Gerardo Romero-Requejo M.
Desafía los límites de la deportividad
El Mercedes-AMG GT SUV representa un paso significativo en la evolución de los deportivos eléctricos de altas prestaciones, sumando un nuevo protagonista que apuesta por un formato más amplio y práctico.
La firma de Affalterbach estrena su primer SUV de gran tamaño, nada menos que 5,08 m de largo, 2 m de ancho y 1,65 m de alto, desarrollado íntegramente desde cero. Con hasta tres motores eléctricos, combina prestaciones de superdeportivo, tecnología de competición y versatilidad familiar, con el punto de mira puesto en superdeportivos eléctricos de la talla del Lotus Eletre R (918 CV) o el Porsche Cayenne Turbo (1.156 CV).

Inspirado en los deportivos GT de la marca
El diseño del Mercedes-AMG GT SUV combina la musculatura característica de los grandes todocaminos con una silueta baja y estilizada inspirada en los deportivos GT de la marca, como el nuevo Mercedes-AMG GT 4 puertas Coupé, con el que comparte la nueva plataforma de altas prestaciones AMG.EA.
El frontal prominente, la amplia parrilla con barras iluminadas específica de AMG, los hombros marcados y las vías anchas refuerzan su presencia visual, mientras que la línea descendente del techo y los voladizos cortos aportan dinamismo al conjunto.

Integra faros con firma luminosa en forma de estrella, los seis pilotos traseros circulares de inspiración turbina sobre un fondo oscurecido y las ventanillas laterales sin marco, acentuando su identidad deportiva.
La aerodinámica (Cd 0,27) también desempeña un papel funcional, con un alerón trasero activo AEROKINETICS (a partir de 150 km/h adapta su posición para incrementar la carga) y un sistema de lamas en el paragolpes delantero que regulan el flujo de aire según las necesidades de refrigeración y estabilidad.

Interior deportivo, pero con concesiones al confort
El habitáculo traslada el enfoque de los modelos GT a un SUV de gran tamaño, con 3,04 m de distancia entre ejes. Posee una posición de conducción baja e integrada y un salpicadero orientado hacia el conductor, el mismo del Mercedes-AMG GT 4 puertas Coupé.
Homologado para cinco ocupantes, el modelo incluye un maletero de 607 litros (VDA), alcanzando 1.740 litros con los respaldos traseros abatidos, a los que se suman otros 78 litros más (VDA) del maletero delantero o «frunk» en cualquiera de sus variantes.

La pantalla multimedia central de 14″ se orienta hacia este último, acompañada de un cuadro de instrumentos digital de 10,2″ y a las que se une una pantalla opcional de 14″ para el acompañante, conformando el núcleo de un puesto de conducción tecnológico, flanqueado por dos dimensionadas salidas de aire de tipo turbina.
El sistema operativo MB.OS integra la nueva generación de MBUX y funciones de inteligencia artificial vinculadas a ChatGPT, Microsoft Bing y Google Gemini. Igualmente, se incluyen aplicaciones AMG PERFORMANCE MENU y AMG TRACK PACE, permitiendo consultar parámetros del vehículo y registrar datos de conducción en circuito.

Mientras, la ergonómica consola central concentra los mandos destinados a personalizar la respuesta dinámica, y en los AMG GT 63 y 55 SUV, ubica la AMG RACE ENGINEER Control Unit, con tres mandos giratorios para ajustar individualmente la respuesta, el comportamiento en curva y el deslizamiento. Desde su volante AMG Performance achatado y con inserciones en fibra de carbono y ante, se accede a las funciones de conducción y a la recuperación variable de energía mediante las levas.
Pese a la caída deportiva del techo, Mercedes-AMG promete un espacio generoso para los tres ocupantes traseros, que se benefician de un suelo prácticamente plano y climatización independiente. Los asientos delanteros cuentan con un elevado confort para viajes largos y sujeción lateral extra en los asientos AMG Performance con reposacabezas integrados.

El techo panorámico SKY CONTROL, capaz de alternar entre transparencia y opacidad, junto con la iluminación ambiental configurable y las amplias opciones de personalización MANUFAKTUR, completa una propuesta que busca equilibrar exclusividad, funcionalidad y carácter deportivo.
Mercedes-AMG GT SUV: hasta 1.169 CV y aceleración de superdeportivo
La gama estará compuesta por tres versiones: GT 53, GT 55 y GT 63. Mientras que el GT 53 emplea dos motores síncronos, uno por eje, con una potencia conjunta de 400 kW/544 CV (800 Nm) y conexión del eje delantero cuando es necesario, los GT 55 y GT 63 recurren a tres motores eléctricos de flujo axial: dos en el eje trasero y uno en el delantero.

Con ellos suben las potencias hasta 600 kW/816 CV (1.860 Nm) y 860 kW/1.169 CV (2.000 Nm), respectivamente. Esta configuración permite combinar una elevada entrega de potencia con una gestión variable tanto de la tracción integral como de la fuerza de propulsión entre las ruedas traseras, denominada AMG Performance 4MATIC+.
Las cifras anunciadas sitúan al GT 63 entre los SUV eléctricos más radicales del mercado: acelera de 0 a 100 km/h en apenas 2,5 segundos y puede alcanzar los 270 km/h con el paquete opcional Driver’s Package que deslimita la velocidad máxima de 250 km/h. Las variantes inferiores tampoco van cortas en prestaciones, con 3.8 y 2,8 segundos en aceleración y velocidades punta de 250 y 270 km/h (con el Driver’s Package) en los GT 53 y GT 55 respectivamente.

Como modelo de altas prestaciones, el Mercedes-AMG GT SUV permite modificar al gusto (modo «Individual») parámetros como la respuesta de la dirección, el motor, las suspensiones y hasta el sonido. Si bien, ofrece hasta seis modos de conducción AMG DYNAMIC SELECT: «Comfort», «Sport», «AMGFORCE Sport+», «RACE», «Slippery» y «Eco» ofreciendo una amplia gama de características de conducción, desde cómodas y eficientes hasta muy dinámicas y altamente sensoriales.
Batería de 800 voltios y carga ultrarrápida de hasta 710 kW
Uno de los argumentos tecnológicos más relevantes del nuevo Mercedes-AMG GT SUV eléctrico es su revolucionaria batería de alto rendimiento AMG High Performance, desarrollada con soluciones inspiradas en la Fórmula 1. El sistema trabaja a 800 V y utiliza celdas cilíndricas con una tecnología que destaca por su elevada densidad de potencia, con refrigeración directa mediante un fluido dieléctrico (no conductor de electricidad), diseñado para controlar la temperatura y favorecer la entrega de potencia en condiciones exigentes.

Mercedes-AMG ofrecerá dos capacidades útiles de batería: 106 kWh (18 módulos) y 128 kWh (22 módulos). La primera admite una potencia máxima de carga en corriente continua de 600 kW, mientras que la segunda alcanza los 710 kW. En condiciones favorables, la marca anuncia la posibilidad de recuperar hasta 450 km de autonomía WLTP en 10 minutos y completar una recarga del 10 al 80 % en aproximadamente 12 minutos con la batería de mayor capacidad.
Mientras que la autonomía máxima declarada llega a los 620–700 km según el ciclo WLTP (20,9-23,8 kWh/100 km) en las versiones GT 55 SUV y GT 63 SUV, el GT 53 SUV logra entre 597–668 km (18,8-21,1 kWh/100 km). Estas cifras sitúan la eficiencia energética y la rapidez de recarga en el centro de la propuesta, aunque los resultados reales dependerán de la temperatura, el estado de la batería y la infraestructura disponible.

El desafío será trasladar estas prestaciones a la infraestructura pública, ya que la potencia máxima anunciada requiere estaciones compatibles y capaces de suministrar niveles de energía extraordinariamente elevados (de entre 600 y 710 kW), por lo que no debe interpretarse como una velocidad de carga habitual en cualquier punto. En corriente alterna pueden hacerlo a hasta 11 kW.
Mercedes-AMG GT SUV: suspensión activa y aerodinámica para controlar la potencia
Dotado de suspensiones de tipo multibrazo en ambos ejes, la ingeniería del Mercedes-AMG GT SUV no se limita a maximizar la aceleración. El fabricante ha desarrollado el sistema AMG ACTIVE RIDE CONTROL+, que emplea elementos hidráulicos activos (sin barras estabilizadoras) para controlar los movimientos de balanceo y cabeceo de la carrocería. El objetivo es reducir las inclinaciones en curva, limitar el hundimiento durante las frenadas y mejorar la comodidad en desplazamientos largos.

La dirección activa del eje trasero también contribuye a su comportamiento dinámico. A velocidades inferiores a 80 km/h, las ruedas posteriores giran en sentido contrario a las delanteras para facilitar las maniobras y aumentar la agilidad. Por encima de ese umbral, giran en el mismo sentido para favorecer la estabilidad.
A ello se suma el sistema aerodinámico AEROKINETICS, con elementos activos que regulan el flujo de aire y un alerón trasero adaptativo en las versiones GT 55 y GT 63. Estas soluciones buscan reducir la resistencia aerodinámica cuando conviene priorizar la eficiencia y aumentar la estabilidad cuando se exige un comportamiento más deportivo.

Sonido de motor simulado e inteligencia artificial en el habitáculo
La electrificación también obliga a redefinir la experiencia emocional asociada a AMG. Para responder a ese reto, el programa de conducción AMGFORCE Sport+ reproduce el sonido de motores V8 o de seis cilindros, según la versión, e incorpora cambios de marcha simulados y hasta vibraciones en los asientos.
No se trata de un sistema de propulsión térmica: el vehículo es completamente eléctrico. El sonido se basa en mediciones de motores reales y se adapta a las acciones del conductor para recrear parte de las sensaciones características de los deportivos de la marca.

Mercedes-AMG GT SUV: precio y lanzamiento
El GT 53 abrirá la gama con un precio anunciado de 113.050 euros en Alemania. Por el momento, las cifras facilitadas corresponden al mercado alemán y no deben extrapolarse automáticamente a España, donde el precio definitivo dependerá de la configuración local. Las versiones superiores llegarán en la primavera de 2027.
La producción se llevará a cabo en la planta de Sindelfingen, en Alemania, en unas instalaciones adaptadas a las exigencias de la arquitectura AMG.EA.
