Se trata de un profundo «restyling» del modelo presentado en 2005, con su misma batalla y suspensiones. De hecho se ha mantenido el nombre en lugar de llamarlo i40 (como se llamará su sucesor) siguiendo la nueva nomenclatura de la marca, precisamente porque no es una nueva plataforma sino una evolución del actual modelo.
Los cambios de carrocería se centran en una rejilla frontal con perfil cromado y más profunda, con el logo de la marca más grande sobre cuatro finas lamas cromadas horizontales. Los faros son más grandes, ensanchándose un poco hacia los lados, y la toma inferior de aire del parachoques se extiende hasta las esquinas, con los faros antiniebla (ahora cuadrangulares) en ellas. Por detrás se mantienen los mismos grupos ópticos horizontales, partidos entre aletas y tapa de maletero, aunque cambia un poco su distribución interna. Dos finas molduras cromadas, a juego con las laterales, recorren los extremos del paragolpes.
La longitud total se eleva ahora a 4,80 m, con una vías ampliadas (1,57 y 1,55 m delante y detrás) y la altura se mantiene en 1,48 m, con la misma batalla conocida de 2,73 m. Estrena también nuevas llantas de aleación (de 16 pulgadas en los niveles Classic y Comfort y de 17 en el Style y Premium, con neumáticos de 215/60 para los primeros y 225/50 en los segundos).
Por dentro tenemos nueva instrumentación con relojes negros en el cuadro, y diodos blancos en la consola central. Hay un nuevo volante multifunción forrado en piel y nuevos mandos de climatización, asientos más mullidos y envolventes, nuevos mandos de puertas y de reglaje de asientos, tapicería en negro (o bitono beige y gris), nuevos portavasos y un almacén para 10 CD’s en la consola central. La radio (CD) lleva lector MP3 y toma USB para iPod, y el maletero mantiene su ya conocido gran volumen de casi 500 litros.
En cuanto a seguridad pasiva todos los Sonata traen de serie airbags delanteros y laterales (también detrás) así como airbags de cortina, reposacabezas activos y cinturones de 3 puntos con pretensores y limitador de esfuerzo, así como barras de intrusión en las 4 puertas. Y respecto a seguridad activa, además de unas refinadas suspensiones (con ambos ejes independientes, por doble horquilla delante y eje multibrazo detrás), el nuevo Sonata cuenta con ESP de serie en toda la gama.
Por último, se ha mejorado mucho la insonorización y se ha hecho más directa la dirección (de 3,3 a 3 vueltas entre topes). Para España de momento Hyundai sólo traerá la versión más comercial —el diesel 2.0 CRDi— y la más lujosa de gasolina —el 3.3 V6 Premium—. Pero es a escala europea donde Hyundai puede sentirse satisfecha, e internacionalmente ha crecido un 17% hasta julio, y confía cerrar el año con un millón y medio de vehículos vendidos. Ade-más, va a inaugurar una nueva fábrica en Chequia en noviembre (para producir el i30).
En el caso del Sonata 3.3 V6, se lanza en un nivel único Premium, con cambio automático de 5 relaciones. Su motor de 6 cilindros en V y todo de aluminio pasó primero de 233 a 259 CV, y ahora se ha quedado en 250 a fin de afrontar en mejores condiciones la norma Euro 5 (emite 235 gr/km de CO2). Su distribución y admisión variable mejoran mucho su respuesta, entregando los 250 CV a 6.000 rpm y el par máximo (31 mkg) a 4.500 rpm, sin que su consumo (9,9 litros/ 100 km en el promedio combinado) resulte prohibitivo.
Por su parte, el Sonata 2.0 CRDi (que se llevará más del 90% de todas las ventas del mismo en nuestro país, estimadas en 600 unidades para lo que queda de año y 2.600 para el próximo 2009) es la imagen de una berlina grande muy racional en precio y consumo, con unas prestaciones igualmente muy honestas.
Sus 203 km/h de velocidad máxima (10,7 segundos en el 0-100 km/h) resultan ampliamente suficientes, junto a una buena clasificación por emisiones de CO2 (159 gr/km, al límite del segundo tramo) y un consumo combinado homologado de sólo 6 litros cada 100 km. Este turbodiesel de inyección directa «common rail» ha pasado de 140 a 150 CV (a 3.800 rpm) gracias a un a mejora en su recirculación de gases de escape, con un par de 30,5 mkg constantes entre 1.800 y 2.500 rpm, montando de serie un cambio manual de 6 relaciones, mucho más interesante que el automático opcional de sólo 4 (con el que sube un litro más su consumo y le sitúa en los 184 gr/km de CO2).
En cuanto a equipamiento, el nuevo Sonata sale ganando en numerosos detalles, aunque la nueva división en tres niveles —Classic, Comfort y Style— con uno de máximo lujo reservado al 3.3 V6 (Premium) ha despojado al primero (Classic) de algunos elementos a fin de lograr un precio de acceso atractivo (20.700 euros a los que se añade una rebaja de 500 por promoción de lanzamiento). Así, el Sonata CRDi Classic no trae llantas de aleación, ni climatizador (sólo aire acondicionado manual), ni ordenador de a bordo, ni sensores de aparcamiento… Elementos que sí trae el nivel Comfort (23.700 euros), añadiendo algún detalle más y que el Style (26.300 euros) remata ya con una dotación de lujo (tapicería de piel, techo solar, asientos delanteros calefactables y con reglaje eléctrico, etc). Por último, el nivel Premium del 3.3 V6 (roza los 31.000 euros) se permite el lujo de añadir algún detalle más (retrovisor interior electrocrómico, parabrisas polarizado, cortinilla parasol trasera plegable, además del cambio automático secuencial) sobre el ya muy completo nivel Style. La garantía es de 3 años sin limite de kilómetros.