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Hyundai Curb

22 agosto, 2011
J. C. BERGER

Bajo el nombre de “Curb” (ya registrado, señal de que debería ser el definitivo), este “concept” creado en el centro de diseño del grupo surcoreano en EE.UU. (California) tiene múltiples referencias a los últimos avances hechos por las empresas del “Silicon Valley”. Sobre 4,17 m de largo, 1,80 de ancho y 1,60 de alto, Hyundai ha elaborado un diseño un tanto raro, siguiendo la pauta marcada por el Nissan Juke, y que la marca define como “escultura fluídica”.

Concebido como SUV urbano, este Curb apunta hacia la próxima generación de usuarios de Hyundai, y es de hecho un laboratorio rodante que sirve de banco de pruebas del futuro sistema Hyundai Blue Link y toda su tecnología de conectividad informática dentro del automóvil. El diseño del Curb parte de una carrocería de dos volúmenes de cintura muy alta, sobre una plataforma de 2,64 m de batalla, que empieza con el parabrisas, se prolonga en el capó y lo envuelve cubriendo los montantes delanteros.

Tras el cristal hay una serie de elementos estructurales “transparentes”, que quedan así recubiertos como por un escudo, y cuya estructura de montantes delanteros pretende mejorar la visibilidad en los entornos urbanos congestionados. El perfil lateral empieza por arriba desde atrás para bajar abruptamente hacia abajo y atrás en la puerta delantera, siguiendo una forma de “boomerang” que busca distinguir su diseño reforzando la sensación de solidez. Los faros delanteros y traseros, de líneas estilizadas y angulosas dan la impresión de estar conectados al vano motor y con el interior del coche.

Luego abundan los detalles típicos de “concept” que vienen a completar esta imagen de «tipo duro», como las exageradas llantas de 22” con cinco radios y neumáticos Michelin con la banda de rodadura en color azafrán.
Las salidas de los tubos de escape se prolongan hacia fuera cumpliendo una doble función, al poder llevar sobre ellas un soporte para colocar una bicicleta. El techo también incorpora soportes de baca retráctiles, otra señal de combinación de robustez con alta tecnología, como la ausencia de manillas de puerta, sustituidas por sensores táctiles que permiten entrar al vehículo y abrir el portón trasero (con forma de concha de molusco) con un solo toque.

Son detalles que posiblemente no se incorporarán al modelo de calle, lo mismo que las puertas traseras antagonistas (enfrentadas) de muy pequeño tamaño (tipo Mazda RX-8), para facilitar la entrada y salida a las plazas traseras. En cuanto a la mecánica, este Curb “concept” monta un motor de gasolina de la familia Gamma de 4 cilindros y 1,6 litros de cubicaje con inyección directa de gasolina (GDI) y turbocompresor acoplado a una caja de cambios Direct Shift Gearbox (DSG) robotizada de doble embrague. Desarrolla 175 CV y un par máximo de algo más de 23 mkg, que gracias a la tecnología “Idle Stop & Go” (ISG) con parada y arranque automático del motor, permite al Curb consumir menos de 8 lts/100 km en ciudad y menos de 6 en carretera.

Pero lo que ha buscado ante todo Hyundai con este Curb es proporcionar una conectividad reforzada a un usuario acostumbrado a disfrutar de ella en todos los entornos, ofreciendo toda clase de canales de información entre los pasajeros y el medio urbano que los rodea. La información de una gran pantalla acrílica con múltiples zonas fluye desde el grupo de instrumentos hacia los mandos de la consola central a lo largo del panel de instrumentos y hasta el asiento trasero. El volante tiene una superficie opaca que deja ver un monitor a su través, y hay también monitores tras los apoyacabezas. Un proyector de parabrisas (Head Up Display) de Continental presenta las instrucciones del GPS sin obligar al conductor a apartar la vista del frente, y en lugar de retrovisores exteriores hay unas cámaras conectadas con el Head Up Display.
La pantalla puede mostrar también diagnósticos del vehículo, descargar aplicaciones y hasta funcionar como videoteléfono.

Los toques de color azafrán del interior hacen juego con los de los neumáticos, con un acabado que varía gradualmente entre los asientos. En éstos, el trasero se desplaza en sentido longitudinal. Y como detalle curioso, para mejorar la capacidad del maletero y permitir el plegado de asientos hasta formar un suelo plano, los apoyacabezas traseros del Curb no van en los asientos sino que se pliegan contra el techo.

En cuanto a la tecnología que Hyundai denomina “Blue Link”, pretende facilitar la conexión electrónica de los usuarios con sus aparatos electrónicos. Así, un conductor del Curb podría responder a una llamada de un amigo y con el Blue Link aparecería la ubicación del autor de la llamada como un punto de interés (POI). El amigo podría decirle al conductor, por ejemplo, que acaba de descubrir un grupo estupendo que toca en un club local e invitarle a acompañarle, convirtiendo así la dirección del club en punto de destino para el navegador GPS. La función de direcciones compartidas de Blue Link enviará la ubicación del Curb a los miembros de las redes sociales que se hayan seleccionado (habiendo colocado previamente las direcciones de correo electrónico de los amigos en el sitio de direcciones compartidas de Blue Link en Internet). A continuación, el conductor informa a sus amigos de su ruta enviando un mensaje de dirección compartida desde el Curb. Si un amigo acepta la invitación a la “location sharing”, aparecerá como punto de interés en la pantalla del navegador.por sensores táctiles que permiten entrar al vehículo y abrir el portón trasero (con forma de concha de molusco) con un solo toque.

Son detalles que posiblemente no se incorporarán al modelo de calle, lo mismo que las puertas traseras antagonistas (enfrentadas) de muy pequeño tamaño (tipo Mazda RX-8), para facilitar la entrada y salida a las plazas traseras. En cuanto a la mecánica, este Curb “concept” monta un motor de gasolina de la familia Gamma de 4 cilindros y 1,6 litros de cubicaje con inyección directa de gasolina (GDI) y turbocompresor acoplado a una caja de cambios Direct Shift Gearbox (DSG) robotizada de doble embrague. Desarrolla 175 CV y un par máximo de algo más de 23 mkg, que gracias a la tecnología “Idle Stop & Go” (ISG) con parada y arranque automático del motor, permite al Curb consumir menos de 8 lts/100 km en ciudad y menos de 6 en carretera.

Pero lo que ha buscado ante todo Hyundai con este Curb es proporcionar una conectividad reforzada a un usuario acostumbrado a disfrutar de ella en todos los entornos, ofreciendo toda clase de canales de información entre los pasajeros y el medio urbano que los rodea. La información de una gran pantalla acrílica con múltiples zonas fluye desde el grupo de instrumentos hacia los mandos de la consola central a lo largo del panel de instrumentos y hasta el asiento trasero. El volante tiene una superficie opaca que deja ver un monitor a su través, y hay también monitores tras los apoyacabezas. Un proyector de parabrisas (Head Up Display) de Continental presenta las instrucciones del GPS sin obligar al conductor a apartar la vista del frente, y en lugar de retrovisores exteriores hay unas cámaras conectadas con el Head Up Display.

La pantalla puede mostrar también diagnósticos del vehículo, descargar aplicaciones y hasta funcionar como videoteléfono. Los toques de color azafrán del interior hacen juego con los de los neumáticos, con un acabado que varía gradualmente entre los asientos. En éstos, el trasero se desplaza en sentido longitudinal.
Y como detalle curioso, para mejorar la capacidad del maletero y permitir el plegado de asientos hasta formar un suelo plano, los apoyacabezas traseros del Curb no van en los asientos sino que se pliegan contra el techo.

En cuanto a la tecnología que Hyundai denomina “Blue Link”, pretende facilitar la conexión electrónica de los usuarios con sus aparatos electrónicos. Así, un conductor del Curb podría responder a una llamada de un amigo y con el Blue Link aparecería la ubicación del autor de la llamada como un punto de interés (POI). El amigo podría decirle al conductor, por ejemplo, que acaba de descubrir un grupo estupendo que toca en un club local e invitarle a acompañarle, convirtiendo así la dirección del club en punto de destino para el navegador GPS. La función de direcciones compartidas de Blue Link enviará la ubicación del Curb a los miembros de las redes sociales que se hayan seleccionado (habiendo colocado previamente las direcciones de correo electrónico de los amigos en el sitio de direcciones compartidas de Blue Link en Internet). A continuación, el conductor informa a sus amigos de su ruta enviando un mensaje de dirección compartida desde el Curb. Si un amigo acepta la invitación a la “location sharing”, aparecerá como punto de interés en la pantalla del navegador.

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