Gerardo Romero-Requejo M.
Mide la salud de la batería en condiciones reales
Kia ha sido el primer fabricante en probar la tecnología de pasaporte de batería a nivel de celda en condiciones reales, dando a conocer las posibilidades de análisis del comportamiento de cada celda.
Hasta ahora, los sistemas de monitorización convencionales solo medían el estado de la batería en su conjunto o de un módulo, lo que discriminaba por grupos en lugar de por unidades de celda. La investigación de Kia se ha basado en pruebas realizadas en un Kia EV3, en el que se ha montado un sistema Dukosi de monitorización de celdas de la batería.

En estas pruebas es posible recopilar datos en tiempo real sobre el funcionamiento de cada célula de la batería, siendo posible realizar un diagnostico de cara a una posible reparación y permitiendo un mantenimiento más eficaz y asequible. Así, se pueden sustituir celdas individuales en lugar de módulos completos, lo que ahorra tiempo y dinero e incrementa la confianza del propietario en el estado de la batería, contribuyendo a que su valor de reventa sea mayor.
Es un modelo que puede reducir los costes a largo plazo, además de mejorar su fiabilidad y ofrecer un grado mayor de confianza a los compradores, sabiendo estos que localizar el problema será más fácil y barato al ser posible reemplazar o reparar las celdas afectadas en vez de un módulo o la batería entera.

Marc Hedrich, Presidente y Director General de Kia Europe ha declarado: «Kia tiene como objetivo establecer un nuevo estándar para los clientes en materia de transparencia y rendimiento de las baterías. Mediante las pruebas del pasaporte de batería a nivel de celda, obtenemos información sobre los beneficios que podemos ofrecer a nuestros clientes. Además de ventajas como la mayor duración de la batería, también reforzaremos la relación de confianza».
Los ensayos del pasaporte para baterías se encuentra una iniciativa de investigación conjunta en colaboración con el proyecto DATAPIPE, financiado por la UE y ARN (Organización neerlandesa de responsabilidad del fabricante en el tratamiento de los automóviles y sus baterías, al final de su vida útil). El objetivo es poner a prueba la implementación del pasaporte para baterías de la UE

