El SUV compacto de lujo
Definido por la marca como “crossover”, el nuevo todo camino compacto de Lexus es ya una realidad. En España será ofrecido con dos motorizaciones, una híbrida (300h) y la otra con el primer gasolina turbo de la marca (200t). El 300h llegará en octubre y el 200t en 2015.
Con unas medidas menos compactas de lo normal para su segmento, este nuevo Lexus NX mide 4,63 m de largo por 1,85 m de ancho y 1,65 de alto (incluida la antena tipo aleta de tiburón). Es heredero directo del “concept” LF-NX mostrado en el Salón de Francfort del año pasado (lo de LF va por Lexus Future), y pretende marcar un nuevo hito en la marca de lujo de Toyota, creando una nueva gama de diseño vanguardista destinada a marcar los estándares de los Lexus del futuro.

Con este NX (primero saldrá el híbrido 300h), Lexus busca mostrar una imagen más de “crossover” urbano que de SUV de lujo, sin renunciar por supuesto a su carácter “premium”, pero como alternativa distinta a lo que en su día fue el más grande RX. Por eso recurre a una estética muy atrevida, con un estilismo más anguloso y diferenciador de su vocación al segmento medio. Su frontal está dominado por una exagerada interpretación de la nueva parrilla Lexus en punta doble de flecha, con los apliques cromados y el diseño de malla de la rejilla en progresión, para que la parrilla se ensanche por la zona baja del paragolpes, acentuando así la impresión de anchura del vehículo (estéticamente necesaria, dado su altura).
Dos versiones híbridas.– Utiliza una plataforma de 2,66 m de batalla (6 cm más que la del pequeño CT lanzado en 2011, al que le saca más de 30 cm de largo), y de hecho se sitúa por encima del CT por dimensiones, montando la versión híbrida el motor 2.5 atmosférico de gasolina (bajo ciclo Atkinson) de sus hermanos Lexus GS/IS 300h, esta vez con 197 CV totales, unido a una doble motorización eléctrica (simple y con tracción en el caso del 4×2).
En el Lexus NX 300h hay posibilidad de adquirirlo en dos versiones, una con tracción integral llamada e-Four 4×4 y otra con tracción sólo delantera (4×2). Y en ambas versiones se ofrece la misma potencia máxima de 197 CV. Ahora bien, en el caso de la versión con tracción integral (4×4) e-Four, cuenta además con un motor eléctrico independiente que suministra par al eje trasero cuando sea necesario, es decir, cuando haya necesidad de potencia o pérdida de adherencia.

Hay que tener en cuenta que estos híbridos de Lexus tienen muchas pérdidas por superposición de potencias, aumentadas encima por el cambio automático tipo CVT, que ha sido mejorado esta vez para reducir fricciones y patinamientos.
La versión 4×2 del NX 300h (con un conjunto integral que engloba motor térmico, eléctrico y transmisión) anuncia un consumo oficial combinado de 5,1 lts/100 km, por 5,4/5,6 en el caso de la versión 4×4. Pero choca que pese a su motor eléctrico extra posterior (para asegurar la tracción 4×4) las dos versiones anuncien una potencia total de 197 CV (al igual que su aceleración de 0 a 100 km/h en 9,9 segundos), señal de que el desdoblamiento eléctrico no potencia sino divide. El cambio es automático (6 relaciones) y el reparto de la tracción también (e-Four).
También solo en gasolina.– Pero la novedad principal es que hay otra versión más solo con motor gasolina (NX 200t), rompiendo la oferta exclusiva híbrida de la marca en que andaba últimamente. Y afortunadamente con un motor bastante más brillante que el 2.5 de ciclo Atkinson, también de 4 cilindros pero con sólo dos litros de cubicaje y alimentado por turbocompresor, y suponemos que también por inyección directa (Lexus no lo especifica), que rinde nada menos que 238 CV entre 4.800 y 5.600 rpm con 35,7 mkg de par entre 1.650 y 4.000 rpm. Monta también un cambio automático de 6 marchas específicamente desarrollado para él, y cuenta con algunas originalidades de ingeniería, como la refrigeración por líquido común para culata, colector de escape y turbocompresor, todo en un solo conjunto.
Estéticamente, el Lexus NX presenta un frontal con la gran parrilla en doble flecha de los modelos de la marca, con los faros rasgados (en opción integrales de diodos), luz antiniebla por abajo (que se pondrá perdida de barro a poco que se circule por tierra, señal de la escasa vocación “off road” del modelo), perfiles protectores oscuros sobre los pasos de rueda y llantas de 17” ó 18” de diámetro, calzadas con neumáticos de 225/60 ó 235/55. También disponible con acabado F Sport incorporará exclusivos elementos deportivos en parrilla, paragolpes inferior, retrovisores en negro y llantas de aleación exclusivas, mientras que el interior incluirá inserciones y asientos deportivos.

Por encima de la línea de la cintura, el perfil acristalado se combina con una inclinada trasera. Detrás, la disposición del contorno en “L” de las luces repite la forma de la parrilla delantera en doble punta de flecha, mientras que el diseño del paragolpes oculta la salida del tubo de escape (un detalle de pudor medioambiental del NX híbrido).
Como característica propia, los bordes superiores de la parrilla marcan unas líneas que definen los bordes del capó. Los faros se resuelven con tres grupos de diodos con forma de diamante con las luces diurnas independientes (DRL), bordeadas en su parte inferior por unas tiras de diodos de lado a lado, que constituyen los intermitentes, todo muy minimalista en comparación con la gran superficie de chapa vista del vehículo. Además, el paragolpes se aleja de los bordes de la parrilla formando una curva suave hacia las tomas verticales de aire, que van desde los faros a la parte inferior del paragolpes, creando un detalle único en las esquinas.
En cuanto a espacio interior, no hay datos de habitabilidad ni maletero (Lexus se limita a decir que es el mayor de su segmento), aunque dadas sus cotas es de esperar que lo sean. Destaca su iluminación ambiental en azul tamizado, y el toque cibernético que aporta un “interfaz” táctil por control remoto, con pantalla “touch tracer” que permite acceder a los interruptores electrostáticos táctiles y la nueva interfaz táctil de control remoto (RTI) de Lexus.
Por último el equipamiento estará al nivel que acostumbra la marca “premium” de Toyota, con manejo de diversas funciones desde fuera del coche a través del mando a distancia RTI de la llave, con cargador sin cables de teléfonos móviles incluido (Wireless Charging), pantalla de visión panorámica, display multifunción, alerta de ángulo ciego, Head Up Display, aviso de tráfico cruzado (lateral)… En todo caso dependerá de los niveles de acabado previstos en cada país. Para España podemos anticipar que habrá uno “premium” y otro deportivo (F Sport) para cuando llegue, ya en otoño, y sólo en la versión híbrida NX 300h. Para el 200t habrá que esperar a primeros de 2015, y se ofrecerá en 4×2 y 4×4.






























































