SE podría decir que lo más conservador del nuevo Elantra es su nombre, que se mantiene en Europa (antes fue sólo Lantra) aunque en otros países pase a llamarse i35. Porque su diseño de carrocería, siguiendo el modelo de “escultura fluida” que adopta últimamente la marca coreana para todos sus modelos, es radicalmente innovador y mucho más dinámico y deportivo. Estrena un nuevo bastidor sobre una plataforma de 2,70 m de batalla (5 cm más que antes), y su longitud crece un poquito (2,5 cm más) hasta los 4,53 m de largo. Se convierte así en un coche que seduce a primera vista.
En ancho llega a 1,78 m, pero sobre todo destaca su reducción de altura, con 3,5 cm menos (1,45 m), lo que ciertamente aumenta su imagen deportiva. La línea del techo se curva y acorta, los pasos de rueda se marcan más, sobre todo los delanteros y se acentúan los perfiles, tanto el lateral medio como los de capó y parachoques.
En el frontal se marca la doble parrilla, la fina superior, con el logo de la marca en el centro y toma mayor de aire en el paragolpes bajo la matrícula. Con todo, se logra una línea más penetrante y aerodinámica (Cx de sólo 0,28, el mejor de su categoría), que ahorra energía y mejora consumos.
El espacio interior del habitáculo gana también un poco (18 litros más de volumen útil) y la capacidad del maletero se mantiene a muy buen nivel (485 litros), lo que permite un conjunto final bastante equilibrado, dominado por una cintura alta y un techo muy tendido (la luneta trasera va muy horizontal, lo que resta espacio a las cabezas) y las puertas traseras rematadas en punta de flecha. Detrás los grupos ópticos horizontales parecen seguir por las aletas la curva de los guardabarros y van partidos por la tapa del maletero, no muy grande y con asidero interior para cerrar.
En el interior, la calidad de los materiales apenas destaca pero son muy aceptables, dominando los elementos metalizados en salpicadero y consola para alegrar un conjunto por lo demás bastante sobrio, con un remate aluminizado que empieza en el salpicadero para acabar en la consola central y en los paneles de puerta.
El volante de 4 brazos unidos dos a dos en un perfil curvo, no tiene regulación en profundidad pero es original e integra 4 teclas de uso frecuente, dando lugar a un puesto de conducción muy agradable con el asiento bastante cómodo.
Sobre la consola, en una depresión que forma el salpicadero, va la pantalla multifunción, no demasiado protegida contra los reflejos. Y en su conjunto resulta moderno y armonioso, reflejando un auténtico ejercicio de estilo por parte de Hyundai. Detrás el espacio para las piernas es bastante amplio y el de las cabezas no tanto por la caída del techo.
De momento el nuevo Elantra llega con una sola mecánica (gasolina), el motor Gamma 1.6 MPI de 4 cilindros, con distribución variable y cambio manual de seis relaciones.
Con 132 CV a 6.300 rpm y 16,1 mkg de par a altas revoluciones por minuto (4.850), es una planta motriz brillante con un consumo bastante contenido (6,4 lts/100 km en el promedio combinado y 148 g/km de CO2 con cambio manual). Este motor Gamma 1.6 es todo de aluminio y su distribución variable cuenta con reglaje automático del juego de levas para minimizar fricciones y holguras, mejorando así el consumo y disminuyendo ruidos y vibraciones; también se ha modificado el colector de admisión (variable).
Nos extraña un poco que ya que Hyundai tiene el nuevo 1.6 GDI de inyección directa de gasolina y 5 CV más (135) que ha estrenado el i40, no haya sido utilizado en el Elantra, aunque puede que más adelante se ofrezca con una versión más brillante. Y lo mismo sirve para los diesel, en donde puede que más adelante veamos los 1.5 CRDi y el nuevo 1.7 CRDi. Pero de momento este Elantra viene sólo con el 1.6 MPI de suave funcionamiento, con el que consigue un brillante nivel de prestaciones (200 km/h de velocidad punta y 10,7 segundos en la aceleración de 0 a 100 km/h), pero demostrando sólo su alegría a partir de los 3.000 rpm, lo que obliga a pisar con decisión el pedal del acelerador para adelantar y con el consabido aumento del consumo, aunque luego los largos desarrollos actúen como árnica para el exceso de consumo. Una pena que el cambio automático Shiftronic de doble embrague con 6 velocidades –hoy ya un estándar común en todos los compactos medios–, no esté prevista su comercialización. Con tres ejes (le hace muy compacto y corto), es uno de los cambios automatizados de este tipo más pequeños y ligeros del mercado (Hyundai es uno de los pocos constructores mundiales que ha desarrollado su propio cambio robotizado de dos embragues).
Los precios de este 1.6 MPI son de 16.990 euros para la versión Comfort y 18.490 euros la Tecno (incluyen 1.500 euros de descuento), partiendo la primera de un equipamiento alto: aire acondicionado, cierre centralizado remoto con alarma antirrobo, elevalunas eléctricos, equipo audio con radio CD y lector de MP3+USB+AUX, espejos retrovisores eléctricos, volante multifunción, reposacabezas regulables, 6 airbags, control de tracción, cierre de puertas sensible a la velocidad, luz diurna, ordenador de viaje, asiento trasero abatible 60/40, rueda de repuesto normal (205/55R16), faros antiniebla, luces de lectura, volante y pomo del cambio revestidos de cuero, seguro en puertas para niños, frenos ABS+EBD y el control de estabilidad ESP avanzado dotado de una mejora específica (el sistema VSM de gestión de estabilidad con control de trazada) etc.
Lo que demuestra que este nuevo Elantra no es sólo innovador en diseño, sino también en tecnología, aunque se quede muy corto en motores, quizá a la espera de que su hermano el i40 le resuelva el problema dando cobijo a los insatisfechos.



