El último Yaris va a registrar una de las mayores llamadas a revisión en la historia de la marca nipona: nada menos que 1.380.000 unidades afectadas (toda la producción de casi dos años: de junio de 2.005 a abril de 2007) en una operación que le va a costar a Toyota no menos de 50 millones de euros… Se trata de una cuestión de seguridad, con tres casos de incendio ya constatados en todo el mundo, por lo que hay que reemplazar y separar el aislante acústico de los bajos de los montantes centrales de la carrocería, que queda muy cerca de los pretensores pirotécnicos de los cinturones de seguridad. En caso de accidente, tras la actuación de éstos el aislante puede inflamarse, originando un incendio. En previsión de nuevos casos y las consiguientes reclamaciones judiciales, Toyota ha optado por efectuar una llamada a gran escala (de duración ilimitada) a todos los propietarios, que deberán concertar cita en el taller oficial para separar el citado aislante. Ya tiene la red tarea para 2009… (sólo en Europa hay casi 400.000 unidades afectadas).
