Apunte de un futuro benjamín
Estudio de utilitario urbanita 2+2, se trata de un “ultra compacto del segmento sub-B” como lo define la marca de lujo de Toyota, presentado en Ginebra, que podría prefigurar su entrada en el segmento B.
El estudio penetra en un campo hasta ahora nuevo para Lexus, que no tiene ningún modelo por debajo del segmento compacto (su modelo más pequeño es el CT), y lo hace a través de un diseño extremadamente radical y futurista, que no acabamos de ver, hoy por hoy, plasmado en un coche de calle (tampoco de su motorización sabemos nada). Sus medidas son muy recortadas, tan sólo 3,45 m de largo (10 cm menos que un Fiat 500) por 1,70 de ancho y 1,43 de alto, con el objetivo puesto en ofrecer la máxima maniobrabilidad en entornos urbanos.

Las siglas de LF-SA son de “Lexus Future Small Adventurer”, y la marca lo define un vehículo urbano 2+2, o sea para llevar dos adultos cómodos más otros dos incómodos, con las plazas delanteras para uso habitual y las traseras reservadas a ocasiones puntuales y cortos trayectos. Para facilitar el acceso, los asientos delanteros pueden variar sus dimensiones, de forma que ayuden a los pasajeros a entrar y salir del coche con facilidad.
Su impactante diseño está inspirado en el famoso espíritu de finura (la “L-finesse”) de la marca nipona. Pero lleno de aristas y remates puntiagudos, parece un coche espacial lleno de picos y bordes afilados, y su forma desperdicia parte de su volumen útil, siempre escaso en un coche de su tamaño. La carrocería, con sus sobresalientes y esculpidas formas, adopta una parrilla en 3D muy exagerada, en doble flecha proyectada hacia abajo que en Lexus llaman “spindle grille”, y los guiños aeroespaciales van desde el color gris plata en dos tonos de su carrocería a su interior inspirado según Lexus “en un eclipse solar”.
Por lo demás, sus rasgos son ciertamente muy personales: prominentes pasos de rueda con perfiles y ranuras en distintos sentidos, llantas con radios como cuchillos, techo curvo, marcadas tomas de aire, tortuosa cintura en sube y baja… Como buen “concept” sustituye los retrovisores exteriores por cámaras, y por dentro el envolvente salpicadero semicircular se esfuerza en aliviar su futurista diseño. Pero ofrece espacio suficiente para 4 plazas, aunque sólo las delanteras (con la del conductor con asiento fijo, sólo se ajustan los pedales y el volante) sean realmente confortables. Un detalle interesante que sí podría trasladarse a los modelos de serie (de éste u otros) es su lectura del sistema multimedia, a través de un “display” en holograma proyectado sobre el cuadro de instrumentos…





















