10. Fernando Alonso: carrera excepcional con pilotaje de ensueño. Supo nadar en las aguas de Yeongam, aguantó la presión, mantuvo la cabeza fría, y no cometió errores cuando era lo más fácil. En una carrera por eliminación de rivales, fue el más listo de la clase. Su magistral carrera ganando en Corea, le sitúa primero en el Mundial y con opciones de proclamarse por tercera vez, Campeón del Mundo de F1 en la próxima carrera de Interlagos (Brasil). Ninguno de sus rivales puede ser campeón en Brasil.
9. Sebastian Vettel: corrió de forma admirable toda la carrera, confirmando su excepcional calidad bajo el agua. No cometió errores. Sólo el infortunio de la rotura del motor Renault de su Red Bull, le aguó la fiesta, nunca mejor dicho, en el diluvio de Yeongam. Todavía tiene opciones, sobre todo porque tiene el mejor coche de la parrilla. Pero la presión le puede pasar factura en las dos carreras que quedan.
8. Lewis Hamilton: volvió por sus fueros y con su segundo puesto, se mete en la lucha por el título. No supo gestionar la presión de ver a Alonso por el retrovisor cuando le ganó la posición en el pit-stop del español, y a las primeras de cambio se fue en la frenada de la recta principal, devolviendo al asturiano la segunda posición en ese momento. Tuvo un detalle de señor al alabar el triunfo de Alonso. Este sí es el Hamilton que queremos ver. Lo tiene difícil para llevarse el Mundial, y la presión le puede hacer cometer errores que a estas alturas serían fatales.
7. Felipe Massa: se encontró con una tercera plaza con la que ni siquiera soñaba. Actuación discreta –otra vez- del brasileño aunque en esta ocasión no cometió errores de pilotaje en una carrera propensa a ello. Volvió a calificar mal, siendo 6º en la parrilla, y lo peor, sigue lejos de su compañero con el mismo coche, a 8 décimas en calificación. Y en la carrera se quedó a 30 segundos del ganador, Alonso. Para la victoria final de Alonso, y el mundial de constructores, es vital que Massa se mantenga en el podio las dos carreras que faltan. En la próxima carrera ante su público, se la juega.
6. Michael Schumacher: la experiencia es un grado, y logró su mejor resultado este año, al acabar cuarto. Ya se veía venir, pues hizo buenos libres y calificación. En agua fue siempre un maestro, y parece que no se la olvidado. No cometió errores. Con un poco de suerte, logrará subir al cajón en alguna de las dos carreras que quedan.
5. Jaime Alguersuari: hizo una gran carrera, con un coche que no tenía Conducto F lo que le imposibilitaba luchar en la zona media. A pesar de ello, casi consigue ser 10º y sumar puntos, y sólo en la última vuelta perdió esa plaza para quedar 11º. Parecía un veterano curtido en mil batallas en esta difícil y complicada carrera. Con su juventud, y siendo ésta su primera temporada, tiene mucho mérito lo que está haciendo. Y un futuro en el que sin duda ganará carreras.
4. Mark Webber: al final la pifió. Un error fatal de conducción, le hizo abandonar y perder el liderato del Mundial. Ya se sabía que esta carrera no era para ganar el Mundial, pero sí para perderlo. Parecía el más consistente este año. Y bien que se merece este piloto ser Campeón del Mundo, por su simpatía, por lo buena persona que es, y por lo buen piloto que demuestra ser. Si no fuera por Alonso, sería el final más perfecto del cuento de hadas: el gregario que llegó a ser Campeón del Mundo.
3. Adrian Sutil: ¿qué fue lo que le pasó a este chicho?, ¿creyó que estaba en una carrea de los “autos locos”, o qué?. Menudo espectáculo de salidas de pista, trompos, golpeando a diestro y siniestro, hasta que al final (ya lo dice el dicho “tanto va el cántaro a la fuente…”) tuvo que abandonar. Sus patrocinadores, felices, pues chupó cámara como nadie. Se lleva de esta carrera una simbólica y ridícula sanción de 5 puestos en la próxima parrilla. Necesita templarse los nervios.
2. Los Comisarios y Director de Carrera: nada pueden hacer contra la lluvia, eso es cierto. Pero se empeñan en ser los protagonistas con el SC (Safety Car, coche de seguridad), dando unas más que excesivas 17 vueltas, arruinando el espectáculo, y provocando que al final de carrera no hubiese luz natural para volar a la velocidad terminal a la que van los monoplazas. Es cierto que no se veía, y por ello se suspendió. Pero, caramba, fue excesivo esperar una hora y la carrera se podía haber relanzado antes de los 17 giros que completó el SC.
1. La FIA: ¿Cómo es posible que dieran el visto bueno a este circuito sin ni tan siquiera probarlo en todas las condiciones?. Sin estructuras terminadas, sin infraestructuras de accesos, ni hoteles, con pista recién asfaltada que no es apta para correr a más de 300 km/h en algunos tramos, y sin drenaje para absorber el agua en caso de diluvio, como fue el caso. Lamentable.
0. La organización: peor no se puede hacer. El chorro de dinero que Ecclestone y la FIA ganan con este Gran Premio, ni justifica ni puede pagar la improvisación de que han hecho gala los coreanos para sacar adelante este circuito. No es presentable terminar de asfaltar una pista a escasos 12 días de la carrera. Con las prisas por concluir el circuito, se olvidaron de fabricar el drenaje, si no, no se entiende que no hubiese forma humana de achicar el agua del que ya se conoce como el “Río Yeongam”.