Bosch ampliará sus fábricas de semiconductores

18 noviembre, 2021
GERARDO ROMERO-REQUEJO M.
Planea invertir más de 400 millones de euros en 2022

La escasez a escala internacional de los semiconductores en la industria del automóvil ha llevado a Bosch a tomar la decisión estratégica de ampliar sus fábricas de Alemania y Malasia, a través de un incremento de sus inversiones de capital en 2022.

Al cabo de algunas semanas de  la apertura de su nueva fábrica de obleas en Dresde, el proveedor automotriz de tecnología y servicios anuncia inversiones adicionales en sus instalaciones. Concretamente, Bosch tiene previsto invertir más de 400 millones de euros en la ampliación de sus fábricas alemanas de obleas en Dresde y Reutlingen, además de sus operaciones de semiconductores en Penang, Malasia. Esta decisión estratégica se ha tomado para poder seguir abasteciendo de semiconductores de potencia de carburo de silicio a sus clientes.

La nueva fábrica de Dresde recibirá la mayoría de estas inversiones en 2022, con la intención de ampliar su capacidad productiva, mientras que la fábrica de Reutlingen de 35.000 m2 recibirá 50 millones de euros, destinando entre 2021 y 2023, 150 millones de euros para construir un espacio adicional de 4.000 m2 para su sala limpia. En una primera fase ya se han ampliado 1.000 m2 para fabricar obleas de 200 mm (tiene previsto llegar a los 11.500 m2), lo que ha permitido aumentar la producción en un 10 por ciento. La segunda fase creará otros 3.000 m2 de sala limpia (finales de 2023) para lo que se invertirán unos 50 millones de euros en 2022 y otro tanto en 2023, creando 150 nuevos empleos en el área de desarrollo de semiconductores.

La producción de obleas de 300 mm en Dresde comenzó en julio de 2021, 6 meses antes de lo previsto, si bien los chips producidos en la nueva planta se han instalado primeramente en las herramientas eléctricas Bosch. La «segunda hornada» producida en septiembre va dirigida al sector del automóvil, tres meses antes de lo previsto.

En la fábrica de Malasia, ya altamente automatizada y conectada, se está construyendo en la actualidad un centro de pruebas que permita probar sensores y semiconductores a partir de 2023 con más de 100.000 m2 disponibles para este uso. Al principio, el centro de pruebas cubrirá unos 14.000 m2, incluidas salas limpias, oficinas, investigación y desarrollo y centros de formación para 400 empleados, iniciando sus operaciones en 2023. La capacidad adicional de pruebas de Penang está destinada a abrir la posibilidad de instalar, en el futuro, nuevas tecnologías en las fábricas de obleas como los semiconductores de carburo de silicio producidos en Reutlingen.