Original y versátil —no se parece en nada a sus posibles competidores— el Roomster resulta ideal para familias dinámicas, gracias a su bien resuelto interior para crear una sensación muy agradable de espacio y hacerlo un vehículo práctico. Externamente se sale de lo corriente, parece responder a la simbiosis de dos formas de entender el automóvil, la mitad delantera pertenece a un turismo bastante agresivo, muy parecido al nuevo Fabia y, la otra mitad a un monovolúmen. Visto de frente mantiene la imagen de marca, con sus grandes faros halógenos de cristal transparente y su amplio paragolpes integrado en la carrocería con tres tomas de aire en la parte inferior y los faros antiniebla en sus extremos.


