Con algo más de tres años a sus espaldas, el Mazda2 estrena una nueva imagen que le acerca al actual aire de familia de la marca. Realmente son pocos los cambios exteriores y que a simple vista pueden pasar desapercibidos, pero que en su conjunto le dan una imagen algo más deportiva. La toma de aire del paragolpes adopta un nuevo diseño musculado de cinco puntas junto con los nuevos marcos de los faros antinieblas, mientras que ahora la parrilla estrecha ligeramente las “alas” donde se asienta el logo de la marca (generalizado para todas las versiones).
Para completar la línea exterior se puede recurrir a un kit deportivo con faldones laterales y un alerón trasero (de serie en el acabado Sportive), junto con nuevos diseños de llantas de aleación y hasta 11 colores diferentes a elegir (dos de ellos nuevos). En el interior se emplean nuevas tapicerías más elegantes, pero es el salpicadero, con nuevas molduras en negro piano, el que recibe más modificaciones. Concretamente el cuadro de relojes adopta un nuevo fondo de color negro con la grafía en blanco y el contorno plateado, mientras que se emplean materiales más resistente en las superficies de la consola central de mayor uso, reemplazando las molduras plateadas de las salidas de aire laterales (se reflejaban en las ventanillas) por otras negras con embellecedores plateados. Por último, la guantera modifica su diseño cerrando por debajo del salpicadero.
En este renovado Mazda2, se ha querido mejorar el confort de los ocupantes suavizando el eje trasero con nuevos casquillos más blandos y componentes elásticos optimizados, realizando nuevas soldaduras a las escuadras de los pasos de rueda traseros (de nuevo diseño), para que esa ganancia en confort no suponga merma en la estabilidad.
En el apartado mecánico se actualizan todos los motores de la gama a la normativa anticontaminación Euro 5, lo que ha supuesto algunas disminuciones en consumos, mientras que la variante de 86 CV deja de comercializarse.
En gasolina, el 1.3 de 75 CV lo ha hecho en 0,3 litros, pasando ahora su consumo mixto a 5,1 lit/100 km (119 gr/km de CO2), mientras que el 1.5 de 102 CV lo hace en 0,1 litros (5,8 lit/100 km). Este motor también está disponible con caja automática de 4 velocidades, con un consumo ajustado de 6,3 lit/100 km.
El único motor diesel de la gama 1.6 CRTD se ha retocado y gana 5 CV, mejorando su rango de entrega de par máximo (20,9 mkg entre 1.750 y 3.000 rpm).
Esto ha sido posible gracias al empleo de una culata de 8 válvulas (antes 16V), un nuevo compresor del turbo, nuevos inyectores solenoides, y a la reducción de su relación de compresión (16 a 1). Aunque el consumo mixto sigue en unos austeros 4,2 lit/100 km, las emisiones se han visto reducidas a 110 gr/km.
A la venta desde el mes de febrero de este año, el rango de precios oscila entre los 12.950 € del 1.3 Active de 3 puertas y los 17.200 € del 1.6 CRTD Sportive de 5 puertas.
