Cada marca recurre a etiquetar bajo un adjetivo especial sus versiones ultraecológicas: Blue Efficiency para BMW, Blue Motion para VW, Blue Dynamic en Mercedes, Ecomotive en Seat… En realidad todos entran en el capítulo de versiones “verdes” (o “azules”) que la propia Volkswagen inauguró hace 12 años con su Lupo 3 litros (por su consumo a los 100 km, no por su cilindrada), aquel TDI tricilíndrico de 61 CV con su motor de 1.200 cc, con turbo e inyección directa por bomba/ inyector. Un cochecito todavía algo rústico con sus vibraciones y ruido, discutible confort, frenada poco estable, etc.
Un Golf normal.- Hoy estos coches son ya otra cosa. Algunos sacrifican en exceso sus prestaciones y respuesta dinámica, pero afortunadamente este Golf 1.6 TDI BlueMotion no es tan radical. Homologa 3,8 litros de gasóleo cada 100 km, y su comportamiento no difiere tanto de la versión normal del Golf con este mismo motor de 105 CV. Nada por fuera le identifica como “verde” (salvo la leyenda Blue-Motion en el portón trasero), y por dentro tiene la misma capacidad y buena calidad de materiales que el resto de sus hermanos, con su misma habitabilidad y maletero.
Su comportamiento dinámico tampoco desmerece de el del resto de los Golf, tanto en ciudad como en carretera. Buena calidad de rodadura y excelente estabilidad, incluso mejorada con la rebaja de altura de suspensión (que mejora su pisada al tiempo que reduce su resistencia aerodinámica).
Los neumáticos son normales (unos Goodyear Excellence, en medida 195/65 R15), lo mismo que los frenos (con discos ventilados de 280 mm delante y macizos de 255 detrás) que quizá fueran algo más eficaces con discos mayores, pero que cumplen para el peso del coche (tonelada y cuarto) con un tacto muy progresivo al pedal. La dirección (eso sí, electrohidráulica) mantiene su precisión ejemplar, aunque el diámetro de giro (casi 11 metros) es un poco excesivo para un coche de neumáticos no muy anchos, 4,2 m de largo y menos de 2,6 de batalla.
El cambio de 5 marchas y desarrollos alargados obliga a cambiar el “chip” al conducirlo, ya que tenemos una 5ª con casi 55 km/h x 1.000 rpm (y más de 42 en 4ª). No encontraremos la fuerza en baja de un 1.9 TDI de los de antes, pero tampoco la respuesta linfática del Polo 75 CV Bluemotion. Pese a su menor cilindrada y desarrollos superlargos, su centralita ha sido reprogramada para responder a bajo régimen, con agradables transiciones y suficiente empuje a menos de 2.000 rpm.
Mecánica agradable.- El motor 1.6 TDI de 105 CV con filtro de partículas nos ha sorprendido gratamente. Comparado con el anterior 1.9 TDI con inyección directa PDE (por bomba/inyector) de igual potencia, resulta mucho más suave y silencioso, tanto gracias a la inyección “common rail” como al menor régimen general de giro. Menos ruido y menos vibraciones, aunque sin la excepcional “patada” a bajo régimen de aquél. Aún así, este 1.598 cc (son 300 cc menos, que no es grano de anís) se defiende bien desde el ralentí, para empezar a tirar con fuerza a partir de 1.400/1.500 rpm, lo que le permite poder tirar de un desarrollo en 5ª de 54,84 km/h x 1.000 rpm, ciertamente largo, pero suficiente para rodar a 80 km/h a 1.500 rpm sin tirones ni protestas, o alcanzar los 190 km/h de velocidad máxima oficial a 3.500 rpm, mil menos que el régimen de potencia máxima (4.400 rpm, muy alto para un motor “verde”) y mil más del techo del par máximo (25,5 mkg). Aunque lo lógico sea alcanzar esos 190 km/h en 4ª a 4.500 rpm, que es casi su régimen de potencia máxima (tan sólo 100 rpm más).
Consumos increíbles.- Pero tal y como está puede rodar en 5ª a cruceros legales (de 90 a 130 km/h) entre 1.700 y 2.400 rpm, garantía de consumos realmente bajos, sin tirones ni protestas, y con una capacidad de recuperación aceptable (en 5ª tarda 22 segundos en hacer los 400 m, y 41,5 en el km, bajando en 4ª a 21,3 segundos para el primer registro y 37,4 en el segundo).
No es una “reprise” brillante, pero tampoco decepcionante. En lo que sí destaca es en aceleración; menos de 11 segundos (10,7) en el 0-100 km/h y 32,6 en el km desde parado (tiene también su truco: como el motor se estira hasta las 5.000 rpm, se llega a los 100 km/h en dos cambios, sin llegar a hacer los cinco antes del km).
La principal ventaja de esta versión está, lógicamente, en su consumo. Con sólo 3,8 lts/100 km homologados en el promedio combinado (curiosamente, el mismo consumo de nuestra media turística a 90/100 km/h) y 99 grs/km de CO2 (muy por debajo del límite de 120 que libera del impuesto de matriculación). En autovía a 120/130 km/h se ha quedado en poco más de 5 y lo más increíble, en ciudad no ha llegado a 5 y medio, consumos obtenidos sin practicar una conducción especialmente cuidadosa y sin sacrificar el confort. Entre el “stop & start” y sus mínimos rozamientos internos (así como de generación eléctrica) se logra este pequeño milagro de consumo urbano…
Precio competitivo.- Finalmente por 21.000 euros podemos hablar de un precio algo alto, pero abordable para un turismo compacto de prestaciones normales con un equipamiento comparable al resto de la gama Golf. ABS, ESP+TCS, BAS… y además airbags frontales, laterales y de cortina (y también el de rodillas para el conductor), faros antiniebla (con función de luz direccional), llantas de aleación (6,5 x 15”), deflector de techo, ordenador de a bordo con minipantalla multifunción, apoyacabezas activos, sistema “Stop & Start” (desconectable), recuperación dinámica de energía, etc… Todo por 3,5 millones de nuestras viejas pesetas, quizá un poco elevado, pero sin duda competitivo para un turismo “verde” con consumos increíblemente bajos.



























