Cocevido como un coupé 2+2 de medidas recortadas (4,08 m de largo, 1,74 de ancho y 1,39 de alto), el CR-Z no es un “revival” de los preciosos CR-X coupés de los 80 y 90, pero sí pretende recordar su imagen, con un diseño muy bonito, bajo y afilado, al que sólo la marcada línea en cuña y la forma de la zaga, con la luneta partida, prestan un aire actual y distinto al de los famosos CR-X. El CR-Z aprovecha la plataforma del Insight acortando su batalla de 2,55 a 2,43 m, y ampliando las vías hasta el metro y medio de ancho, con un peso total muy contenido de 1.148 kg en vacío. Además de no ser muy grande ni muy pesado, monta el motor 1.5i VTEC (1.497 cc) en lugar del 1.3 de 1.339 cc del Insight, lo que le permite pasar de 88 a 114 CV, con un par máximo de 14,8 a 4.800 rpm (12,3 a 4.500 en el Insight).
A estos 114 CV se suman otros 14 procedentes del motor eléctrico intercalado entre el motor de gasolina y el cambio, con casi 8 mkg de par disponibles desde cero. El mismo motor y la misma potencia eléctrica del Insight, al igual que la batería de tracción (de hidruro-níquel) de 101 voltios. Como los 8 mkg eléctricos adicionales son constantes de cero a 1.500 rpm, el CR-Z obtiene de hecho un par motriz muy alto desde bajas vueltas, lo que descarga mucho de trabajo al motor térmico y reduce radicalmente su consumo y emisiones, en especial en tráfico urbano con frecuentes paradas y arranques.
Así, este CR-Z con motor de litro y medio ha logrado homologar un consumo combinado de sólo 5 litros de gasolina cada 100 km (con un máximo urbano de 6,1 y un mínimo interurbano de 4,4), siendo sus emisiones de CO2 de sólo 117 grs/km, por lo que no paga impuesto de matriculación. Con 124 CV reales de potencia conjunta disponible y casi 18 mkg constantes a bajo y medio régimen, la respuesta motriz del Honda CR-Z, a través de un cambio manual de 6 velocidades, es similar a la del motor 1.8 del Civic. Como el motor eléctrico no es muy grande, tampoco es muy pesado, lo mismo que su batería, permite además un tamaño contenido de los órganos auxiliares del motor térmico (por ejemplo, un depósito de combustible no mayor de 40 litros ó una batería de servicio convencional de sólo 28 Ah).
El sistema de reparto conjunto de potencia es el IMA, y cuenta con tres modos de intervención motriz (Econ, normal y sport) según se busque la máxima eficiencia energética o las máxima prestaciones, y cuenta en el cuadro con un indicador Eco Assist para valorar la eficiencia motriz de la conducción (con el mismo sistema de “flores” que se multiplican o marchitan del Insight). Esta concepción de híbrido con “asistencia eléctrica subsidiaria” ofrece también otras ventajas, como un maletero normal (225 litros como mínimo, en 2+2, que pasan a 400 si abatimos los asientos traseros auxiliares), suspensiones confortables y frenos corrientes de cuatro discos (con el mismo tacto de un coche térmico), dirección rápida (2,5 vueltas de volante entre topes) y trenes rodantes normales (todos los CR-Z montan llantas de 16” con neumáticos de 195/55 R16). Todo está debidamente proporcionado, con las consiguientes ventajas de uso y mantenimiento. Y la ayuda eléctrica confiere a su respuesta motriz cierto carácter “turbo”, con unas prestaciones (200 km/h y 10 segundos en el 0-100 km/h) francamente brillantes para su nivel de consumo.
Con tres niveles de equipamiento (Sport, GT y GT Plus), el nuevo Honda CR-Z trae de serie desde el más básico 6 airbags, apoyacabezas delanteros activos, ESP, asistente de arranque en cuesta, climatizador, radio CD (6 altavoces) con conexión USB para iPod, botón de arranque… Luego, según sube el nivel encontramos tapicería en piel, volante multifunción, pedales de aleación, Bluetooth, control de crucero, techo solar, faros de xenon, equipo hi-fi especial (240 W), etc.
Comercializado en toda la red europea de Honda desde el 6 de junio, el CR-Z llega a nuestro mercado desde 21.900 euros de precio (Sport), subiendo a 23.400 en nivel GT y 25.200 en el GT Plus. La marca espera lograr unas ventas totales en el viejo continente de unas 20.000 unidades anuales, con una previsión para España en torno a las 1.200.





















