Es el heredero directo del coupé CLK y comparte la misma plataforma de la nueva Clase C declinada en dos batallas: corta (2,76 m) para la C, y larga (2,87 m) para la E. Esta plataforma le permite crecer 4,6 cm en longitud y anchura, aunque sin embargo es 1,6 cm más bajo que su predecesor. La decisión de elegir la plataforma de la Clase C berlina obedece, además de al abaratamiento de costes, a poder ofrecer un chasis más ligero y dinámico, que sin embargo conserva más de un 60% de elementos de la Clase E.
Exteriormente, conserva la estética frontal de la nueva Clase E con los cuatro faros romboides y los marcados pasos de rueda traseros – inspirados en el Coupé S 220 “Pontón” de 1955–, pero se introducen nuevos diseños de paragolpes, interior de los grupos ópticos y una parrilla de dos lamas con la estrella centrada, creando una imagen diferenciadora más afilada. La zaga es similar a la berlina, si bien el coupé integra en el capó la tercera luz de freno y lleva paragolpes ligeramente diferentes.

Y si el exterior es elegante y expresivo, en el interior, con una habitabilidad mejorada –sobre todo en las plazas traseras–, se imprime exclusividad y refinamiento, y tiene mucha luminosidad y sensación de espacio con excelentes acabados (salpicadero bitono, inserciones metálicas y molduras en madera). Los exclusivos asientos delanteros deportivos cuentan con la función Easy-entry, retirándose automáticamente hacia delante para facilitar el acceso a las plazas traseras. Estas últimas son dos butacas individuales, separadas por una consola central portaobjetos y portabebidas, con suficiente espacio para las rodillas y de indudable estética visual. Sin embargo, los reposacabezas integrados – sin posibilidad de plegado– perjudican algo la visibilidad posterior.
Dotado de un puesto de conducción ergonómico con múltiples ajustes, los asientos delanteros –de acolchado duro– son muy cómodos, amplios y recogen bien el cuerpo lateralmente. Una vez cerramos la puerta, el cinturón se aproxima automáticamente hacia nosotros mediante un brazo, facilitando su recepción, aunque podemos acercarlo también mediante un botón en la consola central.
El tren de rodaje de serie (Agility Control) regula automáticamente la amortiguación, adaptándola para conseguir la estabilidad adecuada pero manteniendo el máximo confort de sus ocupan-tes. Opcionalmente se ofrece un tren de rodaje deportivo que mejora su dinamismo y ajusta dirección y amortiguadores a una conducción más ágil, teniendo la primera una desmultiplicación más directa.

Este tren deportivo incluye un botón que con dos programas de conducción –confortable o deportivo– ajusta electrónicamente los amortiguadores, los puntos de cambio de la transmisión automática y el potenciómetro del acelerador para lograr una conducción suave y refinada o más dinámica.
En cuanto a propulsores, se ofrecen en gasolina los de inyección directa E 250 CGI (204 CV) y E 350 CGI (292 CV), ambos Blue Efficiency, con cuatro y seis cilindros respectivamente. Y les siguen el V8 inyección indirecta del E 500 (388 CV) y próximamente el E 63 AMG (525 CV).
En diesel están los E 250 CDI (204 CV) y E 350 CDI (231 CV) ambos con tecnología Blue Efficiency, que con cuatro y seis cilindros ofrecen cifras de consumo realmente bajas con 5,1 y 6,8 litros a los 100 km respectivamente en ciclo mixto.
En este primer acercamiento al modelo tuvimos ocasión de conducir el V6 gasolina 350 CGI. Rápido de respuesta al acelerador, tiene un consumo contenido a pesar del número de cilindros y una cilindrada generosa, sin duda gracias a la gestión de su inyección directa.

También es muy silencioso –sólo ruge a partir de 5.000 rpm– es muy elástico y tiene un rango de utilización muy amplio entre 2.000 y 6.500 rpm (la potencia máxima la da a 6.400 rpm), que con la caja 7G tronic (confortable como pocas) permite sacarle un buen rendimiento, exprimiendo hasta el final sus casi 300 CV.
Con un comportamiento intachable, pierde algo de rudeza respecto al CLK, que nos puede hacer pensar que se ha perdido cierta deportividad a favor de un mayor confort de marcha. Sin embargo, es todo una sensación motivada por el confort, ya que se puede rodar muy rápido y con las máximas garantías, eso sí, con mucho menos sequedad por sus estudiadas suspensiones adaptables con amortiguadores de gas. Estas son firmes pero mantienen el confort adecuado en asfalto irregular o al coger algún bache, a pesar de las llantas de serie con perfil bajo 235/45 R17 de nuestra unidad.
En conducción deportiva tiende a subvirar al límite para un mejor control del vehículo. Y el ESP no permite muchas florituras, entra cuando tiene que entrar y corta sistemáticamente cualquier intento de desplazamiento del tren trasero, aunque se puede desconectar.
Su dirección eléctrica paramétrica es agradable, con buena progresividad a altas velocidades, mientras que las intermedias ofrece buen tacto y suficiente rapidez. El nuevo E Coupé se beneficia de las innovaciones técnicas introducidas en la nueva Clase E como el capó activo para protección de peatones y el sistema de alerta por cansancio Attention Assist –ambas de serie–, midiendo esta última hasta 70 parámetros que evalúan el cansancio del conductor y le avisan para evitar el microsueño. En materia de seguridad, además de los cuatro pretensores de los cinturones de seguridad y los 7 airbags (incluido el de rodilla del conductor), también se incluye de serie el sistema de protección de los ocupantes Pre-Safe que activa medidas preventivas para proteger a los ocupantes de las plazas delanteras, preparando anticipadamente cinturones y airbag para que actúen de forma optimizada.

Opcionalmente se puede disponer, entre otras muchas cosas, de una serie de sofisticaciones como las luces de carretera automáticas, el detector de señales de tráfico y el Distronic Plus, que mantiene la distancia de seguridad con el vehículo precedente y frena automáticamente al existir un peligro inminente de choque.
También hay un paquete estético AMG, que incluye además de llantas de 18” y faldones deportivos, el tren de rodaje deportivo Agility Control, con suspensión endurecida, frenos sobredimensionados y dirección más directa. En resumen, con una franja de precios entre 46.750 y 75.750 euros, se ofrece un coupé con mayor categoría, para 4 personas y su equipaje, que transmite confort y placer de conducción sin dejarse llevar por una deportividad excesiva (para eso estará la versión AMG aún sin precio).