 1,79 de ancho, sigue siendo un polivalente urbano, aunque ya se acerque más al formato de un compacto, pero es más bajo que el Countryman y su diseño musculoso le aleja de él, con un frontal distinto, más afilado, aunque dentro de la estética Mini.

Los faros llevan un fondo cromado en que se enmarcan, y aunque la parrilla viene a coincidir con la del Countryman, la parte inferior cambia, con una amplia toma horizontal de aire con los faros antiniebla en los extremos. Hay un guiño al Mini clásico de hace medio siglo, en la línea diagonal de empalme entre las aletas delanteras y las puertas, donde se insertan las luces de los intermitentes laterales junto a una pequeña salida de aire (en el Mini clásico había un perfil de unión de chapa que marcaba la soldadura de las aletas con la caja central). Aquí, en este “Paceman Concept” este perfil se ensancha prolongando visualmente los pilares del parabrisas hacia abajo, subrayando los marcados pasos de rueda. Unos pasos de rueda perfilados delante y detrás, que acogen unas exageradas llantas de 19 pulgadas (no olvidemos que por ahora se trata sólo de un “concept”) propias de un poderoso coche sport de mayor tamaño.

Un carácter sport que también destacan las dos salidas circulares de escape, talladas justo en el paragolpes y simétricamente por debajo de los pilotos traseros. El perfil del techo presenta un trazado horizontal y plano, que cae un poco en su línea por detrás, rebajando aún más la sensación de altura, sobre una estrecha luneta trasera, sobre un portón que por vez primera incorpora grupos ópticos horizontales que nacen de las aletas y lo “muerden” por los lados, recuperando un diseño de “orientación horizontal” en lugar de vertical, en palabras de Marcus Syring, responsable del diseño exterior de Mini. Sigue siendo un Mini actual, muy reconocible, pero más “masculino” y con un toque SUV que nos recuerda al nuevo Evoque de Land Rover, por su techo y su cintura alta en cuña. Habrá que ver cuánto de su diseño se mantiene en el futuro modelo de calle.

Por dentro destaca un cuadro de formas cóncavas sobre un salpicadero con grandes rejillas para las salidas de aireación. Remates en un vistoso colorido, asientos con el “center rail” del Countryman (el túnel central con consola desplazable), y unos llamativos asientos para 4 plazas que sí cumplen con el estilo ostentoso clásico en los “concept”, aunque con un acertado acolchado central de piel en cuadros “chester” que les dan un acogedor toque británico. Luego los respaldos arqueados, los contrastes entre los tapizados, etc, aportan la nota colorista y experimental que se espera de un “concept”.

La mecánica es el conocido motor 1.6 turbo de inyección directa que equipa al Cooper y Cooper S, aquí en su versión más potente (la de John Cooper Works), que con 211 CV y un par máximo de 26,5 mkg (que llegan a ser 28,6 con la función “overboost”) se basta para resaltar el carácter deportivo de este Mini. De todos modos no hay que engañarse, de llegar a la serie contará con toda la gama de motores de los demás Minis, diesel incluidos.

Y en cuanto a la tracción, lleva la misma del Countryman, o sea la All4 con diferencial central electromagnético que reparte el par a las cuatro ruedas, acoplado al eje trasero. Este sistema reparte el par de forma automática, trabajando normalmente al 50% entre ambos ejes, pero en casos extremos puede llegar a mandar atrás todo el par motriz (el 100%), algo no muy frecuente en los sistemas electrónicos de tracción total.

Con servodirección eléctrica, mismos frenos del Countryman (aunque con mayores discos delanteros, dadas las llantas del “concept”) y cambio manual de 6 marchas, este futuro “Countryman coupé” se desmarcará más que éste de su aire todo camino, al menos si lo juzgamos por su reducida altura libre al suelo. En todo caso, se trata de una interpretación muy realista del Mini coupé, con un toque diferente que quizá le haga más comercial que las recreaciones anteriores de esta idea. No es un coche para este año y ni siquiera para el próximo: en los planes de Mini su comercialización, de llevarse a cabo, no será para antes de 2013.

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