El hermano checo del Seat Ateca
Skoda anuncia ya el relevo del Yeti, un SUV ya no tan compacto que lo reemplazará con ventaja, ya que como su hermano mayor el Kodiaq –y a diferencia del Seat Ateca, con el que comparte plataforma- el Karoq podrá ofrecer también 7 plazas.
El nombre de Karoq, tan arbitrario como el de Kodiaq, parece ser el de una lengua hablada por una tribu del Ártico. En realidad se ha elegido para mantener el parecido fonético con el nombre de su hermano mayor (tal parece que todos los SUV de Skoda empezarán su nombre por K), y también forzado porque por ahora el Yeti se seguirá fabricando, y lógicamente no podía llamarse igual.
Karoq y Yeti convivirán durante unos meses en las cadenas de montaje de la planta checa de Mlàda Boleslav, de donde también sale el Seat Ateca. Porque el Karoq es esencialmente un Seat Ateca con el morro del Kodiaq y otros cambios menores en su diseño externo, pese a que cuesta advertirlos bajo el camuflaje que presenta el coche que ha mostrado la marca.
Mide 4,38 m de largo por 1,84 de ancho y 1,61 de alto (es algo más largo que el Ateca por sus parachoques más prominentes, ya que mantiene su misma batalla de 2,63 metros (en la versión 4×4, la de tracción delantera sube 1 cm, hasta 2,64 m), suficiente para permitirle hasta casi 7 cm de espacio mínimo libre para piernas en las plazas traseras, pero porque el Karoq dispone de la posibilidad de montar una banqueta trasera deslizante como en el Kodiaq (de la que carece el Ateca) lo que permite ampliar el volumen del maletero, si se adelanta el asiento, hasta los 588 litros, con una capacidad mínima de 479. Esta banqueta trasera que Skoda llama Vario Flex además de abatible es extraíble (se puede sacar del coche) para alcanzar una capacidad total con 2 plazas de hasta 1.810 litros.
Además de sus posibles 7 plazas, este Skoda Karoq trae otras novedades, como el cuadro digital de instrumentación (por vez primera en Skoda), la apertura manos libres del portón trasero o el motor 1.5 TSI Evo con 150 CV . El diseño interior se inspira en el del Kodiaq, y como éste goza de una conectividad total (en entornos Apple Car Play y Android Auto) ofreciendo además la posibilidad de contar con cargador inalámbrico de móviles, y dos tipos de navegador, contando también con el servicio de llamada de emergencia.
Este nuevo SUV checo podrá contar además con el chasis activo DCC, que dispondrá de cinco programas de conducción (Normal, Sport, Eco, Individual y Snow) y uno “Off road” específico para la conducción en tierra. Y como último en llegar, el Karoq se beneficiará de las últimas ayudas a la conducción de Skoda, como el aparcamiento automático, los faros de diodos, el asistente para circulación en atascos y el Front Assist con detección de peatones.
Motores modernos con bajos consumos.- La mayoría son los mismos que se ofrecen en el Seat Ateca; en la gama de motores de gasolina, el Skoda Karoq contará con dos opciones, empezando por el tricilíndrico 1.0 TSI de 115 CV y tres cilindros, al igual que en el Ateca, como versión de acceso. Luego tenemos como gran novedad el nuevo 1.5 TSI Evo de 150 CV (primer Skoda en montarlo), disponibles en varios modelos de Audi y VW (pero no en Seat) en sustitución del antiguo 1.4 TSI. Este motor, ya con 4 cilindros, viene de serie con la desactivación automática de cilindros (COD) y turbo de geometría variable, y marca un nuevo nivel de respuesta a bajo y medio régimen en relación al reemplazado 1.4 TSI.
En diesel, el nuevo Karoq se ofrece con el 1.6 TDI de 115 CV y el 2.0 TDI desdoblado en dos potencias, 150 y 190 CV, esta última sólo con tracción 4×4 y cambio DSG de 7 marchas. El resto de la gama se ofrece en versiones 4×2 con tracción delantera y 4×4 con tracción total, con cambio manual de 6 relaciones o el DSG de 7. De momento no hay fecha de lanzamiento comercial, pero todo parece indicar que llegará al mercado en el próximo otoño, conviviendo con el Yeti al menos hasta el verano de 2018.




















