De carreras para la carretera
En estos tiempos tan “políticamente correctos” se agradece que marcas como Honda mantengan el testigo de la deportividad sin concesiones y más si lo hace en uno de sus modelos más comerciales, como es el caso del Civic Type R, mostrado aún a título de “concept” pero ya con todos los rasgos de la versión definitiva de calle que saldrá al mercado en 2015.
Definido como un “coche de competición para la carretera” por el equipo de diseño de Honda dirigido por Masaru Hasegawa, el nuevo Civic Type R será el más radical de los comercializados hasta la fecha por la marca nipona, destinado a marcar una nueva era. Su potente perfil deportivo refleja el de un coche diseñado para su funcionalidad y rendimiento, a la vez que conserva el aspecto de un turismo y el carácter único del Type R, con unas características de diseño no sólo estéticas sino funcionales.

Fruto de los ensayos en circuitos tan exigentes como el anillo Nordschleife de Nürburgring, busca la mejor aerodinámica posible, tanto para reducir resistencia al avance como para añadir carga dinámica en los ejes, mejorando los flujos de aire de refrigeración. Todo para hacer del nuevo Honda Civic Type R el vehículo de tracción delantera más rápido jamás probado en el circuito de Nürburgring.
Así, el deflector delantero está diseñado para añadir carga aerodinámica, mientras las aletas verticales laterales y la forma en corte del parachoques delantero ayudan a reducir la resistencia aerodinámica y a controlar el flujo de aire en torno a los neumáticos delanteros. Una estrecha franja roja sobre el alerón delantero acentúa la estructura baja y amplia del Type R. Detrás, la forma y ángulo del alerón trasero doble sirve para multiplicar la carga aerodinámica a gran velocidad. Su diseño y modelado se ha llevado a cabo en Europa, en el centro británico de I+D de Honda en Swindon, cuyo equipo se mantuvo en estrecho contacto con sus compañeros de producción.
Potente personalidad.– Por fuera el nuevo diseño de los faros (con luz diurna por diodos) y de los antiniebla sesgados en posición horizontal marcan la personalidad frontal del Honda Civic Type R Concept. Crecen las rejillas delanteras superior e inferior, y las salidas de aire del capó facilitan la refrigeración del motor, mientras que los guardabarros se ensanchan para hacer sitio a los neumáticos más grandes, integrando las salidas de aire. Como detalle especial, el alerón trasero lleva luces de diodos para acentuar el carácter futurista del Type R, al tiempo que las grandes llantas de 20” con su contorno rojo y las pinzas de freno también en rojo, hacen juego con la franja roja que recorre la base del deflector delantero.
Pero aparte de su aspecto, el alma del futuro Civic Type R de Honda estará en su motor VTEC turbo, dentro de la familia EDT (Earth Dreams Technology), un 4 cilindros de dos litros de cubicaje, con inyección directa y turbocompresor, basado en la experiencia recogida por la marca en el último campeonato mundial de turismos (WTTC) de 2013 con su Civic con motor turbo HR4 12E que pilotaron los equipos Castrol Honda y Zengo Motorsport. Este regreso Honda a los motores turbo en el WTTC de 2013 ha sido decisivo en el desarrollo del nuevo 2.0 turbo del Civic Type R, con sus 280 CV de potencia y ya cumplidor de la normativa Euro 6.

Pasión por la velocidad.– No hay que olvidar la gran experiencia acumulada de Honda en motores turbo de gasolina, desde sus legendarios éxitos en Fórmula 1 con el motor RA 168E con el que en 1988 batió 8 récords, incluidos los de mayor cantidad de victorias (15 de 16), mayor cantidad de puntos de constructores (199) y mayor cantidad de llegadas en primera y segunda posición (10). Aquel año Honda se hizo con los campeonatos de constructores y pilotos por segundo año consecutivo. Pero más recientemente, Honda se ha impuesto en la series norteamericanas Le Mans de 2013 con el ARX 03b, impulsado por un V6 Honda 2.8 biturbo de 450 CV, mientras corría en la serie Super GT japonesa en la categoría GT 3000 con su CR-Z GT turbo también en 2013, mientras que este año participará en la GT 5000 con el NSX Concept (con un motor 2.0 turbo potenciado mediante propulsión híbrida).
Y no es sólo en la competición; Honda sigue equipando coches de serie con motores turbo en algunos mercados. El Legend de 1988 montaba un V6 de 2 litros y 24 válvulas, con “Wing Turbo” variable capaz de regular la corriente de escape y utilizar la presión de carga de manera eficiente. Y no hace mucho (2008), el Acura RDX se presentó con un 4 cilindros 2.3 y 16 válvulas en línea, con control de válvula de admisión i-VTEC y distribución variable (VTEC y VTC). Con turbocompresor variable, el RDX daba 240 CV a 6.000 rpm y casi 36 mkg de par a 4.500 rpm. Y no sólo en los modelos de lujo; otros muchos Honda más modestos como el City Turbo de 1982 o el N-One japonés de 2012 han recurrido a la sobrealimentación mediante turbocompresor…
Todo parece indicar que esta vuelta de Honda a los motores turbo de gasolina no se limitará al Civic R Type, aunque por ahora éste será el primero en marcar el regreso, ya anunciado en el Salón de París de hace año y medio (2012), cuando confirmó el regreso del Civic Type R, con el compromiso de fijar nuevas cotas de prestaciones y conducción, fruto de la aplicación de tecnologías desarrolladas a través de su participación en el Campeonato Mundial de Turismos.
























