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Citroën Tubik

30 diciembre, 2011
J. C. BERGER

Diseñado por Thierry Metroz (autor del Avantime y del Espace) se inspira en las líneas del legendario Citroën Tipo H (popularmente llamado en Francia “TUB”, siglas de “Traction Utilitaire Basse”, de donde toma el nombre este “concept”), el Tubik propone un minibús de 9 plazas con un estilo y prestaciones equiparable a los de un moderno monovolumen de lujo, pero con un espacio interior de limusina, al más puro estilo “lounge”, con el confort y el descanso como señas de identidad y destinado a recuperar el placer del viaje.

Su interior ofrece asientos con múltiples posibilidades de modularidad (enfrentados, reclinados, semitumbados…) y su tecnología embarcada recurre a efectos especiales de sala de recreo (pantalla gigante semicircular, sonido de alta definición) para evocar al pasaje un auténtico tiempo de relax mientras rueda, haciendo del viaje un objetivo tan atractivo como el punto de destino.

Si el Tipo H constituyó en su día una auténtica revolución en el mundo del transporte ligero (con su tracción delantera y un volumen interior impresionante, gracias a su piso bajo y plano, con casi 6 m3 de volumen interior útil), como lo demuestra el hecho de que a lo largo de sus 34 años de vida se llegaran a producir medio millón de unidades del mismo, en una época en que los coches se vendían al año por centenares, no por millares), el Tubik rinde homenaje a su memoria bajo unas dimensiones parecidas (4,8 m de largo, por 2,08 de ancho y 2,05 de alto) y un diseño totalmente futurista.

La parte frontal, que se separa claramente del resto, va enmarcada por un recuadro de chapa donde parece ir encajada, y que pretende evocar (muy vagamente) las nervaduras de chapa ondulada del Tipo H. Presenta un escudo vertical que recuerda al radiador original, con dos montantes ante el parabrisas (sobre los que pivota en un lado, la gran puerta lateral de apertura vertical, y del otro, la delantera del conductor que se abre en forma de élitro), recordando las formas angulosas del H.

La parte central de la carrocería va pintada en gris metalizado, mientras que frontal y zaga lo están en un blanco marfil nacarado, acogiendo la delantera el motor térmico, y otro eléctrico la trasera (porque, como no podía ser menos, este “concept” Tubik es un híbrido, con una cadena de tracción “full hybrid” electrodiesel). Desde fuera apenas si se adivinan las amplias ventanas panorámicas laterales, sin que aprecie el amplio hueco trasero destinado al equipaje.

Como auténtico “concept” de diseño, todo en el Tubik es futurista, bajo un ambiente ultratecnológico alrededor del puesto de conducción, materializado por lo que los diseñadores de Citroën llaman el “ciclotrón”, que reagrupa en un perímetro circular en torno al asiento del conductor, los pedales de freno y acelerador, volante y una banda circular como visor de datos sobre el parabrisas.

El asiento del conductor dispone de reconocimiento digital del mismo, con todas las informaciones necesarias en el visor de datos, y la pantalla en el centro del volante. Y para controlar la zona trasera, cámaras de marcha atrás con una pantalla donde ver las imágenes de retrovisión.

En el interior, el Tubik ofrece una habitabilidad excepcional, con tres filas de asientos con cada uno independiente, pudiendo situarse los pasajeros de la primera fila bien de cara a la carretera, bien enfrentados a los ocupantes de la segunda fila. Ésta puede acoger a tres personas o bien transformarse en mesa, o bien replegarse bajo la última y tercera fila, dejando un vano libre de casi 2 metros cúbicos, sin excluir la posibilidad de tumbar los asientos en forma de cama para permitir un cómodo sueño a sus ocupantes.

Por último, los motores del Tubik recurren a un turbodiesel transversal sobre el eje delantero y un eléctrico síncrono sobre el eje trasero, funcionando bajo gestión conjunta para lograr una potencia suficiente son un nivel de emisiones de CO2 equivalente al de una berlina clásica media, y con tracción total Hybrid4 a las 4 ruedas (térmica delante y eléctrica detrás). No hay datos de potencia ni prestaciones (al fin y al cabo este Tubik no deja de ser un “concept” experimental, y todavía no es necesario ofrecer datos reales de funcionamiento).

Baste decir que además de un cambio automático, se beneficia también de una suspensión hidroneumática (hidractiva) de nivel constante, con unos trenes rodantes con llantas de 22” y neumáticos estrechos (“tail & narrow”) de muy baja resistencia a la rodadura para optimizar al máximo su eficiencia energética.

El mayor interés de este Tubik futurista radica en la oportunidad que brinda como plataforma de ensayo de futuros monovolúmenes grandes de Citroën, sin olvidar la opción utilitaria como vehículo comercial híbrido de gran capacidad.

De momento es un prototipo experimental, pero si eliminamos algunas de sus soluciones más caras y revolucionarias podríamos ver al futuro monovolumen (6 ó 9 pasajeros) híbrido grande de la marca del “doble chevron” para la década que hemos iniciado.

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