Urbano, eléctrico y más deportivo
La división de los BMW eléctricos, esencialmente concebida en aras de un automovilismo sostenible (la “BMW i”) muestra su prototipo urbano i3 Concept Coupé, derivado del primer “concept” i3 con un nuevo diseño más estilizado y deportivo. Cuenta sólo con dos puertas y la misma motorización eléctrica del i3 “berlina”.
Mide 3,96 m de largo (por 3,85 el primer i3), 1,78 de ancho y 1,55 de alto, siempre sobre la misma plataforma de 2,57 m de batalla, tiene sólo dos puertas y sigue siendo un ejemplo de vehículo eléctrico a medida para la movilidad sostenible y exenta de emisiones. Las baterías de tracción van en lugar seguro, dentro del módulo Drive, lo que contribuye además a bajar el centro de gravedad del coche y obtener una óptima distribución del peso sobre los ejes.

El motor eléctrico sigue accionando el eje trasero, anunciando ahora 125 KW (170 CV) frente a los 92 KW (125 CV) del i3, aunque sigue anunciando el mismo par (25,5 mkg). Las prestaciones mejoran, aunque BMW no las precisa. En todo caso ya el primer i3 Concept era capaz de parar el crono en menos de 4 segundos al acelerar de 0 a 60 km/h, y en menos de 8 de 0 a 100 km/h, registros muy sobrados para un coche urbano.
Por fuera el coche mantiene el llamativo aspecto del i3, con su diseño de monovolumen urbano curvilíneo, con el capó en negro enlazado con la zona negra de la parte posterior. Las ruedas son de 20”, lo que unido a los finos neumáticos que monta (155/60 delante y 175/55 detrás) dan la impresión de que se asienta sobre cuatro platos. Carrocería y bastidor están hechos a base de CFRP, la fibra mixta de plástico y carbono que permite que el peso final siga estando, a pesar del añadido de las baterías, en torno a la tonelada y cuarto. Monta grandes puertas laterales sin marco y sin pilar central al techo en la carrocería, y el interior adopta materias primas renovables para reforzar su carácter sostenible, con componentes del tablero de instrumentos y de paneles de puertas también de fibras naturales visibles.
La tapicería es de piel con graneado natural, con un habitáculo muy diáfano sin túnel central, al estar integrados todos los componentes del conjunto propulsor en el módulo Drive. Los dos asientos delanteros, así como los traseros están unidos entre sí mediante una banqueta continua (como en el primer i3) para facilitar el acceso y salida al coche por la puerta del lado opuesto al aparcar muy cerca de una pared o de otro vehículo en batería. Y el maletero cuenta con un volumen incluso algo mayor a los 200 litros del primer i3 “concept”.

Dispone de tres modos de eficiencia motriz eléctrica (Comfort, Eco Pro y Eco Pro+), según se busquen prestaciones normales, ecológicas o superecológicas (en el modo Eco Pro+ la velocidad máxima es de sólo 90 km/h). Y aunque en esta última modalidad BMW habla de un aumento de hasta el 20% de su autonomía, ésta sigue siendo el talón de Aquiles –como en todos los eléctricos- de este i3 Concept Coupé, con sus escasos 160 km. Y eso que se ha recurrido a todo lo posible para asegurar la máxima eficiencia motriz con el mínimo consumo energético; arquitectura de mínimo peso, recuperación de energía tanto al frenar como al retener, acelerador más lento en modo Eco Pro, climatizador con función específica de optimización energética… Y además una cuidada aerodinámica para reducir aún más la resistencia del aire, junto al empleo de neumáticos no muy anchos y de baja resistencia de rodadura. Todo para aumentar al máximo la autonomía del coche, y aún así, sin llegar a los 200 km.
La reductora de un solo nivel transmite la potencia de manera óptima a las ruedas posteriores, a través de simple transmisión monomarcha, que permite a este i3 Concept Coupé acelerar hasta los 150 km/h sin ninguna interrupción de la transmisión de la fuerza. A esa velocidad se produce la primera limitación electrónica (Eco Pro) por razones de eficiencia, ya que a velocidades mayores se consume más energía, y disminuye aún más la autonomía del coche. El motor eléctrico está montado directamente sobre el eje motriz, manteniendo así la tradicional configuración motriz de BMW.
Como en el primer i3 berlina, este BMW i3 Concept Coupé impresiona al volante no sólo por su espontánea capacidad de aceleración, sino también por la posibilidad de frenar utilizando el pedal del acelerador. En el momento en que el conductor retira el pie del acelerador, el motor eléctrico hace de alternador, y retroalimenta la energía de frenado a la batería del coche, justo al generar un par de frenado suficiente para decelerar considerablemente el coche. Esto significa que conduciendo con la debida precaución y anticipándose al tráfico, es posible realizar el 75% por ciento de las maniobras de frenado de esta manera, sin siquiera tocar el pedal del freno (y eso ganando el ya citado 20% de aumento de autonomía). Sólo cuando el conductor pisa el pedal del freno para frenar más, se activa adicionalmente el sistema de frenos con-vencional del BMW i3 Concept.

Y además de todas estas innovadoras funciones, este i3 Concept Coupé anuncia también una conectividad a la última moda, con funciones remotas a las que se accede con un teléfono móvil inteligente, y con las que es posible localizar el automóvil, obtener información sobre las estaciones de recarga más cercanas, y hasta cargar y acondicionar por anticipado las baterías de ion-litio simplemente pulsando un botón , y recibiendo además todos los datos relacionados con el estado actual del coche. Ahora, queda por ver cuando estos BMW “i” (tanto el i3 como el i8) ya definidos de forma muy avanzada, dejan de ser “concepts” para pasar a convertirse en definitivos modelos de calle, algo que en principio estaba pensado para 2012, pero que se sigue retrasando, salvo las excepciones ya conocidas de Munich, Nueva York (“MyCityWay”), Los Angeles… donde estos “concepts” son susceptibles de alquilarse bajo determinadas condiciones. Pero la submarca “BMW i” todavía sigue en fase experimental.
























