Nuevo Mercedes SL presentado en diciembre

11 febrero, 2012
G. ROMERO-REQUEJO

Mercedes presentó en diciembre su nuevo SL, aunque su llegada al mercado no tendrá lugar hasta la próxima primavera. Hecho por primera vez casi íntegramente en aluminio, su carrocería básica pesa 110 kg menos que la de su antecesor, incorporando como novedades exclusivas un equipo de sonido Frontbass único en el mundo, además de un sistema limpia y lavaparabrisas adaptativo (Magic Vision) que proyecta el agua necesaria directamente por delante de la escobilla limpiaparabrisas, según su sentido de barrido.

Además, su techo rígido retráctil hereda las tres variantes que ya ofrece el SLK, o sea rígido normal pintado, de vidrio, y de vidrio oscurecible a voluntad (Magic Sky). El bastidor de este techo (en sus tres variantes) es ahora de magnesio, lo que reduce en 6 kg su peso. Y otra novedad heredada de los últimos Mercedes, es la apertura “manos libres” de maletero, a base de pasar el pie por debajo del paragolpes trasero (siempre que se lleve la llave consigo). Hay que precisar que en el caso de Mercedes, este sistema no sólo sirve para abrir la tapa del maletero, sino también para cerrarlo.

Pero lo más interesante es que esta vez el SL montado en la planta de Bremen honra sus siglas de “sport” y “light” con una reducción de peso que baja en 125 kg el total del SL 500 y hasta en 140 kg el del SL 350 (que ya llevaba capó y puertas de aluminio), siendo la primera vez que Mercedes produce en gran serie una carrocería básica toda de aluminio, que emplea también aluminio reciclado al 100% (e incluso con elementos en magnesio, como el panel posterior).

La estructura de aluminio supera la de acero en términos de rigidez, seguridad y confort, con sus distintos componentes diseñados según su uso (fundición simple, fundición al vacío, estampado o perfiles extrusionados de grueso diferenciado). Este proceso da lugar a una carrocería básica con un 20% más de rigidez a la torsión (19.400 Nm/grado, record absoluto) en comparación con la anterior, que ya tenía un comportamiento sobresaliente. Además, y como el aluminio es mejor transmisor del sonido que el acero, Mercedes ha insonorizado especialmente este SL hasta lograr mínimos históricos, aplicando una protección anticorrosión distinta (al ser la mayoría del bastidor de aluminio), con el uso de zinc y níquel en las soldaduras.

La suspensión dispone de reglaje semiactivo de amortiguadores de serie, y en opción el sistema ABC (Active Body Control) con regulación automática de dureza de amortiguación. La dirección, de asistencia eléctrica, es variable según la velocidad y no sólo en su asistencia sino también en su desmultiplicación (que varía con el ángulo de giro del volante) mejorando tanto la estabilidad direccional a alta velocidad como la facilidad de maniobra. En cuanto a motores, de momento el SL llega con dos sólo en gasolina, en configuración BlueDirect: el 6 cilindros en V de 3,5 litros de cubicaje del SL 350 (3.499 cc) que ahora da 10 CV menos (306 CV) y 37,7 mkg de par, y el nuevo 8 cilindros en V de 4.663 cc (SL 500) que ahora sube de 388 a 435 CV (+12%), pese a bajar de cilindrada frente al anterior V8 5.5 de 5.461 cc, aumentando su par de 54 mkg a nada menos que 71,4 mkg (casi un tercio más).

Hay que destacar que el SL 350 rebaja su consumo a 6,8 lts/100 km en el promedio combinado (-30%), gracias tanto a la inyección directa como la rebaja de peso del coche, mientras que el SL 500 rebaja su consumo combinado en un 22%. Pese a ello, estos motores BlueDirect mejoran las prestaciones de sus antecesores, acelerando el SL 350 de 0 a 100 km/h en 5,9 segundos (3 décimas menos que antes) y el SL 500 en 4,6 segundos (8 décimas menos).

Frente a su antecesor, el nuevo SL tiene más aristas y mantiene su morro largo y techo bajo, creciendo 5 cm de largo y casi 6 de ancho, ganando espacio en el habitáculo (4 cm más de ancho interior a la altura de hombros y 3 al nivel de codos). Salpicadero y revestimientos mantienen el estilo conocido, con abundantes insertos en madera y aluminio (con tres tipos de madera a elegir y dos tonos de aluminio). Los faros son más oblicuos que antes, y montan de serie el ILS (alumbrado inteligente con 5 funciones diferentes, según tipo de conducción y de condiciones metereológicas). Pero en lo que pone el acento la marca es en sus dos novedades más originales: el limpiaparabrisas Magic Vision Control y el sistema de sonido hi-fi Frontbass, ambos concebidos bajo las especiales exigencias de su funcionamiento tanto a techo abierto como cerrado.
El Magic Vision limpia el cristal sin las estrías de agua que provocan los lavaparabrisas convencionales y que limitan momentáneamente la visibilidad del conductor (sobre todo de noche o con el sol en posición baja). La novedad estriba en la difusión del agua mediante un sistema de tubos flexibles que la conducen a la escobilla, flanqueada por dos conductos con finísimos orificios de salida. El agua sale así donde se necesita: justo delante de la falda de la escobilla, en el lado correspondiente al sentido de barrido del brazo, con los orificios de salida repartidos a lo largo de toda la escobilla.

El sistema cuenta con tres progra mas de limpieza: verano, invier no y «aire libre», (porque en verano hace falta menos agua para eliminar el polvo que en invierno).
Pero el sistema no sólo tiene en cuenta las estaciones del año, sino que también se adapta a las condiciones ambientales (temperatura exterior, velocidad del vehículo). Si en verano el parabrisas está muy sucio, el sistema lo detecta y aplica automáticamente más agua al cristal.
Pero la función más interesante de este nuevo lavaparabrisas es la de “aire libre” (open air). A techo abierto, el sistema reduce la cantidad de agua, transportándola hasta la falda de la escobilla durante el movimiento descendente de la misma, impidiendo así que el agua pulverizada llegue al habitáculo, aunque se circule a gran velocidad.
Otro detalle singular de este sistema (esta vez opcional) es el de su calefacción integral, primicia mundial de Mercedes. Este equipo consta de un depósito de agua calentada por el calor residual del líquido refrigerante, con calefacción eléctrica para los conductos y, lo más novedoso, escobilla limpiaparabrisas calefactada, que impide que en invierno se adhiera la nieve. Cada lámina flexible (dos por escobilla) lleva una resistencia térmica (35 W) que calienta el «spoiler» y la falda de la escobilla, impidiendo que la nieve y el hielo se congelen y se peguen a su superficie.

Esta calefacción actúa en función del tiempo de conexión y la temperatura exterior: hasta los 20 grados bajo cero no utiliza su potencia máxima total (270W), y entre +5 °C y -20 °C trabaja en modo ahorro de energía, consumiendo la justa para descongelar y mantener en uso el limpiaparabrisas. Por último, el equipo de sonido Frontbass ha sido concebido para lograr la máxima calidad de sonido incluso descapotado. Lo habitual en un descapotable es que el sonido se disipe con el viento de marcha, y los ocupantes tengan que resignarse a una sonoridad difusa o bien cerrar el techo. En el nuevo SL estos altavoces están dispuestos a los pies de conductor y acompañante, ubicación antes imposible. Van montados a izquierda y derecha en el espacio reposapiés, alojados en una abertura frontal, mientras que los huecos de los largueros situados por detrás hacen de caja de resonancia. Como son estructuras portantes muy rígidas, los tonos graves son precisos y sin distorsión.

Al no ser necesarios los altavoces de graves en las puertas, se eliminan las vibraciones resultantes de esa disposición. Por otra parte, se han dispuesto los altavoces de semigraves y agudos en las puertas, salpicadero y en la parte trasera muy cerca de la línea de cintura. El sistema Frontbass (equi pado de serie) brinda un sonido claro, envolvente y sugerente, de modo que la potencia sonora se concentra en los ocupantes molestando menos a las personas circundantes que con un equipo de sonido convencional. Por otra parte, el amplificador controla los altavoces de forma variable teniendo en cuenta si se rueda a techo abierto o cerrado a fin de ofrecer siempre la máxima calidad de sonido.

El Frontbass forma parte del equi pamiento de serie de todas las versiones del nuevo Mercedes SL, combinado en su versión básica con un amplificador de 4x25W integrado en la unidad central Comand, dos altavoces Frontbass (217 mm), otros dos de dos vías para agudos y semigraves en las puertas y otros dos traseros de semigraves. Luego, en opción hay dos niveles aún más exigentes para melómanos: un equipo «surround» Harman Kardon Logic 7 combinado con el Frontbass, con amplificador de 600W y procesador digital (DSP) para diez canales, con los dos altavoces Frontbass más otros 6 de dos vías. Y finalmente, como el no va más en sonido, un equipo Bang & Olufsen, con dos amplificadores de 940W que controlan a través del procesador digital integrado otros 12 altavoces de alta fidelidad.
Como corresponde a un roadster de superlujo como éste (su precio mínimo no bajará de los 100.000 euros, y el máximo rozará los 200.000) e incorporará también de serie elementos como el sistema de alerta por cansancio (Attention Assist) y el freno inteligente (Adaptive Brake) con regulación conjunta integrada de ABS, ESP, ASR, GMR, etc. Pero el freno Pre-Safe con frenada automática ante la detección de un obstáculo es opcional, como el control de crucero Tempomat con regulación automática de distancia (Distronic Plus), y la ayuda activa al aparcamiento (con maniobra automática del estacionamiento del coche).

Versiones del modelo: 'Sl'

Mercedes
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Tno. 91 484 60 00
Garantía: 2 años sin límit