Compás de espera

Primero se dijo que Renault rompía su compromiso de producción industrial del futuro Alpine con Caterham, por problemas financieros de esta última, luego que tras una encuesta entre clientes muy exclusivos de Renault, la acogida del proyecto inicial (el “concept” A110-50, a su vez basado en otro “concept”, el Dézir) registró múltiples críticas, obligando a la marca del rombo a su revisión. Finalmente, Renault afirma que seguirá adelante con su proyecto para la planta de Dieppe (la más pequeña y exclusiva del grupo) y mantiene la fecha de mediados de 2016 como la de su lanzamiento comercial. La “joint venture” francobritánica se mantiene (la Societé des Automobiles Alpine Caterham) al 50/50, pero Renault no confirma que el producto final vaya a ser conjunto… Renault sigue suministrando motores de Fórmula 1 a Caterham (lo mismo que a Red Bull y Lotus) pero la entrega podría interrumpirse si no se cumplen los acuerdos financieros. Caterham tiene problemas económicos y sus pobres resultados en la F1 (no logró ni un punto en 2013) no van ayudarla a salir de ellos. En círculos de la F1 se da por sentado que esta temporada no estará presente (su dueño ha dicho que abandona) lo que elimina el único aspecto de interés para Renault, que podría utilizar a Nissan o buscar otro socio para el proyecto Alpine. En definitiva, que el parto se complica.

























