Aire fresco para Seat

11 noviembre, 2013
JUAN ROBREDO

Hay que destacar el titánico esfuerzo en la “misión casi imposible” de la marca española por volver a los números negros en su balance (30 millones de euros negativos en 2012, tercer año de pérdidas consecutivo). Al menos 2013 parece pintar mejor (234.200 coches vendidos hasta agosto, +11,4 que en el mismo plazo del año pasado, creciendo un 8,5% en Europa (casi 192.000 vehículos) y colocando la cuarta parte de ellos en Alemania, que es ya el mejor mercado de Seat, por delante de España. Pero las pérdidas seguirán también este año y su nuevo presidente, Stackmann, se ha propuesto metas más inteligentes y asequibles que su predecesor Muir, con la mira puesta en Europa, Oriente Medio y Norte de Africa, prescindiendo de China. Para ello espera contar con el prometido SUV propio de Seat (de desarrollo propio, no derivado del Q3 de origen Audi), esperado desde hace 4 años y siempre retrasado hasta que no se cuente con la total seguridad de su rentabilidad de producción (la otra opción más realista sigue siendo la de compartirlo con Skoda, aprovechando el próximo relevo del actual Yeti). Además, sigue habiendo nubarrones en la distribución nacional: los 9 concesionarios propios de la marca concentrados en su filial Seat Motor España han quebrado al sumar 3,6 millones de euros más de pérdidas en 2012, si bien han sido salvados por su actual propietario (VW Group Retail Spain). Seat Motor España no ha cerrado ningún ejercicio en positivo desde 2008 acumulando más de 19 millones de euros negativos desde entonces. Y aunque ahora parece que se empieza a ver el final de la travesía del desierto, también ayudaría (tanto a Seat Motor España como a todos los demás concesionarios de la marca) una política de precios menos partidista y más realista… No le falta razón al presidente del comité de empresa de Seat, Matías Carnero, cuando afirma que “no puede ser que en España sea más barato un Golf que un León”. Por otra parte, toma fuerza la posible llegada de un nuevo modelo Audi para ser fabricado en Martorell (sería el segundo a producirse en la casa de Seat), lo que podría considerarse como un aviso del grupo VW sobre el futuro de dicha fábrica y por tanto, el de la propia marca…