Robert Bosch ha lanzado al mercado dos nuevas líneas de baterías, la primera para vehículos industriales (la línea T, con las gamas T5, T4 y T3) y la segunda para motos, la línea M (M4 y M6). La primera se escalona en tres niveles, siendo el T5 el destinado a vehículos industriales con una máxima necesidad de energía debido a sus múltiples consumidores eléctricos auxiliares (caso de camiones “trailer” con cabinas de dormir, autobuses urbanos, autocares, etc). En comparación con las baterías convencionales de su clases, las T5 ofrecen hasta un 30% más de vida útil. Las T4 se dirigen a los vehículos industriales estándar (hasta un 20% más de duración) y las T3 se orientan a vehículos industriales ligeros con pocos consumidores eléctricos. Todas son de tecnología híbrida (mínimo consumo de agua) y las T5 y T4 disfrutan a su vez de la tecnología “Silver” de Bosch, origen de su mayor duración.
En cuanto a las M4 y M6, son baterías para motocicleta especialmente robustas concebidas para los servicios más duros, construidas según la técnica AGM de última generación, sin ningún tipo de mantenimiento y resistentes a derrames y vibraciones.
Debido a su alta potencia de arranque en frío y su gran capacidad son ideales para motos expuestas a usos y cargas extremas (“cross”, “enduro”, etc). Basadas en la tecnología plomo/antimonio, destacan por su elevada reserva de carga y gran capacidad de arranque. Todas las baterías M6 (y cinco de las M4) vienen de fábrica con un “pack” de ácido para el relleno y puesta en función de las mismas, y abarcan la casi totalidad del actual parque de motos.
