El presidente de la European Automobile Manufacturers´ Association, Dieter Zetsche, declaró que, tras años de tentativas exploratorias, el coche eléctrico es una realidad desde el punto de vista tecnológico, pero que exige para su desarrollo una política coordinada en el seno de la Unión Europea.
«Ahora estamos en un punto donde, al contrario de la experiencia pasada sobre propulsión eléctrica, finalmente el coche eléctrico se está convirtiendo en una alternativa viable». Con motivo de la reunión de ministros de Industria en San Sebastián, el presidente del grupo Daimler destacó el proceso que se está produciendo en el seno de la industria automovilística para transformar su oferta y ofrecer una amplia gama de coches eléctricos.
Las innovaciones tecnológicas y los procesos de investigación y desarrollo llevados a cabo por los fabricantes automovilísticos y otros sectores relacionados permiten ya concebir el coche eléctrico como una realidad. Sin embargo, Zetsche también destacó que las tecnologías de los motores de combustión de alta tecnología, así como los combustibles derivados del petróleo, seguirán desempeñando un papel dominante en los próximos años.
Según Zetsche, el desarrollo del vehículo eléctrico debe lograrse a través de una política coordinada a nivel institucional que, además, ofrezca incentivos al usuario. También es necesaria un infraestructura de recarga que cuente con una estandarización a nivel global. Todo ello, unido a una política de apoyo a la investigación y al desarrollo tecnológico, puede permitir que la Unión Europea se coloque en cabeza en el desarrollo del coche eléctrico, lo que redundaría también al mantenimiento del empleo en Europa.
En este sentido, el presidente de Acea destacó la política de apoyo de los gobiernos de EEUU, Japón y China a las nuevas tecnologías, lo que plantea un desafío para los fabricantes de vehículos europeos en términos de su competitividad global.
