Gerardo Romero-Requejo M.
Menos volumen, más exclusividad y una nueva ofensiva de deportivos
La estrategia de Porsche 2035 redefine el futuro de la marca con menos dependencia del volumen, más modelos de alto margen, nuevas tecnologías y una profunda reducción de costes que le aseguran una rentabilidad del 15%.
De la mano de Michael Leiters, Presidente de la Junta Directiva de Porsche AG, la compañía ha presentado este 7 de octubre en el marco de su Capital Markets Day, su nueva hoja de ruta hasta 2035 con un objetivo tan ambicioso como revelador: vender menos unidades, pero obtener más valor de cada automóvil.

Bajo la denominación Sportwagenschmiede ’35, el fabricante alemán pretende recuperar la rentabilidad perdida mediante una combinación de exclusividad, nuevos productos, disciplina financiera y una organización más ligera.
Este cambio de rumbo llega después de un periodo especialmente complicado. Durante el primer semestre de 2026, Porsche entregó 122.306 vehículos, un 16,5% menos que un año antes, aunque logró elevar su beneficio operativo hasta 1.350 millones de euros. La compañía también mejoró su margen de flujo de caja neto automotriz hasta el 6,7%.
Hay que recordar que la mayor rentabilidad histórica que obtuvo Porsche, medida como margen operativo sobre las ventas, fue del 18,0%, alcanzada en el ejercicio fiscal 2022.

Porsche estrategia 2035: el valor frente al volumen
La expresión que resume la nueva estrategia es “Value over Volume”. Porsche quiere reforzar su posición entre el automóvil premium deportivo y el lujo, incrementando el precio medio de sus modelos superiores y ampliando las posibilidades de personalización.
El programa Sonderwunsch será una de las herramientas para lograrlo. La marca prevé multiplicar por seis sus ventas asociadas a este negocio de vehículos altamente personalizados, mientras que la oferta de opciones deberá contribuir a elevar sustancialmente los ingresos por automóvil.

La ofensiva también afecta a Manthey, especialista en competición y prestaciones vinculado a Porsche. La compañía elevará su participación hasta el 67%, integrando bajo el concepto Home of Sports Cars las actividades relacionadas con rendimiento, exclusividad y herencia.
Nuevos Porsche: más deportivos y segmentos de mayor margen
La estrategia contempla una importante renovación de la gama. Porsche reducirá aproximadamente un 20% sus variantes para simplificar el catálogo, al tiempo que busca incrementar el peso de los segmentos D y E, donde los márgenes son superiores.

Entre las novedades destaca especialmente el desarrollo de una plataforma para un superdeportivo de motor central, el Mission S, derivado directamente del prototipo eléctrico Porsche Mission X presentado en 2023 y situado por encima del 911. La marca también estudia un SUV por encima del Cayenne, mientras prepara nuevas versiones especialmente emocionales del 911, como el Porsche GT3 Bergsport.
La electrificación, sin embargo, no desaparece. Los futuros 718 Boxster y Cayman serán eléctricos y están previstos para 2028. Ese mismo año llegará además un SUV del segmento B con motores de combustión e híbridos enchufables, que convivirá con el Macan eléctrico. Porsche mantiene así una estrategia de propulsión múltiple, combinando eléctricos, híbridos enchufables y motores de combustión.

Recorte de costes y empleo hasta 2035
La transformación también tendrá una dimensión laboral. Porsche prevé reducir su plantilla mediante jubilaciones, bajas voluntarias y otros mecanismos, dentro de un proceso que puede alcanzar 9.000 puestos de trabajo hasta 2035. El acuerdo laboral firmado en julio contempla, al mismo tiempo, protección del empleo y de las instalaciones de Zuffenhausen y Weissach hasta ese año, además de inversiones acumuladas de 2.100 millones de euros.
La compañía quiere reducir costes de desarrollo, producción, ventas y materiales, además de simplificar su estructura directiva. El objetivo es situar el punto de equilibrio por debajo de las 200.000 unidades anuales, una cifra coherente con la nueva prioridad: depender menos de las entregas para generar beneficios.

Porsche estrategia 2035: la meta de margen del 15%
El objetivo financiero a largo plazo es alcanzar un 15% de rentabilidad operativa sobre ventas y un margen de flujo de caja neto automotriz del 12%. A medio plazo, Porsche aspira a un margen operativo de entre el 10% y el 15%.
La magnitud del desafío queda clara al comparar esa meta con la situación actual: Porsche cerró 2025 con una rentabilidad operativa sobre ventas de apenas el 1,1%.
En paralelo, la estrategia incorpora una mayor utilización de tecnologías digitales e inteligencia artificial para agilizar procesos, mejorar la toma de decisiones y elevar la eficiencia en toda la cadena de valor.

La Porsche de 2035 será, por tanto, una compañía potencialmente más pequeña en volumen, pero mucho más concentrada en deportivos, lujo, personalización y modelos de elevado margen.
La cuestión decisiva será si esta apuesta permite recuperar la rentabilidad sin diluir el atractivo de una marca que afronta simultáneamente la transformación eléctrica, la presión competitiva china y la debilidad de mercados clave como China y Estados Unidos.
