Ahora que nos acercamos a la penúltima carrera del Campeonato, estaba claro que las hienas periodísticas, nacidas inglesas, tenían que salir de su madriguera ahora que su enemigo público número uno es el nuevo líder del Mundial. A falta de su niño mimado, Hamilton, no pueden ni asumir ni tan siquiera ver a Fernando Alonso en lo más alto del cajón. Así las cosas, ya han saltado los de “The Mirror”, escribiendo lo siguiente: “Fernando Alonso ha emergido de las sombras para lograr una notable victoria bajo la luz mortecina de Corea. El español es un villano, por supuesto, a los ojos de muchos después de hacer trampa en Alemania, pero también es magistral al volante como demostró en Corea”. En adición, y no contentos con esto, vuelven a hablar de la carrera de Alemania en estos términos: “Después de los hechos cuestionables de Alemania, donde Ferrari utilizó órdenes de equipo ilegales para frenar a Massa, le pregunté a Alonso qué cualidades debería tener, a su juicio, un campeón digno. Él se burló de la rapidez, el honor y la integridad para decirme una sola cosa: Puntos. Pues ahora los tiene”. Calificar a esta gente sería perder el tiempo y las formas, cosa de la que no dispongo (del tiempo, me refiero, porque ganas de emular al gran Cela me sobran). Las majaderías y estupideces vertidas descalifican por si solas a quien las escribe. Sería recomendable facilitarles algún medicamento para la memoria pues olvidan los trapicheos constantes y trampas realizadas por su pupilo Hamilton y que han pasado de rositas. Es la típica doble moral que utilizan siempre, con la hipocresía como bandera. Se están comiendo las uñas y están de los nervios con la posible victoria de un español. Ayudémosles, pues a recuperar la memoria. “Mirre” usted, señor del Mirror, las pirulas realizadas por el señor Hamilton han sido variadas y de todos los colores. Unos ejemplos: en 2008, Kovalainen (entonces compañero en McLaren) dejó pasar a Hamilton en el mismo circuito de Alemania y en el mismo sitio; ese año ganó Hamilton a Massa el Campeonato por un solo punto de diferencia. En 2007, fue Massa quien dejó pasar a Raikkonen (ambos en Ferrari) para que el finlandés ganase el Mundial. Este año 2010, Button recibió la órden de ahorrar gasolina para no apretar y pasar a Hamilton que iba delante suyo (perdón, se me olvidaba que es inglés, y por eso no le han criticado). China, 2010: Hamilton sobrepasa a Vettel en el pit-lane y no es sancionado. Valencia 2010: Hamilton adelanta al coche de seguridad y al coche médico, no es sancionado en el momento, beneficiándose del simbólico drive through que le pusieron como sanción y que no significó la pérdida de posición. Alemania 2007: salida de pista por piso deslizante siendo retornado a pista por una grúa (lo nunca visto). China 2007: frenazo de Hamilton detrás del coche de seguridad provocando el accidente de Vettel: sin sanción. 2009: adelantar a Timo Gock circulando detrás del coche de seguridad y luego mentir sobre el incidente: sólo hubo reprimenda, sin más sanción. Malasia 2010: hacer cinco cambios de dirección seguidos (está prohibido, estando permitido sólo un cambio brusco de dirección) en recta cuando Petrov intentaba adelantarle; nueva reprimenda sin mayor sanción. Canadá 2010: tres en una: bajarse del coche en marcha, empujarlo por la pista y no llegar a la zona de verificación en el tiempo mínimo establecido, siendo sancionado con multa y reprimenda. España 2010: echar de la pista a Vettel, quedando sin sanción.
Otro que ha salido de su madriguera, es nada más y nada menos que el ex-presidente de la FIA, Max Mosley, otro que tal baila, antialonsista descarado que le ha buscado las cosquillas al español desde que empezó a ser amenaza al poder inglés y alemán de la Fórmula Uno. A este tipo no se le ha ocurrido otra cosa que desvirtuar la posible victoria final de Alonso en el Campeonato del Mundo. No se ha cortado un pelo al hablar (no sabemos si lo dicho por el susodicho fue al término de alguna de las juerguecitas a las que tanto le gustaba asistir y de las que hay sobradas imágenes, noticias y relatos esparcidas por la Red). El caso es que, dando ya por hecho el triunfo del español –cosa que uno le agradece, a ver si aciertas, hombre-, no se ha mordido la lengua al decir esto en declaraciones a la BBC Radio: “El bicampeón del mundo lidera el Mundial con 11 puntos de ventaja sobre el australiano Mark Webber (Red Bull), pero su triunfo en Alemania estuvo marcado por la polémica ya que las órdenes de equipo obligaron a su compañero Felipe Massa a dejarse adelantar cuando iba líder. Ferrari tuvo que pagar una multa de 100.000 dólares, pero no perdió puntos. Los puntos extra que ganó Alonso por adelantar a Massa siguiendo órdenes de equipo, se le deberían haber restado. Eso es lo mínimo. Porque si gana por menos de esos siete puntos que logró ilegítimamente en Hockenheim, se devaluaría el campeonato. Pero ése es mi punto de vista». A lo que se ve, este hombrecillo venido a menos, falto de ética al no respetar el puesto que ocupó, también le hace falta una buena dosis de ayuda para recuperar la memoria. Como nos sentimos generosos, vamos a ayudarle a él también, para que no se diga.
Pues mire usted, que esto de las órdenes de equipo no las inventó Ferrari en Alemania. Así, a lo largo de la historia de la Fórmula Uno se han visto casos mucho más claros y flagrantes que el referido por Moxley. Lo comentado más arriba puede ayudarle a recordar (todavía no he oído a Mosley decir de la victoria de Hamilton en 2008 por un punto de diferencia, que esa victoria está devaluada por la ayuda que recibió de su compañero Kovalainen).
Dos más se han subido a este carro: uno, el actual patrón de la F1, Bernie Eclestone, quien se ha mostrado partidario de que gane este Mundial o Vettel o Webber, con el fin de que el próximo año haya cinco campeones del mundo en pista. Al menos no ha menospreciado a Alonso ni ha puesto en duda su posible triunfo final, pero caramba, uno que controla todo el circo de la Fórmula Uno, debería mostrarse más imparcial a la hora de mostrar sus preferencias. Si un comisario ha de tomar una decisión difícil que beneficie o perjudique a alguno de los pilotos inmersos en la lucha por el Campeonato, ¿a quiénes creen ustedes que beneficiarán y perjudicarán, con el mensaje subliminal lanzado por el mandamás del Mundial?. No se puede ser juez y parte a la vez, ser el dueño del circo y pretender decidir el ganador a favor de sus intereses, dar misa y repicar al mismo tiempo. Está claro que en este caso no le mueven los intereses patrios (ni una sola referencia a su compatriota, Hamilton), sino que sólo el dinero y las audiencias televisivas importan al dueño del Mundial. El otro, el director de Red Bull, Christian Horner que no se ha cortado al decir: “Si Alonso gana el Mundial sería frustrante, porque el resto hemos cumplido la normativa y hemos aceptado que las órdenes de equipo estaban prohibidas”. Vaya por Dios, hombre. Ahora va a resultar que el dar un nuevo alerón a Vettel en detrimento de Webber (GP Inglaterra) con el claro propósito de favorecer a un piloto más que a otro, no es una orden de equipo encubierta. Ahora va a resultar que Ferrari es el inventor de las órdenes de equipo y el único que las aplica. Señor Horner, más le valdría centrarse en cómo ganar a Ferrari y a Alonso que tienen a priori peor coche, pero mejor piloto; más le valdría centrarse en la fiabilidad más que hacer un monoplaza tan tino tan fino que se rompe a las primeras de cambio. En Red Bull ya se han quitado la careta y tienen miedo; por primera vez en la temporada el pánico les afecta y se les ve descentrados y pendientes de Alonso. Mejor para el asturiano. Ya va siendo hora de que la FIA obre en consecuencia y permita a los equipos, verdaderos artífices del circo que hace millonarios a muchos, que dirijan a sus hombres como quieran, y si no, que sólo se permita un monoplaza por escudería. Pero entonces bajarían las audiencias y el dinerito del señor Ecclestone y los jerifaltes de la FIA verían mermado su poder. Habría que poner más escuderías en liza y eso no es económicamente viable. Este deporte-juego-espectáculo lo forman equipos, no un piloto que fabrica él mismo el monoplaza. La hipocresía debe abandonar cuanto antes la Fórmula Uno.
Como no está de más poner un poco de cordura entre tanto desorientado, el jefe del equipo McLaren-Mercedes, Martin Whitmarsh, ha manifestado, tras volver a recordar el episodio de Alemania entre Alonso y Massa, que si el español gana finalmente este Mundial, su victoria no verá empañada por ese suceso; además, ha alabado el pilotaje de Alonso al calificar al piloto de Ferrari como “un competidor formidable”. Al menos, alguien tiene la cabeza en su sitio. ¿Será que se arrepienten de perder al español y que sueña con volver a tener a Fernando en McLaren?
En fin, éramos pocos y parió la abuela.