Tecnología de control del movimiento
La marca de Hiroshima está introduciendo una nueva gama de tecnologías de control del vehículo en movimiento denominada SKYACTIV-VEHICLE DYNAMICS. El primer desarrollo de esta gama de tecnología de control integrado se llama G-Vectoring Control (GVC) y se basa en un software que varía el par motor para controlar las fuerzas de aceleración. Se instalará inicialmente en el Mazda3 2017, que se introducirá en Europa dentro de este año para después llevarlo el Mazda6 2017.
Mazda acaba de introducir en Japón su nuevo sistema de control vectorial de las fuerzas de aceleración (GVC) en su Mazda3 2017, el primer sistema de la nueva gama de tecnologías de control integrado de la marca, un nuevo concepto de dinámica de vehículos SKYACTIV producto de la filosofía de desarrollo humano de Mazda. Este sistema actúa mediante un control integrado del motor, transmisión, chasis y carrocería para mejorar la dinámica de conducción así como el confort de paseo, lo que en la marca japonesa denominan Jinba-Itai (unión entre jinete y caballo) y que es la clave de la conexión del conductor con el coche.
El sistema usa el motor para mejorar el comportamiento del chasis y a su vez el manejo y el confort de marcha. Es el primer sistema en el mundo (en un modelo de producción a partir de junio de 2016) que varía el par motor basado en la posición de giro de la dirección, de tal modo que controla las fuerzas de aceleración y desaceleración lateral y longitudinal para optimizar la carga vertical en cada rueda. Esto mejora la tracción, da más confianza al conductor y aumenta la diversión de conducción. El comportamiento del vehículo se acerca más a las intenciones del conductor, por lo que también reduce la necesidad de realizar correcciones inconscientes en la dirección y con ello la fatiga del conductor. Además, al suavizar la transición de las fuerzas, el GVC aumenta el confort al disminuir el balanceo del torso de los ocupantes en curvas.
Esta tecnología beneficia a todos los conductores sin importar el nivel de conducción, en una amplia gama de situaciones incluyendo trayectos urbanos de baja velocidad, viajes de autopista de alta velocidad, en carreteras sinuosas e incluso durante maniobras de emergencia. De hecho, el GVC es especialmente eficaz en las superficies bacheadas (como caminos sin pavimentar) o resbaladizas (debido a la lluvia o nieve), donde el sistema mejora significativamente el manejo del vehículo.
El GVC lo podrá incorporar cualquier Mazda con motor SKYACTIV y de hecho lo empezarán a incorporar como avanzadilla los Mazda3 y Mazda6 en Europa a partir de finales de este año. Como sistema basado en un software, no añade peso al vehículo, con lo que la estrategia del gramo, auténtica obsesión de los ingenieros de Mazda, no se ve perjudicada.











